Trump amenaza con otra operación militar, “mucho más amplia”, si el chavismo intenta mantenerse
Venezuela
- "El anillo de seguridad de Maduro estaba lleno de cubanos", según Marco Rubio, quien lanzo una advertencia a La Habana
- El papel de la vicepresidenta Delcy Rodríguez solo podría limitarse a facilitar una salida ordenada
La Habana/“Vamos a dirigir Venezuela hasta que haya una transición segura”, aseguró el presidente estadounidense Donald Trump este viernes desde su residencia de Mar-a-Lago, en Palm Beach, Florida. Durante una extensa rueda de prensa, el mandatario ofreció detalles sobre la captura de Nicolás Maduro, el destino inmediato del país sudamericano y el papel que jugará Estados Unidos en la etapa posterior al chavismo. El secretario de Estado, Marco Rubio, fue más lejos y lanzó una advertencia directa al régimen cubano: “Deberían estar preocupados”.
La operación que precipitó este giro histórico comenzó en la madrugada del 3 de enero, cuando fuerzas armadas estadounidenses ejecutaron una acción militar de gran envergadura en territorio venezolano. El objetivo declarado fue la captura de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, ambos acusados por Washington de narcoterrorismo y otros delitos federales. La acción, bautizada por fuentes oficiales como Operación Resolución Absoluta, se inició alrededor de las 10:46 de la noche, hora de Caracas (09:46 en La Habana), y combinó ataques aéreos selectivos con una incursión terrestre de tropas especiales en la capital venezolana.
Según la versión ofrecida por la Casa Blanca, los bombardeos iniciales estuvieron dirigidos a neutralizar defensas antiaéreas y centros de mando, con el fin de despejar el camino para la entrada de unidades de élite. Tras esa primera fase, fuerzas especiales estadounidenses penetraron el perímetro donde se encontraba Maduro y lograron su captura junto a Flores en cuestión de minutos. Hubo intercambios de disparos con fuerzas leales al chavismo, aunque ni Washington ni Caracas han confirmado cifras de muertos o heridos. Estados Unidos aseguró que no registró bajas entre sus tropas, aunque reconoció que una aeronave fue alcanzada por fuego antiaéreo y regresó a la base con daños. "El anillo de seguridad de Maduro estaba lleno de cubanos", aseguró el secretario de Estado, Marco Rubio.
Una vez detenidos, Maduro y su esposa fueron trasladados en helicópteros militares hacia un punto de extracción en aguas internacionales, donde aguardaba el buque de la Marina estadounidense Iwo Jima. Imágenes difundidas por el propio Trump mostraron al mandatario venezolano esposado y bajo custodia estadounidense. Según explicó el presidente, durante el traslado se les notificó que enfrentarán procesos judiciales en tribunales federales de Nueva York, donde ambos estaban imputados desde 2020 por cargos relacionados con narcotráfico y conspiración criminal.
Trump aseguró que el país quedará bajo la supervisión de Estados Unidos hasta que se establezca una transición política que Washington considere segura y ordenada
Venezuela, afirmó Trump, se había convertido en un “narcoestado” bajo el mando de Maduro, exportando drogas, violencia e inestabilidad durante años. La captura del líder chavista, sostuvo, pone fin a “décadas de impunidad”.
El mandatario reconoció que no informó previamente al Congreso sobre la magnitud de la operación. Lo justificó alegando razones de seguridad y la necesidad de evitar filtraciones. “Si se filtra, la misión fracasa”, dijo, al tiempo que subrayó que actuó dentro de sus atribuciones como comandante en jefe.
Trump fue especialmente explícito al referirse al futuro inmediato de Venezuela. Aseguró que el país quedará bajo la supervisión de Estados Unidos hasta que se establezca una transición política que Washington considere segura y ordenada. Advirtió de que cualquier intento de sectores chavistas de ocupar el vacío de poder dejado por Maduro podría desencadenar una segunda operación militar, “mucho más amplia”.
El presidente no descartó una presencia militar prolongada, incluida la posibilidad de tropas terrestres si la situación lo requiere. También anunció que empresas estadounidenses tendrán un papel central en la reactivación de la industria petrolera venezolana, cuyos ingresos servirían –según explicó– para financiar la reconstrucción del país y sostener la administración provisional.
Algo que ha generado confusión son las alusiones de Trump a Delcy Rodríguez, a quien se refirió como parte del entorno inmediato de Maduro, y a la líder opositora María Corina Machado. El mandatario afirmó que desde el círculo de Rodríguez se transmitió una disposición a colaborar con Estados Unidos. Sin embargo, en sus declaraciones públicas posteriores, Rodríguez ha seguido condenando lo ocurrido y reiterando que Maduro es “el único presidente de Venezuela”. Trump también mencionó a Machado con comentarios condescendientes, señalando que “es agradable”, pero sin presentarla como una figura clara para encabezar la transición. Las declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio, que evitó señalar a un liderazgo opositor definido, han contribuido a la incertidumbre sobre con quién cuenta Estados Unidos para conducir el proceso de transición.
El secretario de Estado confirmó que Washington mantiene comunicación con líderes de la oposición democrática, entre ellos María Corina Machado
Por su parte, el secretario de Estado Marco Rubio confirmó que hubo contactos exploratorios desde el entorno de Rodríguez, aunque subrayó que no se trata de negociaciones ni de reconocimiento político. Rubio fue tajante al afirmar que la vicepresidenta no es considerada una figura válida para encabezar una transición democrática y que, en el mejor de los casos, su papel solo podría limitarse a facilitar una salida ordenada. Cualquier intento de perpetuar el chavismo, advirtió, tendría como respuesta más acciones.
En el plano diplomático, Rubio se encargó de coordinar contactos con actores venezolanos y aliados internacionales. El secretario de Estado confirmó que Washington mantiene comunicación con líderes de la oposición democrática, entre ellos María Corina Machado, a quien describió como una figura clave del movimiento opositor. Las conversaciones, señaló, se centran en una transición ordenada y la reconstrucción institucional, aunque evitó precisar si Machado ocupará un cargo formal.
El capítulo cubano también estuvo presente en la rueda de prensa. Trump describió a Cuba como un aliado histórico del chavismo y parte del entramado que sostuvo a Maduro durante años. Calificó la situación de la Isla como “grave” y como un ejemplo de fracaso político y económico del que “vamos a terminar hablando”. Rubio fue aún más directo: “Que tomen nota. Lo que ha pasado en Caracas debería servir de advertencia”.
Sin anunciar medidas concretas, Trump dejó entrever que Cuba forma parte del análisis regional tras la caída de Maduro. Sus palabras apuntan a un endurecimiento del discurso y a una posible revisión de políticas hacia gobiernos aliados del chavismo.