¿Dónde están nuestros hijos? Jóvenes cubanos en calabozos y silencio de las autoridades
Represión
Los casos de Eddy Ceballos, Jonais Antony Arenas y los integrantes de El4tico exponen la opacidad de la Policía y el uso del miedo contra una generación insumisa
La Habana/“Eddy Ceballos envía un saludo para todos, sabe que no está solo”, escribió su madre Marieta Pérez después de poder verlo, este martes, tras días de incertidumbre. El mensaje, breve y atravesado por las dificultades de siempre –los apagones, la mala conexión, la imposibilidad de grabar un video–, confirma que el creador del canal humorístico Despingovery Channel sigue bajo control de las autoridades.
El caso de Ceballos se suma al de Jonais Antony Arenas Fernández, un joven habanero de 23 años que fue buscado por su familia en hospitales y estaciones policiales mientras, según informa Alas Tensas a partir de denuncias difundidas en redes sociales, se encontraba detenido. También al de Kamil Zayas Pérez, integrante del proyecto audiovisual El4tico, encarcelado desde hace cuatro meses en Holguín. El joven envió este martes una carta desde prisión, en la que denuncia que Cuba vive bajo un régimen que ha suspendido “el derecho de ser feliz” y “el pleno goce de la libertad”.
Los tres episodios, con perfiles distintos, retratan la detención de ciudadanos sin información clara, sin canales institucionales confiables para las familias y con una opacidad que convierte cualquier arresto o encarcelamiento en una zona de incertidumbre y angustia.
La madre de Ceballos se despide “desde Despingolandia y Apagonia”, en una referencia al universo humorístico y crítico creado por su hijo
Ceballos fue arrestado el pasado 1 de junio, después de publicar en su canal un video en el que recorría una instalación militar abandonada. En el material, con su habitual tono satírico, como si fuera un documental de Discovery Channel, el creador mostraba restos de infraestructura bélica, radares, búnkeres y chatarra militar, sin revelar la ubicación exacta del lugar. Poco después fue detenido cerca de su vivienda.
La versión que ha circulado entre familiares y activistas apunta a una acusación por una supuesta “invasión de propiedad militar”. Organizaciones legales independientes han advertido que esa figura no aparece como delito en la legislación penal cubana, lo que refuerza que el arresto se hizo arbitrariamente. Hasta ahora, las autoridades no han ofrecido una explicación pública transparente sobre los cargos, el proceso ni la medida impuesta contra Ceballos.
Su madre, que en los últimos días había prometido ofrecer detalles en video, explicó que no había podido hacerlo por las dificultades eléctricas y de conexión. “Todos los de acá sabemos lo que está pasando con la luz y la conexión”, escribió. Aun así, confirmó que pudo verlo y que él envió un saludo a quienes han seguido el caso. “Y yo, su madre, también”, añadió, antes de despedirse “desde Despingolandia y Apagonia”, en una referencia al universo humorístico y crítico creado por su hijo.
La denuncia calificó lo ocurrido como “una total falta de respeto”, por el peregrinaje de los familiares de un lugar a otro mientras las autoridades negaban o confundían la información sobre su paradero
El caso de Jonais Antony Arenas Fernández tuvo otro recorrido, pero terminó apuntando al mismo problema. El joven, residente en Santos Suárez y trabajador de una cafetería, había sido reportado como desaparecido desde el viernes. Según el testimonio inicial de su madre, fue detenido cerca del Capri, en La Habana, cuando buscaba una mercancía. El motivo alegado habría sido una multa pendiente de pago.
La familia recibió una llamada de Jonais a las 12:20 de la madrugada desde una unidad policial. En esa comunicación, el joven dijo que debía pagar 4.000 pesos por la multa. Sin embargo, cuando sus familiares acudieron a buscarlo, les respondieron que nunca había estado detenido allí. La contradicción convirtió el arresto en una desaparición de facto para la familia, que comenzó a recorrer hospitales y estaciones policiales sin recibir una respuesta clara.
El comunicador Niover Licea informó en su página de Facebook que Jonais sí estaba detenido y que fue liberado recientemente. La denuncia calificó lo ocurrido como “una total falta de respeto”, por el peregrinaje de los familiares de un lugar a otro mientras las autoridades negaban o confundían la información sobre su paradero.
En el texto, Zayas acusa al régimen de haber provocado “un retroceso de 67 años para Cuba”
Kamil Zayas Pérez, en cambio, sí permanece encarcelado. Integrante de El4tico, un proyecto audiovisual independiente surgido en Holguín, fue detenido el 6 de febrero junto a Ernesto Ricardo Medina, en un operativo que incluyó allanamientos y la incautación de equipos de trabajo. Desde entonces, su caso se ha convertido en otro símbolo de la ofensiva contra los jóvenes que usan las redes para documentar la crisis del país y cuestionar al poder.
A cuatro meses de su encarcelamiento, Zayas hizo pública una declaración escrita desde prisión. En el texto, acusa al régimen de haber provocado “un retroceso de 67 años para Cuba” y de perpetuarse en el poder “sobre un montón de cadáveres y un mar de sangre”. La declaración, difundida por personas cercanas al activista, va acompañada de un logo en el que, según explicaron, el joven había venido pensando antes de su encarcelamiento.
“Nosotros, jóvenes, nos sentimos dentro del presente y arrastraremos las consecuencias y asumiremos las responsabilidades del tiempo que nos pertenece”, escribió Zayas. “Si se suspende el derecho de ser feliz, el pleno goce de la libertad, el deseo de reunión y la fuerza de voluntad de hacer y de decir, estamos siendo esclavos”, añadió.
El integrante de El4tico cierra con una apelación directa a la dignidad y a la soberanía popular: “Porque una revolución no es solo un derecho, sino también un deber de los ciudadanos si las circunstancias lo imponen”.