El sector privado ha empezado a importar combustibles, pero siempre a través de una empresa estatal
Crudo
Cargamentos de diésel procedentes de varios países están llegado al puerto de Mariel
La Habana/Las empresas privadas cubanas están realizando importaciones de petróleo autorizadas por el Gobierno, según confirmó este lunesMartí Noticias. Fuentes anónimas consultadas por el medio, con sede en Miami, afirmaron que ya se están enviando cargamentos de diésel en isotanques desde varios países. “Cada unidad puede transportar alrededor de 24.000 litros y la entrega se realiza en el puerto de Mariel directamente a los clientes”, dijo uno de los entrevistados.
Con este método de transporte es posible hacer envíos más pequeños y flexibles, y resulta menos llamativo que los tradicionales cargamentos en grandes buques.
Las fuentes añadieron que compañías con licencias activas del Departamento de Comercio de Estados Unidos estarían involucradas en operaciones relacionadas con el suministro de combustible. “Se está manejando con la máxima discreción. Existe temor de que la Administración Trump pueda restringir también este canal, aunque tras recientes declaraciones de Marco Rubio hay expectativas de que no se adopten medidas que afecten directamente a las mipymes”, afirmó a Martí Noticias uno de los consultados.
La noticia llegó pocas horas después de que la empresa Sonicarpa S.R.L. publicara en redes un cartel con los requisitos para la importación de petróleo, permitida sin mayores detalles en las últimas semanas. El pasado 7 de febrero, el ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Óscar Pérez-Oliva Fraga, dijo al anunciar el plan de ahorro para hacer frente al bloque petrolero que desde el Gobierno se estaba facilitando y autorizando que cualquier empresa que tuviera la posibilidad de comprar combustible lo hiciera. “Hemos descentralizado, se puede decir, la importación de combustible”, adelantó sin concretar más.
Las expectativas sobre la viabilidad de esta iniciativa habían generado escepticismo en la opinión pública, que este lunes pudo ver finalmente el listado de indicaciones, la primera de ellas, contar con la autorización del Instituto de Planificación Física sobre la ubicación de los depósitos de combustible, arrendados a Cuba Petróleo (Cupet) o a otra empresa estatal.
Además, es imprescindible obtener la certificación del Cuerpo de Bomberos que avale la seguridad del almacenamiento. El hecho de que las instalaciones estatales ya cuenten con los permisos –que deben estar, además, asegurados por la empresa Esicuba– condiciona la situación, a la vez que agiliza que se contraten los depósitos estatales.
También es necesario para los privados presentar el acuerdo de la Junta de Socios que demuestre que el combustible será destinado a la actividad autorizada para la empresa. Por último, las mipymes deberán realizar la importación a través de una empresa estatal como Quimimport o Maprinter, que gestionarán la compra, uno de los puntos que más malestar ha generado en redes sociales, donde se reivindica que las compañías puedan adquirir el combustible directamente.
“No sería negocio para ningún privado pagar un barril de petróleo en el mercado internacional a 85 dólares y que la importadora estatal te aplique un impuesto después y para almacenarlo tengas que pagarle a Cupet el camión especializado y el depósito también. Mucho menos negocio para comercializarlo en el país. ¿A qué precio, si después de todos esos gastos un barril de petróleo te cuesta 150 o 200 dólares?”, se preguntaba un usuario.
Otra de las dudas que ha generado la información es si EE UU permitirá estas ventas que van a pasar por el Estado en medio de un bloqueo energético decretado a finales de enero por Donald Trump, que de un bloqueo energético decretado a finales de enero imponer aranceles a cualquier país que suministre combustible a Cuba.
En el VIII Foro de Inversiones de la Feria Internacional de La Habana (Fihav 2025) celebrado el pasado noviembre, Óscar Pérez-Oliva había prometido que en el nuevo paquete de medidas para “corregir distorsiones” y reavivar la economía cubana, se evaluaba qué empresas extranjeras pudieran importar combustible “cuando sea necesario”. En medio de la actual contingencia energética, aún no se han dado detalles concretos sobre la implementación de esta medida.