Cultura y Ciencia
APOYO
Para ayudar a 14ymedio

Amilcar: “Estamos más cerca que nunca de que de verdad haya un cambio”

Entrevista

El cantautor presenta ‘Pa mi tierra’, una canción que aborda el desarraigo y la esperanza de los cubanos en el exilio

"Emigrar es un ejercicio difícil que requiere coraje, y ese coraje algunas veces representa dolor". / Cortesía del artista
Dayana Prieto Espinosa

29 de marzo 2026 - 08:23

Madrid/Conversar hoy con el cantautor Amílcar Pérez –conocido como Amilcar– permite asomarse no solo a su trayectoria artística, que incluye la fundación del grupo Warapo, sino también a la mirada compartida por los muchos cubanos que tienen que pensar su país desde la distancia. 

Desde este viernes 27, está disponible en todas las plataformas Pa mi tierra, una canción que conecta con la experiencia de la emigración y el desarraigo, pero también con el momento político y social que atraviesa la Isla.

Pregunta. Ha dicho de Pa mi tierra que “no es solo una canción, es la voz de un pueblo que no pierde la esperanza”. También comentaba que siempre habrá tiempo para hacer canciones de amor, pero que esta requería una atención inmediata de tu parte. ¿Qué urgencia hay detrás de esta canción?

Respuesta. La situación en mi isla no es una cosa nueva; esto ha pasado durante mucho tiempo, pero ahora estamos más cerca que nunca de un momento en el que de verdad haya un cambio, algo que signifique un impacto en la vida de mi gente, de mi tierra. Y es ahí donde nace la urgencia de esta canción. En mi caso, yo sé cantar, me dedico a eso; una canción es el camino para transmitir este mensaje. Si usted sabe pintar, agarre una brocha y pinte lo que tiene en el corazón. Tenga esa libertad; Cuba y el mundo lo van a agradecer. Yo tengo que cantar esto ahora, y fue algo que me sorprendió.

P. En Cuba fundó una agrupación muy popular, Warapo. Ofrecieron muchos conciertos por toda la Isla, ganaron un Cubadisco y alcanzaron una popularidad muy visible, pero, de pronto, dejamos de escucharla. ¿Qué pasó con aquella agrupación que movía multitudes?

R. Nosotros seguimos colaborando. Hemos hecho canciones juntos desde diferentes partes del mundo y mantenemos esa unión que siempre hemos tenido. Hace 20 años que salí de Cuba, aproximadamente; tuve esa necesidad de emigrar, y ellos también salieron y no regresaron. Ahora los fundadores están en la ciudad de Miami. Hay colaboraciones que hemos hecho que están disponibles en las distintas plataformas de difusión. Warapo es la culminación de muchos sueños que tuve. Fue un momento muy bonito en el que teníamos la atención del público cubano, que siempre fue muy cariñoso y buen receptor de cosas nuevas que a veces necesitan experimentar los artistas. En aquel momento estábamos iniciando un movimiento de música fusión, que era mezclar lo que se conocía de la música cubana con elementos de las músicas del mundo. Esos experimentos, cuando los haces con gente cercana que se convierte en tu familia, son una bendición.

"Forma parte de cada emigrante ese dolor, ese desprendimiento, y evidentemente eso impacta en esta canción". / Cortesía del artista

P. ¿Qué lo motivó a salir de Cuba y establecerse en otro país?

R. Decidí salir de Cuba por una mezcla de razones que afectaron mi vida en aquel momento. Creo que forma parte del ser humano buscar nuevas ocupaciones; uno se replantea la vida, y me di cuenta de que aquel lugar no era donde iba a encontrar lo que yo necesitaba. Antes de vivir en La Habana, yo había vivido en otras partes de Cuba, y es como un proceso en el que uno encuentra cuál es su lugar, o por lo menos cuál es su camino. El mundo es un lugar maravilloso, con muchas cosas que ofrecer. No me considero un emigrante triste, nostálgico ni melancólico, aunque en esta canción se refleja todo lo contrario.

P. En Pa mi tierra dice: “Yo me reflejo en mi tierra, aunque lejos esté de ahí”. ¿Es una canción sobre la impotencia y la nostalgia que se sienten al emigrar y dejar atrás el propio país?

R. Claro, como te digo una cosa te digo la otra. Forma parte de cada emigrante ese dolor, ese desprendimiento, y evidentemente eso impacta en esta canción en particular. Uno siempre se pregunta: ¿podré instalarme en otro lugar?, ¿perteneceré a otro lugar?, ¿voy a sentirme cómodo en mi propia casa?

Emigrar es un ejercicio difícil que requiere coraje, y ese coraje algunas veces representa dolor. Tú llegas y dices: bueno, este reto es grande, pero ya estoy aquí, ya tengo que echar pa’lante. Es una canción que habla muy claramente de lo que se siente desde la distancia.

La distancia siempre traza una línea divisoria que estamos tratando de diluir. “Los de aquí y los de allá” es una frase que se repite en la canción. Siempre se habla de un lado de la orilla y del otro lado de la orilla. Esa situación de pensar todo el tiempo: ¿podré regresar alguna vez?, ¿podré cantar allá? o ¿podré ver a mi familia un día, cuando más los extrañe?

P. En el tema menciona “la glorieta de Consolación”. ¿Tiene ese lugar un significado especial para usted?

R. Yo tuve el placer de ir a cantar a Consolación. Pero más que un significado personal, le estoy cantando a una cosa colectiva, a un sentimiento de identidad de cualquier cubano que sufre por eso que ha dejado atrás. Es un símbolo de la cultura cubana; en cada esquina del país hay una historia. Todos los pueblos en Cuba son Consolación; todos esos lugares han lanzado a otros países hombres y mujeres valientes que salen en busca de una respuesta a sus necesidades… y entonces está el dolor. Esa canción incluye ese dolor, algo que nunca ha dejado de ser y que nos conecta. Imagínense qué viejo, qué permanente es esta sensación de desacierto. ¿Dónde está la solución? ¿Hasta cuándo vamos a resistir? ¿Dónde está el punto en el que algo va a suceder a favor de la libertad, de la gente, del cambio, de vivir una vida normal, una vida digna?

"La música ha sido siempre como el lugar al que voy cuando tengo cosas que me inquietan, o cuando tengo historias que contar"

P. ¿Cómo surge el trabajo con Reynier y qué aporta, tanto en lo musical como en el discurso de la canción?

R. Reynier y yo nos conocemos de las vueltas de la vida; siempre ha sido un buen colaborador al que me gusta regresar, desde la amistad. Generalmente nos comunicamos y tenemos un contacto asiduo, y uno de esos días me dice: oye, tengo esta idea. Y empieza a hablarme del concepto de la canción y, a partir de ahí, empezamos a trabajar juntos en la letra, el arreglo, la melodía. Todo pertenece a los dos; somos igualmente creadores de esta obra.

P. ¿Hay una intención de construir un relato colectivo más allá de lo individual?

R. Indiscutiblemente, esta canción sale de mi voz y de mi forma de contar la historia, pero tiene un propósito colectivo de describir lo que puede suceder en el pensamiento de cualquier cubano que se encuentre en cualquier esquina de este mundo.

P. Desde Warapo hasta hoy, ¿qué recorrido ha tenido su carrera?

R. Desde que salí de Cuba he tenido muchos proyectos musicales, he participado en películas, en discos de amigos, he hecho mis propias obras. Siempre me da mucho placer regresar a esos espacios en los que me conecto con la música a un nivel muy personal. En Canadá tuve la posibilidad de crear una banda diferente a Warapo. Warapo era más costumbrista, más tradicional, experimentaba más con los ritmos cubanos. Esa banda que tuve por algunos años en Montreal fue muy satisfactoria; estuve trabajando con músicos de muchas culturas, canadienses, europeos, sudamericanos… y fue una experiencia maravillosa de la que salió un EP titulado Solo deseo, que también está disponible en las plataformas digitales. La música ha sido siempre como el lugar al que voy cuando tengo cosas que me inquietan, o cuando tengo historias que contar.

"Yo creo que los sentimientos y la forma en la que las personas perciben su vida, es política"

P. ¿Ha deseado volver a cantar y tocar en escenarios cubanos?

R. Evidentemente. Yo creo que es una constante en cada cubano que salga de Cuba: regresar. Pensar en regresar te llena el pecho de emociones. Yo tuve la oportunidad de cantarle al pueblo de Cuba en primera plana. Siempre estuve cerca de mi público, accesible a él, y eso es una magia indescriptible. El público de Cuba es muy bonito, muy respetuoso. Las expresiones de aprecio que yo recibí de ese público son inolvidables. Aunque hayan pasado dos décadas de mi último concierto en Cuba, es siempre un lugar al que me encantaría regresar.

P. ¿Considera Pa mi tierra una canción política?

R. Yo no soy un experto en política. Soy una persona viva y con sentimientos. Y yo creo que los sentimientos y la forma en la que las personas perciben su vida, es política. Es cómo se relaciona uno con los demás, lo que yo transmito cuando tengo la posibilidad de enviar un mensaje… En ese sentido, la respuesta a tu pregunta es sí. Porque no puede ser indiferente un mensaje, por muy personal que sea, a una posición política. Y se reduce a eso: un cambio, la libertad, la opción de hacer las cosas sin que haya un temor a una consecuencia posterior… eso es política, eso crea un impacto en la vida de las personas.

P. En la canción dice que es “la voz de un pueblo que no pierde la esperanza”. ¿Dónde ve hoy esa esperanza?

R. La esperanza está por doquier. Yo reconozco que he sido culpable por momentos de haber perdido la esperanza, cuando he vuelto a mirar atrás y he visto todas las carencias de oportunidades, de opciones y de libertades. Pero siento que, y es algo que me golpea como un rayo de luz, nunca hemos estado tan cerca como ahora de lograr ese cambio. Y por eso la convicción en mi canción cuando digo: “nuestra suerte va a cambiar”.

No hay comentarios
Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último