El Gobierno cubano autoriza a una firma española a vender equipos industriales para el sector energético
Inversiones
La Habana intenta exhibir confianza exterior mientras las empresas extranjeras se repliegan por la crisis y las sanciones
La Habana/El Gobierno cubano autorizó este viernes la inscripción de una empresa española en el registro de firmas extranjeras con permiso para operar en la Isla. Se trata de Dietampa, una compañía con sede en A Coruña que podrá comercializar, entre otros productos, equipos energéticos, eléctricos e industriales.
La autorización fue publicada en la Gaceta Oficial mediante una resolución firmada por el ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga. El texto valida la apertura de una sucursal de la compañía en Cuba y le otorga reconocimiento legal para realizar operaciones comerciales en el país.
El permiso llega en un momento delicado para La Habana. Por un lado, la Isla atraviesa una profunda crisis energética, marcada por apagones prolongados, averías constantes en las termoeléctricas y una caída sostenida de la generación. Por otro lado, Washington ha endurecido su presión sobre las empresas extranjeras que mantienen vínculos comerciales con sectores estratégicos del régimen cubano, en particular energía, minería, defensa y turismo asociado a conglomerados militares.
Su actividad quedará restringida a la representación comercial y a las operaciones permitidas bajo las normas cubanas para sucursales extranjeras
Según la resolución, Dietampa queda autorizada a comercializar productos incluidos en los capítulos 84 y 85 del sistema arancelario, categorías amplias que abarcan desde calderas, máquinas, aparatos y artefactos mecánicos hasta equipos eléctricos, materiales industriales y otros componentes de uso técnico. En la práctica, se trata de un abanico de bienes que pueden ser utilizados en centrales eléctricas, redes de distribución o procesos productivos.
La autorización, sin embargo, tiene límites claros. La empresa no podrá importar directamente sus productos ni distribuirlos dentro del territorio nacional. Su actividad quedará restringida a la representación comercial y a las operaciones permitidas bajo las normas cubanas para sucursales extranjeras, lo que mantiene el control de la importación y la distribución en manos de entidades estatales o intermediarios autorizados por el Gobierno.
La Gaceta Oficial publicó también permisos para otras tres firmas extranjeras. Entre ellas figura Hydro Difusión, una empresa española con sede en Terrassa, Barcelona, dedicada a soluciones vinculadas al plástico. También fue autorizada Gilmar Investments, una compañía chipriota enfocada en la intermediación inversionista y financiera, así como la dominicana Sunye, especializada en la comercialización de maquinaria, herramientas y accesorios para vehículos.
El Gobierno cubano suele presentar estas inscripciones como señales de “confianza” de los inversionistas extranjeros
Las nuevas autorizaciones muestran que La Habana continúa buscando intermediarios, proveedores y canales de comercio exterior pese al deterioro de su capacidad de pago, las sanciones estadounidenses y la desconfianza creciente de muchos operadores internacionales. En el caso de los equipos eléctricos e industriales, la urgencia es mayor por el estado crítico del sistema energético nacional, que depende de plantas obsoletas, combustible insuficiente y reparaciones cada vez más frecuentes.
El Gobierno cubano suele presentar estas inscripciones como señales de “confianza” de los inversionistas extranjeros. Sin embargo, las compañías autorizadas no necesariamente implican inversión directa ni instalación productiva en la Isla. En muchos casos, se limitan a actuar como representantes comerciales, facilitadores o enlaces con empresas estatales cubanas, en un mercado donde las decisiones finales siguen concentradas en el aparato oficial.