Los dólares que no aparecen al volver de una misión médica en Angola
Cuba
Una sanitaria regresada en junio denuncia que no ha podido cobrar en efectivo sus ahorros, mientras colegas que siguen en Luanda padecen retrasos en los pagos
La Habana/Cuando Laura aterrizó en Cuba en junio, después de tres años de misión médica en Angola, traía una mezcla de alivio y cansancio. Había dejado atrás años de trabajo, retrasos en los pagos y la esperanza de que, al menos al regresar, podría disponer del dinero acumulado durante su estancia en el país africano. Meses después, resume el resultado con una frase seca: "No he logrado recibir un centavo".
Su caso pone rostro a una queja que desde hace tiempo recorre las brigadas cubanas en Angola. Los contratos gestionados por la Corporación Antillana Exportadora (Antex), vinculada a los militares cubanos, establecen el depósito en Cuba de buena parte de los ingresos de los colaboradores y contemplan el pago en dólares, sujeto a disponibilidad bancaria. En 2025, el malestar llegó a tensas reuniones en Luanda, donde varios sanitarios amenazaron incluso con demandar a la empresa por no poder retirar sus ahorros en divisas en la Isla.
Laura –con el nombre cambiado para evitar represalias– ha ido "más de cuatro veces" a sucursales del Banco Popular de Ahorro de la ciudad de Sancti Spíritus, donde vive. Tiene hecha una solicitud para retirar dólares en efectivo, pero sigue esperando. Por ahora, explica, solo puede disponer de MLC (Moneda Libremente Convertible, solo de uso electrónico) y saldo en una tarjeta Clásica, en dólares, que sirve, además, para comprar gasolina, e incluso pasar fondos de una a otra. El problema aparece cuando intenta convertir esos números virtuales en dinero real.
Con las tiendas en MLC desabastecidas, la alternativa termina donde tantas operaciones económicas de los cubanos: en el mercado informal
Con las tiendas en MLC desabastecidas, la alternativa termina donde tantas operaciones económicas de los cubanos: en el mercado informal. "Vender el saldo de la Clásica para acceder a efectivo en pesos y luego comprar los dólares", explica. Cada paso implica una pérdida sobre el dinero que creyó estar ahorrando durante tres años.
El regreso tampoco fue el final de los problemas logísticos. Laura asegura que en su vuelo y en uno o dos retornos posteriores, Antex dejó de garantizar el transporte desde La Habana hasta las provincias. "Te hacen firmar un papel de que estás de acuerdo en gestionar el transporte hacia tu provincia; si no, te quedas en Angola", afirma. Conoce colegas que llevan más de 20 meses en el país africano, esperando que haya capacidad en un vuelo para retornar.
Tampoco llegaron con ella las mercancías adquiridas durante la misión. El envío debe ser autogestionado y sus pertenencias permanecen en Angola. Desde el vuelo directo de TAAG en junio, asegura, no ha habido otra conexión directa para traerlas.
La Cuba que encontró tras tres años fuera tampoco se parece a la que dejó. "Como diría un guagüero, estamos avanzando para atrás", ironiza. Después enumera: "Miseria, escasez, abandono, maltrato, delincuencia, incapacidad". Volvió a su antiguo puesto en Salud Pública, pero duró poco. "Lo dejé porque los 5.000 pesos de mi salario no dan para nada. Hasta vendiendo caramelos se gana más".
Su balance de Angola es igualmente amargo. En los tres años que estuvo, "no llegó a uno" el período en que cobró los 200 dólares mensuales que debía recibir para sus gastos en el país africano. La mayor parte del tiempo recibió 100 dólares y en dos ocasiones pasó dos meses sin cobrar. Denuncias recogidas anteriormente por 14ymedio describieron también atrasos sistemáticos, problemas con las vacaciones y profesionales obligados a prolongar sus estancias.
Desde Luanda, Daniel, médico cubano que trabaja actualmente en el Hospital Materno Infantil do Camama Dr. Manuel Pedro Azancot de Menezes, confirma que poco parece haber cambiado. "Los retrasos han estado a la orden del día con el pago que nos deben dar mensualmente", asegura. "Pensábamos que con todo lo que se ha armado con las misiones médicas cubanas en otros países nos iban a tratar mejor, pero todo sigue igual".
Daniel espera que las presiones de Washington sobre los acuerdos de cooperación médica alcancen a Angola y empujen a sus autoridades hacia contratos directos con los sanitarios. Mira como referencia a Calabria, aunque el modelo italiano tampoco ha eliminado la transferencia de parte del salario hacia el régimen: médicos entrevistados allí reconocieron que entregan al Estado hasta la mitad de lo que reciben.
Laura, en cambio, ya no espera reformas. Cuando se le pregunta qué opinión tiene de Antex, responde sin rodeos: "Lo peor, solo están ahí para cobrarte". Y ante la posibilidad de recomendar a un colega una misión en Angola, su respuesta es todavía más contundente: "Ni a mi peor enemigo". No quiere para nadie, dice, "ni el calvario de vivir allí sin respuesta de nada ni el de la burocracia y el maltrato desde llegar al aeropuerto hasta ahora".