El régimen se ensaña con Doraykis Delgado y los dos creadores de 'Despingovery Channel'

Presos políticos

Ocho personas detenidas tras participar el 3 de agosto en un cacerolazo en Calabazar, La Habana, están incomunicadas en el centro de detención El Vivac

Protesta ocurrida en Alamar, La Habana, el pasado 7 de julio, en la que participó Doraykis Delgado González.
Protesta ocurrida en Alamar, La Habana, el pasado 7 de julio, en la que participó Doraykis Delgado González. / Captura
14ymedio

18 de agosto 2026 - 08:02

Madrid/La organización jurídica Cubalex ha emitido una alerta sobre Doraykis Delgado González, encarcelada en la prisión de mujeres de El Guatao, en La Habana, por participar en una manifestación hace mes y medio. Acusada de “difamación de las instituciones y organizaciones y de los héroes y mártires”, denuncia la ONG, se encuentra en prisión provisional, sin derecho a fianza, y las autoridades han rechazado la solicitud de cambio de medida cautelar.

“Su situación es especialmente preocupante porque padece hemofilia y requiere seguimiento y atención médica especializada”, indica también Cubalex. Delgado González, conocida como Koky, es madre de un niño de 8 años y una niña de 7, que “desde su encarcelamiento han quedado al cuidado de vecinos mientras su padre trabaja, pues no cuentan con otros familiares que puedan atenderlos”.

Detenida el pasado 7 de julio, la mujer había participado en una manifestación por los largos apagones, en la base de taxis de la zona 14, de Alamar, en la parte este de la capital, relatada por ella misma en una transmisión directa. En ella, dijo, “expresamos nuestros sentimientos”, porque “ya estamos hasta aquí, ya estamos cansados”. Y siguió: “Los funcionarios del Gobierno y del Partido vinieron con la Policía, con esos esbirros, para reprimirnos, pero se les cayó el teatro, porque se encontraron con que nosotros estábamos pacíficamente reclamando nuestros derechos”.

"Señores, la libertad de Cuba está en nuestras manos, no en las manos de nadie. No hay un salvador ahí"

Tras mantener cerrada la calle más de tres horas, contaba, “oh, qué sorpresa, a las siete y cuarto restablecieron la electricidad para la zona 14. A lo único que vinieron fue a hacer un despliegue de patrullas para intimidarnos y maltratarnos”. En su publicación, Delgado González narró que los oficiales los ofendieron con malas palabras, y les espetaron “ya está bueno de malacrianza”. “¿Tú quieres ver cómo yo sí soy malcriadísima?”, respondía la mujer. “Yo vine a este mundo a ser feliz, no a que nadie venga a cogerme a meterme presión, que yo no tengo complejo de olla”. Además, advertía: “Esta gente si no es a las malas, no entienden. Son masoquistas. Cuando la vuelvan a quitar, vamos a volver para lo mismo”.

La mujer empujaba a la gente a no quedarse en sus casas “esperando un milagro”, espetando: “Señores, la libertad de Cuba está en nuestras manos, no en las manos de nadie. No hay un salvador ahí”. Se lo debemos, conminaba, “a los presos políticos, a los que se han tenido que ir de este país a la fuerza, a los que han matado, y a todos aquellos niños y personas encamadas que no pueden alzar su voz pero que ya no aguantan más”.

Cubalex expone que mantener a Delgado González en prisión provisional “por participar en una protesta pacífica no solo vulnera sus derechos y aumenta los riesgos para su salud, sino que también afecta gravemente a sus hijos”, además de “intimidar a otras personas para que no salgan a las calles a reclamar sus derechos”. Por ello, exigen su “liberación inmediata”.

“Él no cometió delitos de ningún tipo, no robó, no tiró piedras, no rompió nada”

Un caso similar al de Koky, recuerda Martí Noticias, es Lumey Guzmán Fernández, también residente en Alamar, detenida el 9 de julio después de publicar videos en los que denunciaba los cortes eléctricos y llamaba a los vecinos a manifestarse.

Por un cacerolazo por los interminables apagones el pasado 3 de agosto, reporta también el diario cubanoamericano, hay al menos ocho personas incomunicadas en el centro de detención El Vivac, de La Habana.

Uno de ellos es el activista Pedro Lázaro Gutiérrez Collado, hijo de Luis Jesús Gutiérrez Campos, delegado del Movimiento Opositores por una Nueva República. En declaraciones a Martí Noticias, el disidente dijo: “Él no cometió delitos de ningún tipo, no robó, no tiró piedras, no rompió nada”.

El régimen cubano, por otra parte, también ha rechazado la medida cautelar solicitada para Eduardo Ceballos Pérez, artífice del programa satírico en redes Despingovery Channel y en la cárcel desde el pasado 1 de junio. Su madre, Marieta Pérez Alfaro, clamaba en una publicación este lunes: “Si Eddy Ceballos no tiene antecedentes penales, no existe riesgo real de fuga que dificulte la sentencia, no hay riesgo de que interfiera con las pruebas, no representa peligro para terceros, ¿por qué tiene que mantenerse la medida de prisión provisional impuesta en el inicio del proceso?”.

"¿Cuál es el secreto militar que yace en un área abandonada, oficialmente deshabilitada desde 2025, que no tiene delimitaciones, señalización, ni custodia?"

La mujer aludía al video por el que Ceballos acabó detenido, en el que registraba una instalación militar abandonada con misiles soviéticos de los años 60, radares, búnkeres y armamento en desuso. “¿Cuál es el secreto militar que yace en un área abandonada, oficialmente deshabilitada desde 2025, que no tiene delimitaciones, señalización, ni custodia y que es utilizada habitualmente como lugar de juegos de los niños de la zona?”, se preguntaba Pérez.

Por la misma publicación humorística, fue detenido también el camarógrafo de Despingovery Channel, Cristian Rodríguez, ambos acusados de espionaje, delito por el que podrían recibir una condena de hasta 30 años. “No comprendo por qué se mantienen la causa penal y la medida cautelar invariables”, proseguía Pérez Alfaro. “Si el sufrimiento de un hombre y el dolor de una familia no son importantes en el ámbito legal, sí lo debería ser el hecho de imputar un delito tan grave como espionaje a Eddy Ceballos y Cristian Rodríguez sin evidencias que hasta el día de hoy lo confirmen”. 

En entrevista con 14ymedio, la esposa de Ceballos, Daniela Escarra, con la que tiene una hija pequeña, afirmó que su detención tiene como único objetivo “generar miedo y silenciar a los influencers en la Isla”.

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