Llega a Cuba la primera entrega de un donativo chino de 30.000 toneladas de arroz
Alimentación
La Habana y Santiago de Cuba recibieron 2.400 toneladas cada una, con ceremonia de entrega incluida en la capital
Madrid/Hasta 30.000 toneladas de arroz llegarán a Cuba en las próximas semanas procedentes de China, según anunció la prensa oficial este lunes al difundir la llegada de las primeras 2.400 a La Habana y la misma cantidad a Santiago de Cuba. La entrega en la capital tuvo su propia ceremonia de recibimiento, con la presencia de las autoridades, entre ellas el viceprimer ministro, Óscar Pérez-Oliva Fraga, y el embajador chino, Hua Xin.
“Esta asistencia es otra muestra palpable de la solidaridad que nos une. Confiamos en que, con los esfuerzos conjuntos de ambos países, ninguna dificultad podrá obstaculizar nuestro camino hacia adelante”, afirmó el diplomático en el acto, celebrado en el Centro de Carga y Descarga del Ministerio de Comercio Interior.
“Reconocemos profundamente y agradecemos esta ayuda en momentos complejos donde se elevan los niveles de agresividad y se recrudece de una forma sin precedentes el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra el pueblo cubano”, dijo, por su parte, Pérez-Oliva.
“Reconocemos profundamente y agradecemos esta ayuda en momentos complejos donde se elevan los niveles de agresividad y se recrudece de una forma sin precedentes el bloqueo económico, comercial y financiero"
En las provincias de Pinar del Río, Artemisa y Mayabeque se entregarán dos libras por persona, mientras que en La Habana será una y media y en Isla de la Juventud una. No se precisa, en cambio, cuánto llegará al oriente, aunque se mencionaron expresamente las provincias de Guantánamo, Granma y Santiago de Cuba.
Según Hua Xin, el siguiente envío, de 15.000 toneladas ya está listo para zarpar, y la cuarta parte del total –9.600 toneladas– se repartirá a mediados del próximo mes.
El donativo es parte del Proyecto de Asistencia Alimentaria de Emergencia de China a Cuba, en cuyo marco ya se han entregado envíos similares. En 2024, el país asiático entregó algo más de 20.400 toneladas como parte del mismo programa, de las cuales el primer envío –408– llegó en seis vuelos, debido al carácter de urgencia que sufría la Isla en aquel momento. Corea del Sur y, especialmente, Vietnam, son otros países que han realizado con donaciones similares del cereal.
La ayuda, no obstante, apenas cubre una mínima parte de las necesidades de la población, que consumía tradicionalmente unas 600.000 toneladas anuales.
Para este año, las autoridades anunciaron la siembra de unas 200.000 hectáreas, el doble que en 2025, pero muy lejos de las necesidades del país. En 2024 Cuba cosechó alrededor de 80.000 toneladas, el 30% de lo que producía seis años antes. Entre los años 2012 y 2018, la Isla experimentó un crecimiento en las cosechas, superando las 300.000 toneladas.
La cantidad era, aún así, escasa para la población, lo que obligaba a importar igualmente el cereal. Sin embargo, en 2024 se tuvo que adquirir casi el 100% del arroz que se distribuye por la libreta de abastecimiento.
Sin embargo, en 2024 se tuvo que adquirir casi el 100% del arroz que se distribuye por la libreta de abastecimiento
Los intentos por hacer que el rendimiento prospere están resultando por el momento infructuosos, basta comparar la que producen las tierras entregadas en usufructo a la empresa vietnamita AgriVMA. Mientras la producción nacional refleja rendimientos en torno a las dos o 2,5 toneladas por hectárea –frente a las cinco que lograba en el pasado– la compañía asiática alcanza en sus terrenos de Pinar del Río las 7,2.
Además, según los datos del programa de cooperación entre Estados, se han reportado rendimientos de hasta 9,14 toneladas por hectárea en algunas variedades con las que trabaja este proyecto conjunto.
A finales del pasado año, Roberto Caballero, miembro del Comité Ejecutivo Nacional de Técnicos Agrícolas y Forestales, levantó una encendida polémica al comentar en el programa de televisión Cuadrando la Caja que el Estado destinaba recursos por encima de sus posibilidades al programa de producción de arroz, un cultivo que, en su opinión, no encaja en con condiciones del suelo y el clima de la Isla –al igual que la papa–. El técnico propuso centrar los esfuerzos en productos con mayores probabilidades de prosperar y afirmó que ninguno de estos dos era culturalmente nacional. “Nosotros no somos asiáticos, eso no es un hábito cubano”, subrayó, provocando infinidad de críticas en redes sociales.