APOYO
Para ayudar a 14ymedio

Llega a Matanzas un segundo vuelo con ayuda humanitaria de EE UU a través de Cáritas

Donativos

Los 700 módulos de alimentos y productos de higiene se distribuirán en Unión de Reyes, Bolondrón y otras comunidades rurales 

“Los voluntarios de la parroquia Nuestra Señora de la Caridad, junto a su párroco, llevarán a cabo este camino de misericordia”, señala Cáritas / Cáritas Cuba
14ymedio

22 de octubre 2026 - 14:18

La Habana/Un segundo avión con ayuda humanitaria del Gobierno de Estados Unidos llegó este jueves al aeropuerto internacional Juan Gualberto Gómez (Varadero), con 700 kits de alimentos y productos de higiene destinados a familias vulnerables de Matanzas. El cargamento será distribuido por la Iglesia católica, a través de Cáritas Cuba, como parte del programa de asistencia de 100 millones de dólares anunciado por Washington en mayo, que el Gobierno cubano inicialmente calificó de “fábula”.

Según informó Cáritas Matanzas, la distribución se hará en Unión de Reyes, Bolondrón, Güira de Macurijes y otras comunidades rurales. “Los voluntarios de la parroquia Nuestra Señora de la Caridad, junto a su párroco, Enrique Peñate Galán, llevarán a cabo este camino de misericordia”, señala la organización. 

“Los voluntarios de la parroquia Nuestra Señora de la Caridad, junto a su párroco, Enrique Peñate Galán, llevarán a cabo este camino de misericordia”, señala Cáritas

Cáritas destacó también que el primer cargamento llegó a Matanzas el pasado 14 de octubre, también con suministros para 700 familias de Alacranes y San Antonio de Cabezas, que comenzaron a recibir los kits de alimentos y productos de higiene. 

La organización identificó inicialmente a 2.100 familias, con prioridad para mayores de 60 años, personas con discapacidad, enfermos crónicos, embarazadas, madres lactantes y niños menores de cinco años. La inseguridad alimentaria y las dificultades de acceso al agua figuran entre los criterios de selección.

Del monto anunciado por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, 60 millones se canalizan mediante la Iglesia católica, con la participación de Cáritas Cuba y la organización estadounidense Catholic Relief Services, mientras que los otros 40 millones corresponden a otras entidades humanitarias independientes.

60 millones de la ayuda de EE UU se canalizan mediante la Iglesia católica, con la participación de Cáritas Cuba y la Catholic Relief Services

La historia de estos donativos comenzó con una disputa entre ambos gobiernos. El 8 de mayo, después del anuncio de Rubio, el ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, lo acusó de pretender engañar a los cubanos y a los estadounidenses.

Cinco días después, el Departamento de Estado formalizó públicamente la oferta y Bruno Rodríguez cambió de tono. “Estamos dispuestos a escuchar las características del ofrecimiento y la manera en que se materializaría”, declaró el canciller, aunque exigió que estuviera libre de “maniobras políticas” y cuestionó las motivaciones de Washington.

El primer cargamento del nuevo programa llegó en julio, con 18 toneladas de alimentos y productos de higiene. Después comenzaron las entregas en otras provincias, entre ellas Villa Clara, Cienfuegos, Camagüey, Ciego de Ávila y Pinar del Río. Los módulos incluyen arroz, frijoles, aceite, azúcar, pastas, conservas, artículos de aseo, tabletas potabilizadoras de agua y lámparas recargables.

Estados Unidos estableció que los suministros llegaran directamente a la población mediante la Iglesia y otras organizaciones independientes, como una garantía frente a la corrupción y la posible interferencia del Gobierno de la Isla en el destino de la asistencia.

EE UU estableció que los suministros llegaran directamente a la población mediante la Iglesia y otras organizaciones independientes

Las condiciones no eran completamente nuevas. Tras el paso del huracán Melissa, en octubre de 2025, Estados Unidos había anunciado tres millones de dólares en ayuda para los damnificados, cantidad que amplió posteriormente en otros seis millones. Los envíos se canalizaron igualmente mediante Cáritas y Catholic Relief Services.

La desconfianza estadounidense tiene antecedentes en las denuncias sobre el destino de muchas otras donaciones recibidas por Cuba. En marzo de este año, Food Monitor Program denunció la presunta comercialización en tiendas estatales que cobran en dólares, de productos alimenticios procedentes de cargamentos enviados gratuitamente por México. 

Un mes después, la organización reveló que la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo había reservado durante cinco años, a petición del Gobierno cubano, información sobre la gestión y el destino de 3.125 toneladas de alimentos y medicamentos enviadas en cuatro cargamentos. La medida impide conocer públicamente los inventarios, las rutas de distribución y los destinatarios finales.

Las retenciones también han afectado a organizaciones religiosas. En julio de 2024 las autoridades cubanas mantuvieron retenido en el puerto del Mariel un contenedor enviado desde Reino Unido por International Aid Trust para una iglesia evangélica de La Habana. Incluía sillas de ruedas, colchones, ropa, alimentos y juguetes. Su director, el reverendo Bernard Cocker, denunció que el Gobierno pretendía apropiarse de la carga. Las autoridades alegaron problemas con algunos artículos y con las actividades del remitente en Ucrania.

La Habana acusa a Estados Unidos de utilizar la asistencia humanitaria con fines políticos

La Habana, por su parte, acusa a Estados Unidos de utilizar la asistencia humanitaria con fines políticos mientras mantiene sanciones que agravan la crisis económica y energética de la Isla.

Las entregas llegan a un país donde el propio Gobierno admite que buena parte de la población vulnerable no está cubierta por sus programas de asistencia social. En julio, el viceministro de Trabajo y Seguridad Social, Ariel Fonseca Quezada, reconoció que existían 1.004.000 hogares vulnerables, donde vivían aproximadamente 1.365.000 personas. Sin embargo, los programas de asistencia social protegían a unos 177.000 hogares, con alrededor de 300.000 beneficiarios.

El viceministro de Trabajo y Seguridad Social, Ariel Fonseca Quezada, reconoció que existían 1.004.000 hogares vulnerables en Cuba

Las mediciones independientes presentan una situación todavía más grave. El Observatorio Cubano de Derechos Humanos, a partir de una encuesta realizada a 1.318 personas entre junio y julio, estimó que el 94% de los cubanos se encontraba en el umbral de pobreza extrema si se excluían las remesas. Ocho de cada diez encuestados habían dejado de hacer alguna comida por falta de dinero o alimentos, proporción que aumentaba a nueve de cada diez entre los mayores de 61 años.

A principios de octubre, el primer ministro, Manuel Marrero, prometió distribuir mensualmente cinco libras de arroz, una de azúcar y una de granos a 883.000 cubanos considerados especialmente vulnerables, hasta enero de 2027. No precisó cuándo comenzarían las entregas.

No hay comentarios
Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último