La Policía de Marianao se llevó en una patrulla a una mujer que "gritaba porque su hijo tenía hambre"
Cuba
- Un grupo de madres del barrio amenazó con ir a "buscarla" si no la liberaban
- Después de 23 horas sin corriente, hubo cacerolazos en varios barrios de La Habana y una marcha por la "libertad" en la calle Monte
La Habana/“Este pueblo no aguanta más”. La frase de una mujer que grabó la protesta que los vecinos llevaron a cabo en el barrio de Zamora, en el municipio habanero de Marianao, es un buen resumen del fin de semana que se vivió en Cuba. Con apagones de 20 horas, tras una semana sin agua, sin alimentos suficientes que echar en la jaba ni dólares para pagarlos cuando hay, la gente se echó a la calle en varios puntos del país.
En Zamora lo hicieron mayormente tocando los calderos. Una mujer que salió desesperada a pedir comida para su hijo fue detenida por la Policía, que dejó al niño solo. “Ese niño estaba temblando de miedo y hambre”, cuenta a 14ymedio Zea Giselle, también vecina del lugar, y que se prestó no solo a cuidar al menor, sino que encabezó una protesta de mujeres hasta que liberaron a la madre.
Ocurrió más de una hora después, pasadas las dos de la madrugada. “Nos quedamos en 124 y 35 hasta que la trajeron”, refiere a este diario. “Dijimos que si no la traían, nos íbamos todas las madres con hijos para la Sexta a buscarla”, detalla refiriéndose a la unidad de policía de Marianao. La activista relata cómo los agentes ignoraron al niño al aprehender a la madre soltera. “Es criminal”, sentencia.
A la mujer la sacaron con un acta y una citación para este lunes, indicó también Zea Giselle. “La acusan de agredir a su nene”, explica. “Y no es cierto: el nene empezó a gritar y a llorar, porque tenía hambre, y ella salió desesperada a gritar que su hijo tenía hambre. Aprovecharon que salió delante del niño, la esposaron y se la llevaron en la patrulla”. La activista proporciona el número de patrulla en la que se la llevaron, la 218, y afirma que la regresaron a 124 y 35 “en un auto negro con chapa particular”, es decir, de la Seguridad del Estado.
También hubo manifestaciones en Monte, una de las calles que conectan Centro Habana con La Habana Vieja, tal y como se aprecia en videos compartidos en redes sociales. Aquí, los gritos fueron más allá de pedir corriente o comida, sino que retumbaron, en mitad de la oscuridad, en una palabra más grande: “libertad”.
Este lunes, aún se veían las huellas de la protesta en Monte y Figura, donde empleados de Comunales se afanaban por recoger la basura en mitad de la calle.
Los cacerolazos, como los apagones, no discriminan barrios, y así, en lugares antes bien “afectos” al régimen como Plaza de la Revolución, también se dan. El que tuvo lugar de sábado a domingo, en las inmediaciones de la Redacción de 14ymedio, en Nuevo Vedado, fue modesto en participación, pero duró bastante.
Esa misma madrugada se reportaron protestas, en Cayo Hueso, Centro Habana, y Mulgoba, en Boyeros, en lo que respecta a la capital, pero también en Santiago de Cuba, según acreditó Martí Noticias. Los apagones en estos barrios llegaron a ser de 23 horas continuas.
“Llevábamos casi dos días sin corriente”, declaró al diario cubanoamericano una participante en las protestas que aseguró que “todo Mulgoba” salió a la calle “con los calderos gritando que pusieran la luz”. En esta zona, según la misma fuente, no acudió la Policía.
Adonde sí lo hizo, igual que funcionarios del Partido y las brigadas de respuesta rápida, de acuerdo a un testigo, fue a Cayo Hueso, en Centro Habana. “Lo que hicieron fue poner a los quince minutos la corriente, como a las nueve de la noche, y a las cuatro de la mañana la quitaron otra vez”, contó a Martí Noticias.
El diario acreditó también protestas ocurridas en los repartos El Salao y Micro 3 de Santiago de Cuba.
La noche de hoy no se prevé más tranquila, teniendo en cuenta el déficit previsto por la Unión Eléctrica (UNE) de 1.970 megavatios (MW), todo un récord ya que representa el 65% de la demanda máxima. Esta se pronostica, para el horario pico, en 3.100 MW y solo habrá disponibles 1.130 MW.
El rosario de incidencias contabilizadas en el reporte de la UNE da la medida de la gravedad de la situación. La Guiteras sigue averiada, igual que la unidad 2 de la CTE Ernesto Guevara de la Serna, la 2 de la Felton y la 5 de la Antonio Maceo, lo cual se une a las paradas por “mantenimiento” de la 5 de Mariel, la 6 de la Renté y la 5 de Nuevitas.
Por falta de combustible hay un déficit nada menos que de 1.203 MW en generación distribuida, que incluye 106 centrales de generación distribuida, además de la patana de Regla y las centrales térmicas de Mariel y Moa.