Pese a la presencia de un submarino ruso, EE UU captura el petrolero ‘Bella-1’

Sanciones

  • La operación se ha desarrollado en el Atlántico, cerca de Islandia, y sería la primera vez que la Armada estadounidense se apodera de un barco abanderado por Moscú
  • La Guardia Costera incauta en el Caribe un segundo buque, el 'M/T Sophia'

El tanquero 'Bella 1', vigilado por la Guardia Costera en el Atlántico.
El tanquero 'Bella 1', vigilado por la Guardia Costera en el Atlántico. / X/@US_EUCOM
14ymedio

07 de enero 2026 - 10:11

Madrid/Estados Unidos ha capturado este miércoles dos nuevos petroleros sancionados. Uno, el buque con bandera rusa Bella-1, cerca de Islandia, luego de haberlo perseguido por el Atlántico durante dos semanas, y otro, el M/T Sophia, en el Caribe.

Según informó el Comando Europeo del Ejército estadounidense (Eucom), el Bella-1 fue incautado “en cumplimiento de una orden emitida por un tribunal federal estadounidense” por violar las sanciones establecidas. Minutos antes, Reuters había explicado que la operación estaba siendo llevada a cabo por la Guardia Costera y el Ejército. Es la primera vez que EE UU aprehende un barco con bandera de Rusia.

“El bloqueo del petróleo venezolano sancionado e ilícito sigue en plena vigencia en todo el mundo”, advirtió el secretario de Defensa de EE UU, Pete Hegseth, en respuesta a la publicación del Eucom. 

Este mismo martes, The Wall Street Journal contaba en exclusiva que el Kremlin había enviado un submarino para escoltar al tanquero, que EE UU comenzó a perseguir frente a las costas de Venezuela. El que fuera Bella-1 ha cambiado no solo su bandera para ser milagrosamente ruso, como ya se sabía; también su nombre. Ahora navegaba con el nombre de Marinera, con el que seguía intentando evadir el bloqueo de Washington contra los buques sancionados. 

El barco, usado para el transporte de hidrocarburos de Rusia, Irán y Venezuela, está vacío, pues no logró atracar en el país sudamericano para cargar

Según el diario, que citaba como fuente a un funcionario estadounidense, Moscú había enviado además otros medios navales para escoltar al petrolero. El barco, usado para el transporte de hidrocarburos de Rusia, Irán y Venezuela, está vacío, pues no logró atracar en el país sudamericano para cargar.

La Guardia Costera estadounidense comenzó la persecución el pasado 21 de diciembre, después de haber abordado el Skipper –y confiscado el crudo que transportaba, vendido a China a través de Cuba– y el Centuries, pero el Bella-1 se negó a detenerse y cambió su bandera para buscar la protección rusa. 

En el Caribe, la Guardia Costera interceptó al M/T Sophia, de bandera panameña, también sancionado. El buque partió de aguas venezolanas a principios de enero como parte de una flota de barcos que transportaban petróleo a China en “modo oscuro”, es decir, con el transpondedor apagado. Según las autoridades estadounidenses, el buque viajaba falsamente con bandera de Camerún. Con este van cuatro los tanqueros vinculados a Venezuela –como parte de la "flota fantasma" que transporta crudo ilícito– que EE UU ha incautado desde que arreció la presión sobre el Gobierno del ahora prisionero Maduro, al que ha imputado con cargos de narcoterrorismo.

Rusia se ha pronunciado de inmediato, denunciando la "intercepción ilegal" del petrolero incautado en aguas internacionales del Atlántico norte, hecho que, asevera, contraviene la Convención de Naciones Unidas de 1982 sobre la navegación en mar abierto.

Rusia se ha pronunciado de inmediato, denunciando la "intercepción ilegal" del petrolero incautado en aguas internacionales del Atlántico norte

"Hoy sobre las 15.00 hora de Moscú en mar abierto y fuera de los límites de las aguas territoriales de país alguno, el buque fue interceptado por la Guardia Costera de EE UU y se perdió la comunicación con el navío", indicó el Ministerio en un comunicado publicado en Telegram.

El Ministerio argumentó que el Marinera recibió el pasado 24 de diciembre de 2025 "el permiso temporal para la navegación bajo la bandera de Rusia, otorgado sobre la base de la legislación rusa y las normas del derecho internacional". "En correspondencia con las normas de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, en mar abierto se aplica el régimen de libertad de navegación y ningún Estado tiene derecho a aplicar la fuerza contra buques registrados adecuadamente en las jurisdicciones de terceros estados", señaló.

Además, el Ministerio de Exteriores ruso exigió un "trato humano y digno" para los tripulantes del Bella-1. "Tomando en consideración la presencia de ciudadanos rusos entre los tripulantes, exigimos a la parte estadounidense garantizarles un trato humano y digno, respetar inapelablemente sus derechos e intereses y no obstaculizar su pronto retorno a la patria", declaró la diplomacia rusa a la agencia TASS.

Rusia había mostrado su preocupación por las incautaciones estadounidenses de petroleros que transportan su crudo sancionado y tomó la inusual decisión de permitir que los barcos se registren en Rusia sin inspección ni otras formalidades, según expertos consultados por el WSJ.

Moscú, según el artículo del diario estadounidense, había solicitado a Washington que detuviera la persecución de ese buque, de acuerdo con tres funcionarios estadounidenses, y el Ministerio de Asuntos Exteriores declaró desde Moscú que estaba siguiendo con preocupación la situación en torno al petrolero. No tuvieron éxito, justo cuando el barco se encontraba a unas 300 millas al sur de Islandia rumbo al mar del Norte.

Los funcionarios confirmaron a Reuters que buques militares rusos se encontraban en las inmediaciones de la operación, incluido el submarino

Los funcionarios confirmaron a Reuters que buques militares rusos se encontraban en las inmediaciones de la operación, incluido el submarino. No estaba claro a qué distancia se encontraban los buques de la operación, explica la agencia, pero no había indicios de un enfrentamiento entre las fuerzas militares estadounidenses y rusas. El medio de comunicación estatal ruso RT publicó una imagen de un helicóptero sobrevolando el buque.

Trump anunció este martes haber llegado a un acuerdo con las “autoridades provisionales venezolanas” para el suministro de 30 a 50 millones de barriles de petróleo “de alta calidad” –valorados en 2.800 millones de dólares– que se venderán en el mercado estadounidense. El mandatario aseguró que se encargará personalmente de controlar el dinero de la venta “para garantizar que se utilice en beneficio del pueblo venezolano y de Estados Unidos”. 

El Departamento de Energía, dirigido por el secretario Chris Wright, será quien ejecute el plan de extracción del crudo de forma inmediata, aunque no hay un plazo de entrega público. Wright tiene previsto reunirse este miércoles con ejecutivos de empresas energéticas en un evento del sector cerca de Miami, mientras que responsables de las mayores petroleras del mundo se podrían reunir con Trump en la Casa Blanca este viernes para hablar de inversiones en sector petrolero venezolano, según fuentes anónimas consultadas por medios estadounidenses.

Este martes, la agencia Bloomberg informó de que 11 barcos de Chevron se dirigirán en enero a Venezuela para recoger petróleo del país, dos más que el pasado diciembre.

Estados Unidos controlará la venta de petróleo de Venezuela por tiempo "indefinido" y depositará el dinero en cuentas controladas por Washington

Wright declaró este miércoles que Estados Unidos controlará la venta de petróleo de Venezuela por tiempo "indefinido" y depositará el dinero que resulte de esas transacciones en cuentas controladas por Washington. "Vamos a poner en el mercado el crudo el que esté saliendo de Venezuela, primero este petróleo atascado, y entonces, indefinidamente, en adelante, nosotros venderemos la producción que salga de Venezuela en el mercado", declaró en una conferencia energética de Goldman Sachs en Miami.

El secretario afirmó que está "trabajando directamente en cooperación con los venezolanos" y que permitirá la venta de crudo de Venezuela a las refinerías estadounidenses y alrededor del mundo, "pero esas ventas las hará el Gobierno de EE UU y se depositarán en cuentas controladas por el Gobierno de EE UU".

"Y entonces, a partir de ahí, esos fondos pueden volver a Venezuela para beneficiar al pueblo venezolano, pero necesitamos tener ese poder y ese control de las ventas de petróleo para impulsar los cambios que simplemente deben ocurrir en Venezuela", expresó.

La reunión de Wright con los empresarios energéticos ocurrió un día después del anuncio de Trump, quien el viernes planea recibir a líderes de las mayores petroleras en la Casa Blanca.

Tras la captura el sábado pasado del gobernante depuesto de Venezuela, Nicolás Maduro, Trump ha estimado que en un plazo de 18 meses las petroleras estadounidenses reactivarán el sector petrolero de Venezuela, que tiene las mayores reservas de crudo del mundo, el 17% del total, pero ahora solo aporta el 1% de la producción.

En medio del escepticismo de las petroleras, Wright reconoció que tomará "decenas de miles de millones de dólares y un tiempo significativo" revitalizar esta industria venezolana.

Pero sostuvo que "la oportunidad es enorme" al confiar en que en "poco tiempo podrían obtener varios cientos de miles de barriles de petróleo adicionales al día del corto al mediano plazo".

"Piensen en qué tan enormes los recursos deben de ser, si (Venezuela) aún está produciendo 800.000 ó 900.000 barriles al día después de esa mala administración", indicó.

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