Cupet reanuda la venta de cilindros de gas en Sancti Spíritus al precio de 80 dólares y en efectivo
Gas
El valor de una balita equivale a 22 salarios mínimos mensuales a la tasa de cambio de hoy
Sancti Spíritus/Hasta 80 dólares cobra la empresa estatal Unión Cuba-Petróleo (Cupet) por un cilindro de gas licuado en la ciudad de Sancti Spíritus, según pudo comprobar 14ymedio. Las balitas nuevas, de 20 libras, llenas y con sus aditamentos, se ofertan a ese precio en la casa matriz de la empresa estatal y en otros dos puntos de la ciudad, uno en el reparto Colón y otro en Los Olivos.
El pago, además, se exige en efectivo. Y no por eso comprar el gas resulta sencillo: los interesados deben anotarse en una lista y esperar su turno, en función de la disponibilidad.
En el punto de Cupet de la calle Santa Elena, en la misma ciudad, la modalidad es diferente. Allí se ofrece el cilindro por 55 dólares, siempre que el cliente entregue una balita vacía para rellenarla. Esta venta está limitada a trabajadores de la Salud, de los bancos y de centros de trabajo previamente autorizados.
Para poner en perspectiva el costo del producto, el salario mínimo en Cuba es de 3.210 pesos mensuales, equivalentes a unos 3,65 dólares al cambio informal –de 880 pesos por dólar, registrado esta jornada–. Así, un cilindro de 80 dólares cuesta casi 22 veces el salario mínimo mensual, mientras que el de 55 dólares equivale a unos 15.
Las balitas nuevas, de 20 libras, llenas y con sus aditamentos, se ofertan a 80 dólares en la casa matriz de la empresa estatal y en otros dos puntos de la ciudad
Sancti Spíritus llevaba desde octubre de 2025 sin ventas estatales regulares de gas licuado. La interrupción había disparado el mercado clandestino, donde los cilindros de 10 kilogramos llegaron a ofrecerse por hasta 70.000 pesos cubanos, equivalente a los 80 dólares que cuestan hoy. La reanudación de las ventas de Cupet supone una alternativa para quienes pueden pagarla, pero los precios en dólares y las limitaciones de acceso quedan lejos de resolver la necesidad de la población.
Esta situación ha contribuido a la delincuencia en la provincia. Este mismo mes, dos personas de Sancti Spíritus fueron condenadas a 12 y 10 años de prisión, respectivamente, por robar balitas de gas licuado en más de 20 viviendas. Otros dos implicados recibieron penas de dos años y medio y dos años de cárcel por participar en la reventa de los cilindros sustraídos y comercializar ilegalmente el combustible mediante contratos de otros consumidores. El caso ilustra hasta qué punto la escasez ha convertido un recurso doméstico en una mercancía codiciada por los delincuentes.
La reanudación de la venta estatal de gas, ahora en dólares, y la indignación que ha provocado entre los clientes en Sancti Spíritus, coinciden con denuncias de una situación similar en la Isla de la Juventud. Según testimonios publicados en redes sociales por residentes del municipio especial, Cupet comercializa allí los cilindros a 89 dólares.
"Es una total falta de respeto al pueblo cubano, es un desmedido desprecio y un abuso injustificable hacia nosotros", denunció una usuaria en Facebook. La publicación refleja el malestar de los consumidores ante unos precios que resultan inalcanzables. “Es la sensación de que gritas y nadie escucha; de que denuncias y todo sigue igual. Y eso desgasta. Cansa. Duele”, escribió la pinera.
"Es una total falta de respeto al pueblo cubano, es un desmedido desprecio y un abuso injustificable hacia nosotros"
Ante la crisis energética y la escasez de abastecimiento en la Isla, el Gobierno cubano ha presentado la comercialización de gas licuado en divisas como una alternativa para financiar las importaciones del combustible. Sin embargo, la experiencia de los últimos meses muestra que la existencia de puntos de venta en dólares no garantiza un suministro estable ni resuelve las dificultades de quienes no disponen de moneda extranjera.
En junio pasado, 14ymedio comprobó que las balitas comercializadas por ProGas a través de la plataforma KMCero se vendían a 24 dólares y eran revendidas por 50, aunque en La Habana algunos compradores habrían llegado a pagar hasta 100 dólares por una sola balita. La empresa, presentada como privada, utilizaba instalaciones y canales logísticos vinculados a la estatal Cupet, mientras numerosos consumidores seguían sin recibir sus asignaciones habituales.
Dos meses después, en agosto, los puntos de venta de ProGas volvieron a cerrar tras agotarse las existencias, según testimonios recogidos por este diario. Los clientes denunciaban que no podían conseguir gas ni en pesos ni en divisas.
El pasado junio, EE UU incluyó a la estatal Cupet en su lista de entidades sancionadas, una medida que bloquea los bienes de la empresa bajo jurisdicción estadounidense y prohíbe transacciones con ella. Washington justificó la decisión por la relación de la compañía con el conglomerado militar Gaesa. Las sanciones añaden obstáculos a las operaciones de importación, procesamiento y distribución de combustibles en Cuba y agravan la crisis energética que el país arrastra desde hace años.