Rosa María Payá: "El muro de Berlín de nuestros tiempos ahora es derribable"
Miami
La opositora, que ha presentado en Miami el proyecto Acuerdo de Liberación, habló de una futura transición en Cuba en una entrevista con el diario español 'El Mundo'
Madrid/Parte del exilio cubano en Miami se reunió este lunes en el salón Varela de la ermita de la Caridad para conocer a una nueva alianza opositora denominada Acuerdo de Liberación. La presentación corrió a cargo de Orlando Gutiérrez Boronat, coordinador de la Asamblea de la Resistencia Cubana, y Rosa María Payá, que tiene el mismo cargo dentro de Pasos de Cambio (plataforma de la que es parte Cuba Decide).
Ambas se han unido ahora en esta propuesta para “la liberación y consolidación de un plan integral para el restablecimiento de la Democracia y el Estado de Derecho en Cuba constituyendo una alternativa democrática para los cubanos y ofreciendo un marco viable para la reconstrucción nacional”, sostienen los organizadores.
Payá, miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos e hija del fallecido Orlando Payá, fue entrevistada en las horas previas por el diario español El Mundo, al que contó, ilusionada, que esta vez sí confía en un cambio inminente en Cuba. "El muro de Berlín de nuestros tiempos ahora es derribable", dijo.
La opositora defiende, a lo largo de esa conversación, el papel de las organizaciones que están en el exterior como elementos de unificación que ayuden a gestionar un cambio de sistema. En los dos últimos años, asegura, su ONG ha estado trabajando con seis documentos elaborados por distintas plataformas para elaborar una guía de fases que impliquen la liberación, estabilización, transición y, finalmente, democratización del país.
Además, dijo, hay otro equipo dedicado en exclusiva a impulsar la recuperación económica, que es a su juicio urgente, aunque no tanto como el cambio político. Y que también se ocupa de la estrategia de un equipo que pueda liderar la recuperación económica de Cuba. “Si algo entendemos muy clarito los cubanos es quién tiene la responsabilidad de la miseria en Cuba y la tiene la familia Castro y el grupo de generales que está en el poder y que gestiona ese poder desde un aparato de inteligencia, que es también un aparato represivo. La peor de todas las crisis es la crisis política, que mantiene a cientos de personas en prisión por motivos políticos simplemente por el ejercicio de decir lo que piensan o de intentar sobrevivir”, declara.
Payá considera que Estados Unidos es el actor internacional más relevante a la hora de “ayudar al pueblo cubano” en estos momentos y es también a quien agradece que la perspectiva de cambio sea hoy más real que en los últimos 67 años. “Las personas que están en el poder tienen las armas y están dispuestas a usarlas contra el pueblo desarmado. Ante esa realidad, también es necesaria la presión internacional, que ha cambiado cualitativamente a partir de las acciones del Gobierno de EE UU, tanto para debilitar la red de apoyos que venían del autoritarismo hacia el régimen cubano, como los subsidios desde Venezuela, hasta las sanciones directas sobre los represores cubanos”, subraya.
Sin embargo, también cree que “a EE UU no le corresponde definir, ni creo que esté buscando definir ni dirigir al pueblo cubano”. En ese sentido, Payá responde también a la posibilidad de que las mentadas conversaciones entre Washington y La Habana incluyan a una Delcy cubana, algo que considera prácticamente un hecho, al igual que la certeza de que con esas personas –de dentro del régimen– habrá que tratar.
“Por supuesto, tendrá que trabajar con las personas que operan esas estructuras existentes para transformarlas definitivamente. Por eso el proceso tiene fases y por eso se llama transición. No es que mañana haya elecciones libres en Cuba, pero sí tendremos un calendario para que las haya una vez que podamos transformar el Estado y garantizar derechos y libertades para que las elecciones tengan lugar”, admite. No obstante, emplaza a hablar con la Casa Blanca cuando se le pregunta sobre si es Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, con quien trata el secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio.
Payá ha señalado en la entrevista que “el cambio de sistema en Cuba pasa por forzar a un grupo militar a someterse a la voluntad soberana de la ciudadanía”
Payá ha señalado en la entrevista que “el cambio de sistema en Cuba pasa por forzar a un grupo militar a someterse a la voluntad soberana de la ciudadanía” y ese proceso requiere, precisamente, que esta se movilice. Entiende, sin embargo, que el régimen continúa reprimiendo, como lo demuestra la detención de los influencers de El4tico, y por ello insta a la comunidad internacional a apoyar con fuerza un proceso democratizador en Cuba.
“El hecho de que los cubanos desaparezcan físicamente de la Isla (desde el 11J huyeron casi dos millones, la mayoría jóvenes) es como la metáfora última del comunismo y de lo que significa ese régimen que demuele el alma y los cuerpos de los seres humanos. Esto es muy concreto, esto es muy literal y es devastador. Por eso es el sentido de urgencia: los cubanos están tan claros de que la única salida a la crisis es la salida de la dictadura”, reivindica.
La iniciativa presentada este lunes contó con la presencia de miembros de distintas organizaciones que firmaron, concluídos los discursos iniciales, el acuerdo. Hace solo dos semanas, cubanos de dentro y fuera de la Isla firmaron también el "Acuerdo por una Cuba libre", una iniciativa impulsada por organizaciones civiles con un objetivo: exigir el fin de la dictadura y una transición a la democracia.
Aquel documento instaba, entre otras cosas, a crear un grupo “encargado de sentar las bases de un proceso de verdad, justicia, memoria y reconciliación, que coordine los principales aspectos del período transicional”. Más de un centenar de personas, entre ellas economistas, escritores y artistas, signaron la propuesta.