La Seguridad del Estado aumenta el acoso contra Anna Bensi y su familia tras la visita de Mike Hammer
Represión
La ‘influencer’ denuncia amenazas contra su hermana y el bloqueo de su cuenta de WhatsApp
La Habana/Mike Hammer, jefe de la misión de Estados Unidos en Cuba, visitó este martes a la creadora de contenido Anna Sofía Benítez Silvente, conocida en redes como Anna Bensi, en su vivienda de Alamar, en La Habana. El encuentro se produjo en medio del proceso penal abierto contra la joven y su madre, Caridad Silvente, y del acoso sostenido de las autoridades sobre su familia.
“Fue un gran gusto por fin conocer a Anna Sofía Benítez y su mamá. Me contaron sobre su situación y que se encuentran bajo reclusión domiciliaria”, escribió Hammer tras el encuentro. El diplomático añadió que la joven le dijo que “lo único que ha hecho es expresar sus ideas, su fe y sus aspiraciones como cubana que ama su patria”. “Es una joven valiente que dice las cosas como son. Es de admirar”, remató.
La presión sobre su entorno se intensificó apenas horas después de la visita. Este jueves, su hermana Elmis Rivero Silvente, ciudadana estadounidense que se encuentra de visita en Cuba desde hace varios días, fue citada a la Unidad de Extranjería del municipio Playa con el pretexto de una “entrevista para control migratorio de estancia”, según informó Cubanet. Durante el interrogatorio, los oficiales intentaron averiguar si había coordinado la visita de Hammer a la vivienda familiar en Alamar.
Según el mismo medio, la conversación derivó pronto en amenazas. Rivero aseguró que los agentes le advirtieron que tanto Anna Bensi como su madre podían terminar en prisión y le pidieron que hablara “sobre todo” con su hermana “para que se calle, para que deje de denunciar al régimen y de expresarse libremente”. Los oficiales, además, intentaron presentar la visita del diplomático como una provocación y llegaron a aludir a una supuesta invasión de Estados Unidos a Cuba, en otro intento de envolver un caso de hostigamiento político en la retórica defensiva del régimen.
Hammer llegó acompañado por Leslie Núñez Goodman, consejera de la Oficina de Educación, Cultura y Prensa de la sede diplomática
Hammer lleva más de un año recorriendo Cuba y reuniéndose con activistas, religiosos, periodistas independientes y opositores. La visita a Anna Bensi se inserta en esa serie de encuentros con cubanos sometidos a vigilancia, presión o persecución por motivos políticos.
El encuentro del martes ocurrió, además, en medio de un apagón. Hammer llegó acompañado por Leslie Núñez Goodman, consejera de la Oficina de Educación, Cultura y Prensa de la sede diplomática. En la vivienda se encontraban también la madre de la joven, su hermana Elmis Rivero Silvente y el pastor Rolando Pérez, conocido como Pregonero de Cristo.
Anna Bensi se ha convertido en una de las voces jóvenes más visibles en redes sociales dentro de la Isla. Desde plataformas como Instagram y TikTok ha denunciado abusos, expresado sus convicciones religiosas y defendido una visión de país abiertamente contraria al discurso oficial. Según ha contado ella misma, su exposición comenzó a crecer con un video en el que denunciaba las trabas para recibir su título universitario tras graduarse. Más tarde incursionó también en la música con Mi tierra, una canción dedicada a Cuba y a Cristo, y que ya se encuentra en la lista de recomendaciones de Billboard.
Madre e hija habrían sido procesadas después de grabar y publicar un video en el que se ve a dos hombres vestidos de civil entregando una citación oficial a Caridad Silvente. Las autoridades alegan que uno de ellos, un suboficial del Ministerio del Interior, se sintió “amenazado” tras la divulgación de su identidad. La acusación refuerza, sin embargo, la impresión de que el caso no busca proteger derechos individuales, sino castigar la exposición pública de agentes vinculados al aparato represivo.
La joven dijo sentirse “asqueada de toda esta situación, de toda la represión”, pero subrayó que su fe, su convicción y sus ideales “siguen más firmes que nunca”
Lejos de suavizar su discurso, Anna Bensi ha respondido con más frontalidad. Este miércoles denunció que su cuenta de WhatsApp había sido suspendida. “No me deja iniciar sesión; cuando pido el código no llega a mi número. Y las personas me escriben y aparece como si dejara los mensajes en entregado”, escribió. La joven dijo sentirse “asqueada de toda esta situación, de toda la represión”, pero subrayó que su fe, su convicción y sus ideales “siguen más firmes que nunca”.
Durante el encuentro con Hammer, insistió en que no cree estar haciendo nada incorrecto. “Estoy tranquila porque estoy convencida de que estoy haciendo lo correcto, que estoy del lado correcto”, afirmó. También expresó su deseo de una Cuba donde los jóvenes no tengan que emigrar para aspirar a una vida digna y donde puedan expresarse sin miedo a ser reprimidos.
Al final de la visita, Hammer entregó a Anna Bensi una pequeña campana como símbolo de los 250 años de la Declaración de Independencia de Estados Unidos. La joven, por su parte, les cantó una canción en inglés. El gesto no altera su situación jurídica ni detiene el acoso. Pero deja una imagen difícil de neutralizar para el régimen: la de una muchacha de 21 años, vigilada y procesada por hablar, recibiendo en su casa, en medio de un apagón, a un diplomático extranjero interesado en escuchar justo lo que el poder intenta acallar.