Nicaragua impone un visado para los cubanos, aunque será gratuito
Migrantes
La decisión de Managua parece responder a las presiones de EE UU ante la posibilidad de una nueva ola de migrantes de la Isla
Madrid/El Gobierno de Nicaragua anunció este domingo el fin de la exención de visado para los cubanos, cuya clasificación migratoria pasa de categoría A a C, “visa consultada sin costo”. La medida aparece en una disposición emitida con fecha de 8 de febrero de 2026 por la Dirección General de Migración y Extranjería, firmada por el comisionado general y director de la entidad, Juan Emilio Rivas, y que establece que la misma será efectiva para todos los ciudadanos cubanos "con pasaportes ordinarios".
También contempla que esta nueva pauta migratoria será puesta en conocimiento del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil, para que en coordinación con la dirección de Migración se dé a conocer a las líneas de transporte aéreo "para su aplicación inmediata".
Esta norma igualmente será notificada por la Cancillería nicaragüense a la representación consular de Cuba en el país centroamericano. "El Estado de Nicaragua, es soberano de establecer las categorías migratorias de visa para el ingreso de ciudadanos de otras nacionalidades, así también regular su ingreso, egreso y permanencia en el territorio nacional", indica la disposición legal. Sin embargo, no cabe duda de que esta decisión precipitada responde a las presiones de Washington ante el temor de una nueva oleada de migrantes cubanos.
La norma generó muchas dudas inicialmente, ya que no estaba publicada en La Gaceta oficial y, según la prensa local había sido “girada con carácter de urgencia a última hora del sábado”
La norma generó muchas dudas inicialmente, ya que no estaba publicada en La Gaceta oficial y, según la prensa local había sido “girada con carácter de urgencia a última hora del sábado”, pero finalmente se ha confirmado que uno de los principales Gobiernos aliados de La Habana también ha decidido poner coto ante una posible nueva oleada migratoria, espoleada por la profundización de la crisis energética en la Isla y sus graves consecuencias para la economía.
La exención de visado para viajar a Nicaragua entró en vigor en noviembre de 2021, dentro de una operación concertada con el régimen aliado de La Habana para facilitar la emigración de los inconformes y convirtió al país centroamericano en la principal plataforma de salida para los cubanos. Durante el primer año en que estuvo en vigor llegaron a EE UU unos 200.000 cubanos, lo que empujó al Gobierno de Joe Biden a tomar varias medidas con las que intentar ordenar ese flujo, entre ellas el programa parole.
Ese plan tenía como fin que cualquier cubano –entre las nacionales beneficiadas– que tuviera un “padrino” que se hiciera cargo de él económicamente pudiera llegar EE UU
legalmente y tener un permiso de residencia temporal por dos años. En el caso de los cubanos, además, la Ley de Ajuste les permitía obtener la green card (permiso de residencia) pasado el primer año, de manera que se suprimía el largo, peligroso y costoso camino de entrar en EE UU de manera ilegal. La otra medida fue la solicitud de asilo o permisos humanitarios a través de la aplicación CBP One antes de cruzar la frontera. Entre los dos programas, se calcula que más de 130.000 cubanos llegaron a EE UU en 2023 y 2024, pero la Administración de Donald Trump los eliminó.
No obstante, estos planes no pusieron fin a la vía alternativa de llegar cruzando ilegalmente y con la ayuda de los coyotes. El trayecto se había convertido en una importante fuente de ingresos para el Gobierno de Daniel Ortega, de manera transversal, ya que no solo había negocios florecientes al calor del elevado número de cubanos a los que había que alojar, trasladar o dar de comer: la corrupción de los agentes que pedían dinero a cambio de cualquier favor era un secreto a voces y, por si fuera poco, al régimen nicaragüense le servía como mecanismo de presión sobre EE UU.
La situación llegó a extremos tales que la Administración de Joe Biden empezó a imponer sanciones a las compañías de vuelos chárter a Nicaragua procedentes de Cuba y Haití, aunque no fue suficiente, ya que aviones completos repletos de ciudadanos indios o de otras nacionalidades seguían intentando hacer el mismo camino.