El gran espectáculo fallido de la 57 Serie Nacional de Béisbol

 Asoma la negra oreja peluda de la irresponsabilidad y la indiferencia de los que manejan el pasatiempo nacional

Edilse Silva, uno de los peloteros elegidos como refuerzo en la segunda parte de la Serie Nacional de Béisbol. (Twitter)
Asoma la negra oreja peluda de la irresponsabilidad y la indiferencia de los que manejan el pasatiempo nacional. (Twitter)

Si en la pasada Serie Nacional de Béisbol (SNB) los equipos parecían bastante parejos y, sin embargo, los Cocodrilos de Víctor Mesa tomaron la punta desde muy temprano para protagonizar una apabullante escapada, en esta etapa de la 57 SBN, también con cierta nivelación entre los conjuntos, no se esperaba que algún equipo pudiera repetir un despegue semejante.

No obstante, muchos consideran que eso es precisamente lo que está realizando Pinar del Río en este primer tercio del período clasificatorio, cuando acaba de barrer a Cienfuegos y, ya con 11 victorias y una sola derrota, está saliendo al terreno como si en cada ocasión se jugara la vida.

Aunque es pronto para juzgar con suficientes elementos, por el momento Pedro Luis Lazo, en su debut como manager, está demostrando el carisma y el espíritu de ganador que poseía como lanzador estelar y contagiando a sus Vegueros. Y no sorprende que sea el departamento de pitcheo –por tradición el punto más fuerte de Pinar del Río– su mayor garantía.

Eso lo vemos, por ejemplo, en Yosvani Torres, convertido en el duodécimo serpentinero de esa provincia que alcanza los 100 triunfos en el clásico cubano. Pero el notable staff de monticulistas está siendo apoyando bien por la ofensiva, como demuestra el inspirado bateo del inicialista William Saavedra. Tal desempeño de Los vegueros es muy buena noticia en un torneo tan apagado.

Victor Mesa, que siempre ha conseguido que las autoridades cumplan con las necesidades del equipo, esta vez solo logró que le suministraran 19 spikes para sus 40 jugadores

Matanzas, el elenco con mayor cantidad de juegos ganados en las últimas 5 SNB, no va mal y acaba de barrer a la Isla. Santiago parece revivido con la dirección del también debutante Orestes Kindelán y con varios jóvenes que vienen enardecidos por sus triunfos en la liga sub 23. Las Tunas está de sublíder. Otros equipos, como el campeón Granma, hacen lo que pueden hasta que regresen sus peloteros contratados en ligas extranjeras.

Industriales no lleva un mal paso con Víctor Mesa, el mentor con mejor average de triunfos y fracasos en este evento, pero que en 14 SNB como naranja y como rojo no ha conseguido el oro que ahora busca como azul, un oro que huye desde hace varios años de los Leones, máximos campeones de nuestro clásico.

El polémico Mesa quiere que sus muchachos dupliquen su esfuerzo porque los rivales, "si antes venían a jugar contra Industriales, ahora vienen a a 'matarlo'". Pero aún no se enfurecen los Leones y, por eso, "mientras peor se juegue más temprano se entrena", ha advertido el entrenador. Dice además que su carácter no lo cambia nadie, pero que intenta tener más calma y gesticular menos. "Trato de no ir al box. Va Rogelio (García)", explica Mesa.

Sin embargo, este manager, que siempre ha conseguido que las autoridades cumplan bastante con las necesidades de sus atletas, esta vez, por ejemplo, solo logró que le suministraran 19 spikes para sus 40 jugadores. Y en este punto asoma la negra oreja peluda de la irresponsabilidad y la indiferencia de los que manejan el pasatiempo nacional, que se llenan la boca asegurando que hacen todo lo posible para rescatarlo del abismo en que ellos mismos lo han arrojado.

En comparación con el inicio de la SNB 56, con los estadios desiertos, ahora hay más público en las gradas de terrenos como el de los Vegueros o el de las Avispas. También la cobertura de los medios ha sido mayor. Pero siguen sonando falsos los llamados a "rescatar el deporte nacional" y ridícula la exhortación a "pensar en positivo" que hacen los burócratas y vividores que jamás sudan la camisa y repiten sin el menor pudor su cínica palabrería.

Siguen sonando falsos los llamados a "rescatar el deporte nacional" y ridícula la exhortación a "pensar en positivo" que hacen los burócratas

Antonio Castro estrena barba de heredero para presentarse como ostentoso "Embajador Mundial de Pelota" e incita a conservar la falacia que llama "legado" de su padre —a quien está dedicada, con cierta razón, la fúnebre competencia—, y los mayorales del béisbol alardean de hazañas como que "la alimentación está garantizada" o que "los atletas ya no tendrán que lavar su ropa".

Hasta la propia prensa oficialista llama la atención sobre el desastroso estado del pitcheo en lo que va de clasificatoria, con 779 bases por bola y un promedio de velocidad que no rebasa las 86 millas; sobre la imparable fuga de talentos o la absurda organización que perjudica tanto el rendimiento deportivo como el espectáculo con un irracional horario de juegos.

Si esta resulta ser la "serie de los mentores" es, desgraciadamente, porque "el mayor interés de esta SNB está fuera del terreno, en las grandes leyendas que están dirigiendo desde los banquillos", porque en el campo no hay grandes héroes ni grandes juegos, sino más bien un exceso de errores, de indisciplina, de conductas antideportivas y de sanciones.

Es absurdo esperar que Lazo, Víctor Mesa o Kindelán conviertan en evento que rescate el fervor de las multitudes algo que está lejos de ser otra vez diversión para millones, que más que espectáculo es un simulacro de competencia, una confusa pugna por una gloria que carece del oro más valioso: el clamor de una afición frenética ante sus semidioses.

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