El régimen cubano negocia su supervivencia con Washington, según el diario ‘ABC’
Cuba
El medio español cita fuentes anónimas del Gobierno mexicano sobre encuentros entre el hijo de Raúl Castro y representantes de EE UU
La Habana/La portada de ABC de este miércoles abunda en la información ya adelantada por periodistas cubanos independientes como Carlos Cabrera. Con fuente en funcionarios mexicanos, el diario español acredita que La Habana mantiene conversaciones "discretas" con Washington que buscan garantizar la permanencia política del castrismo a través de concesiones económicas y que el intermediario es el general Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro.
Él es, indica el reportaje, quien ha estado al frente de conversaciones en Ciudad de México con agentes de la Inteligencia estadounidense, mediadas por el Gobierno de Claudia Sheinbaum, en un intento de negociar una “transición” sin que el régimen cubano sea derrocado.
Los primeros intercambios han girado en torno al posible alivio del embargo que se ha recrudecido en las últimas semanas. Este alivio podría ocurrir negociando la entrada de empresas estadounidenses a sectores importantes de la economía, como la energía, el turismo, la banca o las comunicaciones. Según fuentes de los funcionarios mexicanos consultados por ABC, un posible gesto inicial sería la autorización de ventas de crudo estadounidense a Cuba en cantidades suficientes para sostener su sistema energético, que necesita entre 100.000 y 150.000 barriles al día.
Un posible gesto inicial sería la autorización de ventas de crudo estadounidense a Cuba en cantidades suficientes para sostener su sistema energético
El intercambio ha ocurrido al tiempo que, en declaraciones a CNN, el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, negara la existencia de un diálogo bilateral formal entre Cuba y Estados Unidos, aunque sí reconociera la existencia de contactos puntuales a través de mensajes. La postura oficial del Gobierno cubano contradice, así, las afirmaciones del propio Donald Trump, que sí afirmó que existe una negociación en marcha entre ambos países.
El presidente Miguel Díaz-Canel ha declarado en su comparecencia ante medios de prensa de este jueves que “Cuba está dispuesta a un diálogo con Estados Unidos”, con la condición de “no abordar temas que podamos entender como injerencia en nuestros asuntos internos”.
Desde la captura por EE UU, el 3 de enero, del entonces presidente venezolano Nicolás Maduro y la consecuente interrupción del petróleo que la Isla recibía de Venezuela, México se ha convertido en el único proveedor de combustible a Cuba, pero el endurecimiento de la presión de Washington y la amenaza de imponer aranceles parecen haber disuadido a la presidenta Claudia Sheinbaum de mandar más crudo. Las amenazas de Trump podrían profundizar la crisis humanitaria que sufre la Isla, en un momento en que el republicano insiste en que el régimen castrista está agotado.
La posible apertura que se buscaría con las negociaciones llevadas por Alejandro Castro se perfila más como una maniobra del régimen para asegurar su continuidad política que como un paso hacia la democratización o la liberalización real de la economía. La posibilidad de acceder al petróleo estadounidense apunta a evitar lo que dentro del propio aparato de poder cubano se conoce como “Opción Cero” –la paralización completa del país por falta de combustible, sin aliados capaces de sostener al Gobierno–, posibilidad que ha estado amenazando a los cubanos en los últimos días y que el presidente Díaz-Canel parece haber sugerido durante su comparecencia de este jueves al declarar que el Gobierno prepara un plan por “desabastecimiento agudo de combustible” ante las presiones de EE UU.