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Trasladan a Villa Marista al hombre que protestó con una pancarta en el Capitolio de La Habana

La Habana

“Sabíamos las consecuencias, pero su sentido de justicia es mucho mayor que el riesgo”, cuenta a ‘14ymedio’ la esposa de Ariel Limias Leyva

Ariel Limias Leyva, portando el cartel contra la dictadura este viernes, antes de subir la escalinata del Capitolio de La Habana. / Cortesía/14ymedio
14ymedio

03 de octubre 2026 - 09:02

La Habana/Madrid/Ariel Limias Leyva, el hombre que ayer fue detenido tras subir con una pancarta antigubernamental a lo alto de la escalinata del Capitolio de La Habana, fue trasladado a primera hora de este sábado a Villa Marista, el centro de detención de la Seguridad del Estado en la capital. Lo confirma a 14ymedio su propia esposa, Yulia Morales, que pudo visitarlo en la unidad policial de Dragones, donde lo retuvieron toda la noche interrogándolo, antes de que lo movieran de lugar.

Le llevó, cuenta, medicamentos y artículos de aseo. “Tuvo un infarto recién el 18 de enero, y tiene tratamiento para el corazón”, refiere también. Y añade: “Le traje desayuno, y no quiere comerlo. En la otra ocasión que estuvo preso, por su primera protesta, él no comió nada durante los 12 días que estuvo en prisión”.

Morales se refiere a la manifestación similar que llevó a cabo Limias el 17 de julio de 2021, luego de las multitudinarias protestas del 11J en todo el país, cuando salió a la calle portando un cartel que decía, con letras mayúsculas, “libertad”.

Esa misma pancarta estuvo colgada antes en el balcón de su domicilio, en La Habana Vieja, tal y como se ve en fotos compartidas a este diario por Yulia Morales. / Cortesía/14ymedio

Esa es una de las palabras del cartel que portó este viernes, que por un lado decía, en mayúsculas, “No + discriminación”, “política absurda” y “abajo la dictadura” y por el otro, “patria y vida y libertad”. Esa misma pancarta estuvo colgada antes en el balcón de su domicilio, en La Habana Vieja, tal y como se ve en fotos compartidas a este diario por Yulia Morales.

El hombre, de 53 años, de larga barba blanca, ataviado con jeans azules y sin camiseta, se paseó por varias calles de Centro Habana y, a pesar de la vigilancia extrema a la que está sometida habitualmente la sede de la Asamblea Nacional y sus alrededores, subió toda la escalinata del edificio.

Tal y como se ve en videos difundidos por testigos presenciales, cuatro agentes lo acorralan a continuación, lo bajan y lo introducen en una patrulla. Antes de subirse al vehículo, Limias gritó: “¡Abajo la dictadura!” y alguien en la multitud replicó: “¡Abajo!”. De inmediato, uno de los policías se volvió a la multitud y se dirigió a uno de los testigos, al que parece requisar su móvil. “Una falta de respeto, es lo que son”, se oía detrás de cámara decir a una espectadora.

Antes de subirse al vehículo, Limias gritó: “¡Abajo la dictadura!” y alguien en la multitud replicó: “¡Abajo!”

Preguntada al respecto, Yulia Morales explica que él era muy consciente de lo que podía acarrearle su acción. “Lo hablamos, sabíamos las consecuencias, pero su sentido de justicia es mucho mayor que el riesgo”, dice vía mensaje a este diario. “Él siempre ha estado muy claro de todo, conoce muy bien sus derechos y los defiende”.

Llevan 28 años casados y no tienen hijos, refiere la mujer, que, al igual que él, es pintora. Ambos exponen y ponen a la venta sus cuadros en la Feria de San José, en La Habana Vieja.

“Estos comunistas hijos del diablo han arruinado el país”, se le oye decir a Limias en un video difundido en redes sociales. “En todos los países del mundo, cuando un partido político no funciona, no resuelve los asuntos de la nación. El pueblo lo saca y lo sustituye. Ellos no. Ellos han acabado con toda la vida de toda la familia de este país por 70 años casi”. Y concluye: “Y piensan que se van a perpetuar, pero no lo van a lograr. Esos miserables van a pagar por todo lo que han hecho”.

Yulia Morales y Ariel Limias Leyva, pintores ambos, llevan casados 28 años y no tienen hijos. / Cortesía/14ymedio

En Cuba, las manifestaciones de este tipo se reprimen con dureza. El mismo 11J, Leonardo Romero Negrín fue detenido mientras portaba un cartel que decía: “Socialismo sí, represión no”. Pero el caso más notorio fue el de Luis Robles, “el joven de la pancarta”, quien en diciembre de 2020 apareció en el boulevard de San Rafael, también en Centro Habana, con un cartel que rezaba “Libertad, no más represión, #FreeDenis”, en reclamo por el rapero Denis Solís, condenado en aquellos días a ocho meses de cárcel en un juicio sumario y que acabaría desterrado vía Serbia.

Por su acción, el propio Robles acabó pasando más de cuatro años en prisión, antes de ser excarcelado, en enero de 2025, por un acuerdo entre el régimen cubano y el Vaticano. Nueve meses después de salir de su cautiverio, fue forzado al exilio en Madrid.

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