Con hoteles cerrados y pocos vuelos, Cuba recibió apenas 30.883 turistas en mayo

Turismo

Más de la mitad de los visitantes procedieron de EE UU, sobre todo miembros de la comunidad cubana en el exterior

Este sábado, el Hotel Manzana estaba completamente cerrado.
Este sábado, el Hotel Manzana estaba completamente cerrado. / 14ymedio
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15 de junio 2026 - 08:41

Madrid/Kempinski, la cadena hotelera germano-suiza de gran lujo, mantiene un silencio total pero su carismático hotel Manzana permanece cerrado a cal y canto en estos momentos, según pudo comprobar 14ymedio. Inaugurado en 2017 como primer hotel cubano de “alto estándar”, el establecimiento, ubicado en el Parque Central, frente al Capitolio y en una de las zonas turísticas más importantes de La Habana, no permite reservaciones al menos hasta el 1 de agosto, como se puede ver en su página web al intentar hacerlo.

El Gran Hotel Manzana Kempinski pertenece a Gaviota,la empresa turística del conglomerado militar Gaesa, como los otros dos que un día gestionó la empresa europea en la Isla. El Cayo Guillermo Resort Kempinski, en la cayería norte, fue devuelto a Gaviota y ahora se llama Hotel Playa Luxury Cayo Guillermo. El otro establecimiento administrado por la firma era el Bristol, que en agosto de 2025 pasó a manos de Meliá. El pasado 3 de junio, cuando la hotelera española anunció su desvinculación de 15 establecimientos que gestionaba, incluyó al Bristol en la lista.

El silencio y el mensaje de que no es posible reservar el Gran Hotel Manzana hasta agosto deja varias incógnitas sobre el futuro del emblemático local, pero que el sector está herido de muerte –por el momento– es un hecho. Los datos del turismo correspondientes a mayo se acaban de publicar y dejan ver la catástrofe. El quinto mes del año solo llegaron a la Isla 30.883 visitantes, aunque paradójicamente, fueron 332 más que en abril. En lo que va de año, Cuba ha recibido 359.491 viajeros internacionales, un 58,4% menos que en 2025 por las mismas fechas. 

No hay ningún comunicado oficial de Kempinski, pero hasta agosto no se puede hacer reservas en su web.
No hay ningún comunicado oficial de Kempinski, pero hasta agosto no se puede hacer reservas en su web. / 14ymedio

Además, de este paupérrimo total, la inmensa mayoría llegaron en enero, 184.833, que siendo una cantidad fatídica para una fecha en la que tradicionalmente llegaban hasta medio millón de turistas, aún se podía considerar decente. Con el anuncio del fin del repostaje para vuelos internacionales, la mayoría de las aerolíneas fueron evacuando a sus nacionales y acabaron cancelando unos trayectos insostenibles. Por ello, febrero aún aguantó, con cifras muy malas (77.663 viajeros), pero aún no ruinosas. Marzo es el punto de inflexión. 

La Oficina Nacional de Estadística e Información (Onei) publica además este lunes el balance del sector correspondiente al primer trimestre del año, donde se pueden ver con más detalle otros números que ponen de manifiesto la debacle causada por las últimas medidas del Gobierno de EE UU. El turismo en Cuba no había levantado cabeza desde la pandemia y sus datos, tras una sensible mejoría en 2022 y 2023, anunciaban una crisis sin paliativos. Pero el cerco energético, que ha causado la paralización de la mayoría de vuelos, y las sanciones a Gaesa, han rematado una de las pocas fuentes de divisas no solo para el Estado, sino para cientos de miles de personas que viven del sector en negocios privados, desde restaurantes a tiendas de artesanía y comercio o las simples ventas callejeras.

El informe del primer trimestre es demoledor. Este inicio de año solo 1,3 de cada 10 habitaciones se llenaron en Cuba, los visitantes cayeron un 48% –298.057 frente a 573.363 el pasado año–, las pernoctaciones también se hundieron a la mitad –1,8 millones frente a 3,6 millones– y los ingresos brutos bajaron de cerca de 35.000 millones (52 millones de dólares, según la tasa de cambio informal de 670 por 1) a unos 20.000 millones. Y todo esto teniendo en cuenta que enero aún se consideró un mes “normal”. 

Las pérdidas no son solo para los hoteles. El informe de la Onei, que añade trimestralmente los ingresos en otros sectores, deja caídas enormes en todos ellos. La variación ha sido de 48.400 millones a 27.900 millones de pesos, pero desglosado el mayor perjudicado es la gastronomía, que pierde casi la mitad –de 19 a solo 10–. Le siguen el alojamiento, que pasa de 14.000 a 8.000 millones, el transporte –de 5,7 a 3,9– y el comercio minorista –de 2,1 a 1,5–.

Además, este informe contiene los datos de turistas por nacionalidades que llegaron solo en el mes de marzo, donde se ve con mayor perspectiva la hecatombe que solo se intuye cuando se mira lo acumulado. Por ejemplo, en marzo de 2025 llegaron a Cuba 98.714 canadienses, mientras que un año después lo hicieron solo 512: la caída es del 95,5%, el mayor derrumbe de todos. Cabe recordar que ninguna compañía canadiense –primer emisor de turistas, con fuerza, desde hace décadas hacia la Isla– mantiene vuelos actualmente con Cuba. 

En el primer trimestre del año, solo 13 de cada 100 habitaciones estuvieron ocupadas.
En el primer trimestre del año, solo 13 de cada 100 habitaciones estuvieron ocupadas. / 14ymedio

También suspendieron tajantemente rutas desde Rusia el mismo febrero, dejando seco ese mercado, que estaba llamado a ser el milagro que reactivase el turismo cubano, sobre todo tras la invasión de Ucrania en 2022 y las sanciones que vetaron sus aviones por espacio aéreo europeo. En marzo de 2025, aunque la estrategia ya cotizaba a la baja, llegaron a la Isla 11.135 rusos, frente a 250 el mismo mes de este año: una pérdida superior al 97%. 

Son las caídas más significativas, aunque no hay país que se escape de desplomes que rondan el 60% o el 70% en su mayoría. Solo hay dos orígenes que resisten y que son casi uno solo: EE UU. La comunidad cubana en el exterior aportó ese mes 11.256 viajeros, la mitad que hace un año, mientras los estadounidenses llegaron a los 5.243, casi un tercio en comparación con 2025 pero no tan mal si se observa la comparación con el resto de viajeros.

En medio de este naufragio, el Grupo Cubanacán celebró este fin de semana una feria turística de verano en el bulevar del hotel Comodoro que ha generado muchas críticas entre la población. Las agencias estatales han intentado promover ofertas en destinos como Varadero, Viñales y la Ciénaga de Zapata, con gratis total para los niños. Pero el turista nacional no está para viajar y el internacional, al que se le han acotado las posibilidades al mínimo, necesita tener casi un estímulo personal para elegir ahora Cuba como destino, cuando lo desaconseja la mayor parte de servicios de Exteriores del mundo. 

El pasado viernes, cuando Miguel Díaz-Canel convenció a la prensa internacional de unas reformas que no eran ni tan grandes ni tan nuevas, mencionó que se incluirá a “nuevos actores en el turismo”. Era, en realidad, la única verdadera novedad, pero apenas enunciada nadie sabe qué puede suponer, porque lo de intentar que los emigrados inviertan en el sector ya viene de lejos y ha caído en saco roto. Que EE UU consiga hacerse con el ansiado control de los hoteles sigue siendo la apuesta de muchos expertos, pero habrá que esperar para saber si el régimen cede la pieza clave.

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