Tras la huida de sus socios extranjeros, Islazul busca inversores privados dentro de Cuba
Licitaciones
La estatal licita una decena de espacios gastronómicos en Santiago de Cuba
Madrid/Hasta ocho hoteles y dos locales de ocio en Santiago de Cuba buscan un inversor privado que les insufle algo de aliento. A todo el establecimiento o a parte de él. La sucursal provincial de la cadena estatal Islazul anunció en redes sociales este lunes la licitación de este sustancial paquete de instalaciones para gestionarlos, en las modalidades de “arrendamiento, cooperación y consignación”. Los interesados podrán presentar sus propuestas hasta el próximo 1 de octubre, en una oferta que pone de manifiesto el giro radical –forzoso– de la política turística nacional.
La propuesta incluye el arrendamiento de las zonas de servicios y gastronomía en los hoteles Costa Morena y Balcón del Caribe, los restaurantes Bucanero, Cabaret Tricontinental y la cafetería Compay del Hotel Las Américas; el restaurante, parrillada y bar del Hotel Gran Piedra; la terraza, bar y restaurante del Hotel Deportivo; el bar del Hotel Perla; el complejo gastronómico completo –cabaret-restaurante, bar y cafetería, del Rancho Club y la Villa San Juan; la terraza del Hotel Rex; y la terraza y el bar del Hotel Libertad.
Para optar a gestionar estos locales se debe entregar la documentación requerida en un sobre que identifique el lugar al que se aspira e incluya los datos del solicitante y el proyecto. Este último está formado por el plan técnico y la propuesta económica. También se indica, en el mensaje publicado en redes sociales, la dirección y el teléfono de contacto para más información. Sin embargo, no hay disponibles –como es habitual en la práctica internacional– unos pliegos de condiciones que contengan, entre otras cosas, las bases, los cánones económicos y otras cuestiones específicas.
Sin embargo, no hay disponibles –como es habitual en la práctica internacional– unos pliegos de condiciones que contengan, entre otras cosas, las bases, los cánones económicos y otras cuestiones específicas
Desde 2022, una resolución del Ministerio de Comercio Interior regula los procesos de licitación para que los actores económicos no estatales puedan hacerse cargo de instalaciones que están infrautilizadas o en malas condiciones. La norma especifica que la propiedad sigue siendo del Estado. Bajo este sistema, infinidad de inmuebles han pasado a manos de los privados, que han mejorado locales, servicios y productos, y lo que empezó casi como un experimento se ha trasladado a todo tipo de sectores. Aunque la gastronomía lidera, de lejos, las licitaciones, hay cines, parques, talleres, panaderías y todo tipo de negocios que han cambiado de manos.
Sin embargo, el arrendamiento de los espacios gastronómicos en los hoteles es un paso más tras el abandono de las grandes cadenas hoteleras, en las que antes se buscaba un socio preferente. En 2019, la empresa presentó un plan de inversiones para sus establecimientos en todo el país, además de prever inaugurar locales nuevos.
En aquel momento, cuando la estatal cumplía 25 años, el presidente de la Islazul presentó el proyecto a la prensa oficial, dando prioridad a la entrada de dinero foráneo. “Estamos abiertos a la inversión extranjera, sobre todo a la administración con financiamiento y comercialización. Para ello, ya contamos con un contrato de administración con Meliá”, comentaba. La hotelera española tenía acuerdos de gestión en varios de los hoteles de la cubana y el directivo aspiraba a una expansión por esa vía y anunciaba que había negociaciones con operadores del exterior y licitaciones en varios destinos, entre ellos Santiago de Cuba, además de La Habana, Varadero, Camagüey y Sancti Spíritus.
Ese camino ha quedado completamente cerrado desde que las hoteleras extranjeras, mayoritariamente españolas, abandonaron la Isla a partir de la orden ejecutiva de Donald Trump que advertía de sanciones contra empresas de cualquier país que hicieran negocios con el régimen cubano. Meliá ha sido, precisamente, el caso con mayor impacto, puesto que hasta este año había estado gestionando 34 establecimientos en la Isla, e incluso a pesar de la perspectiva negativa del sector turístico –en retroceso, precisamente, desde 2019, y en franco derrumbe desde este 2026– había declarado su intención de permanecer en Cuba. Las responsabilidades con los accionistas de esta empresa, cotizada en bolsa, han podido más que la amistad de su presidente ejecutivo con el régimen, ya heredada de su padre.
En esta situación, y sin vuelos en Cuba, el Gobierno ha comenzado una tímida apertura en el sector turístico y a la vez está ampliando la búsqueda de capital nacional privado para estos establecimientos. La población, sin embargo, es escéptica. “Ya los cubanos capitalistas no son traidores, ahora son traedólares. Tienen esa cara de concreto, asere, pero para pedir tienen el número uno”, comenta un usuario a la publicación de la empresa estatal, en la que abundaban los desconfiados.”Para que después gastes tu dinero, lo pongas lindo, y ellos te lo quiten”.