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La canadiense Sherritt suspende sus actividades en Cuba y repatría a su personal

Minas

  • La multinacional del níquel atribuye esta decisión a las nuevas sanciones de EE UU contra el régimen de La Habana
  • Los empleados cubanos en las instalaciones de la empresa en la provincia de Alberta deberán volver a la Isla

Directivos de Sherritt con funcionarios cubanos, en el complejo minero en Moa, Holguín, en una imagen de archivo. / ACN
14ymedio

07 de mayo 2026 - 08:50

Madrid/La compañía canadiense Sherritt International Corporation ha anunciado este jueves la suspensión de las actividades de empresas conjuntas en Cuba con efecto inmediato y comenzará a repatriar a sus empleados en la Isla, así como los cubanos en Canadá deben hacer lo mismo. La minera, con sede en Toronto, llevaba operando en Cuba desde 1991, pero las sanciones impuestas por el presidente de EE UU, Donald Trump, han interrumpido esta andadura 35 años más tarde.

En una nota emitida por la empresa, con sede en Toronto, Sherritt informa de la decisión tomada tras un encuentro con sus asesores que ya avanzó este lunes, cuando dijo que evaluaría la situación tras conocerse la orden ejecutiva firmada por Trump el pasado 4 de mayo, que apunta a ciudadanos y entidad no estadounidenses que realice negocios en la Isla. 

“Sherritt no ha sido designado formalmente bajo la orden ejecutiva. Sin embargo, tal designación podría ocurrir en cualquier momento. En cualquier caso, su mera emisión crea condiciones que alteran materialmente la capacidad de la Corporación para operar en el curso ordinario, incluidas las actividades relacionadas con las operaciones de la empresa conjunta cubana”, expone en el comunicado.

La compañía comunicó que Brian Imrie, Richard Moat y Brett Richards han renunciado a la Junta Directiva de la Corporación “con efecto inmediato”

Además, la compañía comunicó que Brian Imrie, Richard Moat y Brett Richards han renunciado a la Junta Directiva de la Corporación “con efecto inmediato”. Aunque no se han precisado las causas, cabe suponer que la salida se deba a la posibilidad de ser sancionados individualmente.

En el comunicado, la empresa añade que se ha comunicado a la parte cubana la decisión mediante una carta. Hasta ahora no hay reacciones de las autoridades, aunque es previsible que se hará, toda vez que este mismo jueves la portada de Granma contiene un artículo titulado Sanciones, amenazas… la historia de una vocación genocida, dedicado a este asunto y cuando aún no se conocía la decisión de la canadiense, que ha reportado grandes beneficios a las arcas del Estado cubano.  

“Actualmente, no hay un impacto inmediato en las operaciones en Fort Saskatchewan, Alberta. La refinería continúa produciendo níquel y cobalto terminados para la venta. Se espera que el inventario de piensos que tiene disponible para dicha producción dure hasta aproximadamente mediados de junio”, agrega el comunicado empresarial.

Según sus explicaciones, la orden ejecutiva de la administración de Trump albergaba otros posibles problemas, como el hecho de que proveedores de cualquier tipo –financieros o materiales– pudieran dejar de apoyar sus operaciones u otras actividades. Además, indica que sus asesores seguirán evaluando las implicaciones de la medida.

La relación entre Sherritt y Cuba empezó a principios de los 90, cuando la canadiense comenzó a comprar níquel concentrado a la Isla para su refinería en Alberta. El negocio acabó desembocando en otro: el de extracción directa en las minas. Años más tarde ya era la compañía extranjera que más había diversificado su actividad en Cuba, involucrándose en sectores como el petróleo, el gas y la energía, especialmente a través de su participación en Energas, donde posee un 33% del capital. 

Aunque sobre esta cuestión no se habla en el comunicado, se entiende que también deja la empresa mixta

Aunque sobre esta cuestión no se habla en el comunicado, se entiende que también deja la empresa mixta, que comparte con las estatales Cuba Petróleo (Cupet) y Unión Eléctrica de Cuba. Esta empresa, que entrega en torno al 10% de la energía al sistema eléctrico nacional tiene tres plantas al norte de la Isla, en Varadero, Boca de Jaruco y Puerto Escondido.  

Además, la compañía es propietaria de minas en Moa (Holguín). En febrero de este año, Sherritt anunció que pausaba las operaciones mineras y ponía en espera la planta de procesamiento. La decisión se tomó tras haber recibido “una notificación de que las entregas de combustible planificadas para Moa no se cumplirán y se desconoce el plazo para la reanudación de las entregas”, decía el comunicado.

La compañía ha sido una pieza clave para el Estado cubano, que ha utilizado los lucrativos ingresos del níquel y el cobalto para cumplir con sus compromisos internacionales, por lo que el golpe es evidente. No obstante, en el último mes se supo que había llegado tecnología china a la planta estatal Comandante Ernesto Che Guevara. El hecho podría ser un aviso de que China ocupe el hueco que deje la canadiense.

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