Cuba envió a Honduras a electricistas, técnicos y un economista como parte de la brigada médica
Médicos cubanos
El viceministro denunció que se les pagaron salarios de 1.600 dólares, además de vivienda, transporte y vacaciones
La Habana/Honduras encontró que entre los 172 integrantes de la brigada médica de especialistas, que contrató a Cuba el Gobierno de la aliada del régimen Xiomara Castro, hay dos electricistas, dos técnicos en telecomunicaciones y un economista. El viceministro de la Secretaría de Salud (Sesal), Ángel Eduardo Midence, denunció en medios locales que el salario que recibieron esos empleados sin título sanitario fue igual al de los galenos, 1.600 dólares mensuales.
La Embajada de Cuba en el país rechazó el señalamiento y en un comunicado en sus redes sociales señaló este viernes que mediante “la mentira han convertido a nuestros ingenieros electromédicos en electricistas y a una microbióloga y un cirujano en comunicadores",
En una “revisión minuciosa” de los recursos del Estado, se encontraron también “enfermeras auxiliares y enfermeras profesionales”, cuando el Gobierno se supone que había desembolsado 6.604.800 dólares por especialistas.
En el acuerdo firmado en febrero de 2024 en la Casa Presidencial por la entonces ministra de Salud de Honduras, Carla Paredes, y el embajador de Cuba en Tegucigalpa, Juan Roberto Loforte, se establecía, en efecto, el envío de cirujanos, ortopedas, neurocirujanos, cirujanos vasculares, cirujanos oncólogos, internistas, pediatras, epidemiólogos, médicos de familia y pediatras neurólogos.
“Por mandato estábamos obligados a garantizar la vivienda y el transporte”, recordó Midence. Del fondo del estado también salía “su pasaje aéreo”, incluso, “vacaciones”. “Si querían llevar equipaje extra, se les pagaban los 20 kilos de más”, agregó.
El funcionario dijo que a él le corresponde informar lo que encontró en la revisión del convenio y “serán los entes reguladores del Estado quienes ahonden e investiguen". Según el viceministro de la Sesal, “necesitamos realizar nuestra rendición de cuentas a Finanzas”.
Midence explicó que los médicos cubanos que se encontraban en las clínicas ubicadas en Siguatepeque, Santa Bárbara, Catacamas y en el Distrito Central abandonaron las sedes “sin rendir cuentas” ni que hubiera espacio de transición. “Estamos un poco tristes porque a partir de una comunicación verbal, estos colaboradores abandonaron sus puestos de trabajo y cerraron de manera unilateral”, comentó.
Con el dinero que se empleaba para el pago del personal de la Isla, aseguró, se contratará a médicos generales, especialistas, enfermeras, técnicos en enfermería y subespecialistas para cubrir las vacantes.
El caso de Honduras, recuerda al de Bolivia, donde en 2019, tras la salida del poder de Evo Morales, aliado de La Habana, se descubrió que de los 702 cubanos de la misión médica, 205 eran especialistas. De acuerdo con el entonces ministro de Sanidad Aníbal Cruz, la mayoría, en realidad, eran técnicos o conductores, representando los médicos una pequeña cantidad. Habían pagado por ellos casi ocho millones de dólares.
Con el fin del acuerdo con Cuba, Honduras sigue los pasos de Guatemala y Antigua y Barbuda, además de Guyana, San Vicente y las Granadinas que finalizaron sus proyectos de colaboración médica con la Isla tras la presión ejercida por Washington. En junio pasado EE UU anunció la revocación de visas a funcionarios hondureños de la Secretaría de Salud (Sesal) y de la Secretaría de Planificación Estratégica.
El Gobierno estadounidense ha denunciado que estas misiones implican la “coerción” de profesionales de la salud, quienes son enviados a trabajar a terceros países bajo contratos opacos, con bajos salarios y con severas restricciones a su libertad.