Cuba era un lugar ideal para que Rusia pudiera probar sus armas sónicas
Cuba
El ex asesor de seguridad nacional de Donald Trump, John Bolton, y los diplomáticos canadienses comparten la sospecha de que Moscú provocó el "síndrome de La Habana"
La Habana/El ex asesor de Seguridad Nacional de Donald Trump, John Bolton, considera que Estados Unidos y Canadá no investigaron suficientemente la posibilidad de que Rusia estuviera detrás de los misteriosos síntomas del “síndrome de La Habana” que enfermaron a diplomáticos de ambos países en Cuba entre 2016 y 2018.
En declaraciones ofrecidas este viernes al medio canadiense The Globe and Mail, Bolton dijo que sospechó de la participación rusa desde que conoció los primeros casos durante el primer mandato de Trump. A su juicio, Moscú pudo haber aprovechado que Cuba era un terrenofavorable para probar este tipo de armas sónicas.
"La razón por la que La Habana puede haber sido el primer lugar para probarlo es que era un lugar distinto de Moscú donde los rusos podían operar con completa libertad de acción. Pero lo hicieron en otros lugares también", dijo. "Eso me dice que estaban experimentando".
"La razón por la que La Habana puede haber sido el primer lugar para probarlo es que era un lugar distinto de Moscú donde los rusos podían operar con completa libertad de acción"
The Globereveló la semana pasada que los diplomáticos canadienses destinados en Cuba que padecieron el conjunto de síntomas inexplicables –náuseas, hemorragias nasales, migrañas, entre otros– compartían información con agencias de inteligencia estadounidenses.
El ex asesor de Trump opinó sobre esas revelaciones: "Podría ser que estuvieran involucrados en espionaje y eso los hiciera particularmente interesantes para los rusos y también para los cubanos", afirmó. Añadió que, dado que Canadá forma parte de la alianza de inteligencia Five Eyes junto a EE UU, Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda, "la gente se sorprendería si eso no hubiera ocurrido".
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, dijo esta semana que espera recibir un informe detallado antes de decidir cómo responder a las revelaciones de The Globe and Mail. “Hay información nueva”, afirmó. "Tenemos una responsabilidad, y cumplimos con una obligación de cuidado hacia los diplomáticos canadienses".
Antiguos espías canadienses y altos funcionarios de seguridad retirados han pedido un examen parlamentario independiente sobre si Rusia tuvo como objetivo a los diplomáticos por presuntamente ayudar a las agencias de inteligencia estadounidenses.
El pasado lunes, la Ministra de Relaciones Exteriores, Anita Anand, dijo que las dolencias de los diplomáticos eran una preocupación para su departamento, pero eludió los llamados a una investigación parlamentaria sobre si fueron dañados por presuntos ataques sónicos vinculados a Rusia.
El Gobierno canadiense ha negado que sus diplomáticos participaran en actividades de espionaje en Cuba. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Canadá sostiene que los funcionarios afectados trabajaban dentro de sus atribuciones diplomáticas y que el Programa de Informes de Seguridad Global, al que pertenecía uno de ellos, no es un programa de recopilación de inteligencia. Pero un informe parlamentario canadiense de 2023 describió ese programa como situado en una "zona claramente gris" y señaló contactos de algunos de sus funcionarios con agencias de inteligencia extranjeras.
Dentro del departamento existía la convicción de que Rusia estaba detrás de los ataques, pero Ottawa no podía acusar a Moscú porque no disponía de pruebas suficientes
Un antiguo alto funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores que participó en operaciones de seguridad e inteligencia dijo a The Globe and Mail que dentro del departamento existía la convicción de que Rusia estaba detrás de los ataques, pero Ottawa no podía acusar públicamente a Moscú porque no disponía de pruebas suficientes.
Según esa fuente, algunos funcionarios canadienses consideraban que Moscú podía tener interés en obstaculizar el acercamiento entre Washington y La Habana, que había comenzado desde 2015 con el entonces presidente Barak Obama, en el que Canadá había desempeñado un papel relevante.
El año pasado, el Departamento de Justicia activó una rara disposición de seguridad nacional para mantener en secreto nuevos detalles de una demanda multimillonaria presentada por los diplomáticos canadienses afectados. La demanda, ahora bajo sello judicial y sujeta a una prohibición de publicación, fue enmendada en el verano de 2024 después de la investigación conjunta de 60 Minutes de CBS y Der Spiegel de Alemania, que informaron que las enfermedades podrían haber estado vinculadas a la inteligencia militar rusa que utilizaba armamento sónico.
La posibilidad de que Moscú empleara algún tipo de arma de energía dirigida en La Habana ha sido objeto de diversas teorías en los últimos años, pero nunca se ha llegado a conclusiones definitivas. Los científicos han ofrecido explicaciones contradictorias sobre qué podría haber causado el conjunto de síntomas que posteriormente fue acuñado en EE UU como “incidentes anómalos de salud”. Investigadores de la Universidad de Pensilvania examinaron a 21 de los diplomáticos estadounidenses y concluyeron que sus lesiones eran similares a una conmoción cerebral.
El pasado julio, el Departamento de Defensa de EE UU cambió oficialmente el nombre de su equipo dedicado a los llamados "incidentes anómalos de salud" por Directed Energy Bio-Effects Cross-Functional Team, es decir, Equipo Interfuncional sobre Bioefectos de la Energía Dirigida. El cambio deja atrás una denominación neutral y supone un reconocimiento más explícito de la energía dirigida como posible origen de las dolencias.
John Bolton cuestionó este viernes además que Washington hubiera descartado la posibilidad de que Rusia decidiera probar armas de energía dirigida contra funcionarios estadounidenses. "Decir que es improbable no es una respuesta suficiente", afirmó, refiriéndose a una evaluación de la comunidad de inteligencia estadounidense publicada en 2023 que concluía que era "muy improbable" que un adversario extranjero hubiera causado los incidentes.
Al contrario de lo que se ha comentado para intentar desvirtuar las acusaciones contra Moscú, este tipo de armas ya existen. Incluso, el propio Donald Trump, dijo que EE UU había usado un “descombulador” para neutralizar la seguridad del Nicolás Maduro en el momento de su captura, el 3 de enero.
En junio de este año, la entonces directora de Inteligencia Nacional de EE UU, Tulsi Gabbard, retiró este y otro informe redactado durante la Administración de Biden. La oficina de Gabbard declaró que las evaluaciones habían excluido de forma selectiva información relevante y habían suprimido análisis alternativos.