Sigue la fuga de las hoteleras en Cuba, con la salida de la asiática Aston

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Archipelago Internacional rompe su relación con Gaesa, siguiendo los pasos de la española Iberostar y la canadiense Blue Diamond

El Grand Aston fue polémico desde su origen, construido por Gaesa en un momento de profunda crisis económica en el país.
El Grand Aston fue polémico desde su origen, construido por Gaesa en un momento de profunda crisis económica en el país. / 14ymedio
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02 de junio 2026 - 09:25

La Habana/Archipelago International, el mayor grupo de gestión hotelera de propiedad privada del Sudeste Asiático, siguió esta semana los pasos de la española Iberostar y la canadiense Blue Diamond al poner fin a su gestión de hoteles vinculados a Gaviota, la cadena controlada por el Grupo de Administración Empresarial S.A. (Gaesa), el conglomerado de las Fuerzas Armadas en Cuba.

La decisión se produce a pocos días de que expire, el próximo 5 de junio, el plazo concedido por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) del Departamento del Tesoro de EE UU, para poner fin a las operaciones de empresas extranjeras vinculadas con Gaesa, bajo amenaza de sanciones.

Los hoteles de Archipelago en Cuba, bajo la marca Aston –el Grand Aston La Habana, Grand Aston Varadero, Grand Aston Cayo Paredón, Grand Aston Cayo Las Brujas y Aston Costa Verde– quedan ahora en una situación similar a la de los establecimientos abandonados por Iberostar y Blue Diamond. Puede que sigan abiertos, pero serían administrados por Gaviota, que ante las sanciones de la Ofac encontrará difícil afiliarse a un nuevo operador extranjero. 

La salida de Archipelago afecta a ostentosos hoteles de reciente construcción como el Grand Aston La Habana, controversial desde su apertura, dado que Gaesa lo había construido a la par que se desarrollaba una profunda crisis económica que afectaba directamente a la población. El Grand Aston, como el Iberostar Selection Habana –situado en la polémica Torre K y hoy cerrado por la crisis–, fueron desarrollados en el periodo posterior a la pandemia. Mientras crecía la escasez y el deterioro urbano era visible en numerosas zonas de La Habana, el Estado cubano priorizaba la construcción de grandes instalaciones hoteleras destinadas al turismo internacional.

El Grand Aston fue controversial desde su apertura, dado que Gaesa lo había construido a la par que se desarrollaba una profunda crisis económica que afectaba a la población

Antes de la retirada de Archipelago anunciada ayer lunes, el Grand Aston ya sufría la caída del turismo en la Isla. Según testimonios de trabajadores a 14ymedio, recientemente la actividad llegó a ser tan baja que, en algunos casos, se comunicaba a empleados que “ni fueran a trabajar, que no había turistas”.

Meliá por el momento, no ha anunciado cambios sobre su futuro en Cuba. La mitad de sus hoteles están cerrados por las consecuencias de la crisis energética, agravada por las sanciones y el bloqueo petrolero de EE UU. Entre los 34 hoteles de Meliá en Cuba, al menos 15 son co-gestionados por Gaviota: buena parte de los grandes resorts de los cayos y algunos de los hoteles más nuevos de Varadero.

En La Habana, la mayoría de los hoteles operados por la empresa balear se mantienen vinculados a los grupos estatales Cubanacán o Gran Caribe. Es el caso del Meliá Cohiba, el Meliá Habana o el Hotel Sevilla, entre otros.

Todavía no está claro cómo afectarán las sanciones a la presencia de Meliá en Cuba ni cuál será la estrategia de la compañía para desvincularse de Gaesa en caso de ser necesario.

Meliá gestiona 14.053 habitaciones en la Isla, lo que representa aproximadamente el 14% de su cartera global. Una retirada de Cuba impactaría en su cotización en bolsa, que había subido un 40% este año.

Todavía no está claro cómo afectarán las sanciones a la presencia de Meliá en Cuba ni cuál será la estrategia de la compañía para desvincularse de Gaviota en caso de ser necesario

El presidente y CEO de la hotelera, Gabriel Escarrer, reconoció el mes pasado que la situación en Cuba es “dura” e “insostenible” y que la cadena continúa la estrategia de unificar los pocos turistas que visitan a la Isla en menos hoteles. “Yo creo que hoy poca gente sabe qué va a pasar con Cuba”, dijo entonces ante la pregunta del futuro de Meliá en territorio cubano.

Escarrer –hijo de Escarrer Juliá, fundador de la hotelera y estrechamente unido a Fidel Castro– ya fue sancionado por la Ofac en febrero de 2020. En ese entonces el empresario, de visita en Cuba para asistir a la Feria de Turismo, afirmó ser indiferente a las sanciones y dijo que su intención era seguir al menos otras tres décadas en la Isla. "No temblamos frente a las presiones que podemos sufrir de exteriores", insistió. 

El pasado febrero, cuando todavía no se habían recrudecido las sanciones de Washington a Gaesa, Escarrer había declarado: “No es nuestra intención ningún tipo de retirada [de Cuba] y nos sentimos muy cómodos con la posición de liderazgo”.

La decisión de la asiática Aston se ha dado a conocer por el medio dominicano aerocoa.com, cerca de la fecha límite impuesta por el Departamento de Estado de EE UU, en el marco de la Orden Ejecutiva 14404 firmada por el presidente Donald Trump el pasado 1 de mayo, que determinaba imponer sanciones “a los responsables de la represión en Cuba y de las amenazas a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”. Unos días después, el decreto comenzaba a concretarse con las sanciones específicas a Gaesa, su presidenta, Ania Guillermina Lastres, y a Moa Nickel S.A.

Aunque Cubanacán figura en la lista SDN de la Ofac y está sancionada por el organismo, no pertenece al conglomerado Gaesa, al que el Departamento de Estado apuntó directamente

Este lunes, la española Iberostar anunció su desvinculación de Gaviota, dejando bajo su administración en Cuba sólo aquellos hoteles que eran propiedad de Cubanacán o Gran Caribe. El pasado sábado, Blue Diamond comunicó que cesaría sus operaciones y el uso de sus marcas en Cuba “con efecto inmediato”.

Aunque Cubanacán figura en la lista SDN de la Ofac y está sancionada por el organismo, no pertenece al conglomerado Gaesa, al que el Departamento de Estado apuntó directamente el pasado 7 de mayo.

Las sanciones, no obstante, podrían extenderse también a las entidades estatales Cubanacán, Gran Caribe e Islazul si así lo determinaran el Departamento de Estado y la Ofac, dado que la Orden Ejecutiva 14400 contempla como criterio de vinculación con el Gobierno de Cuba la “propiedad, el control o la dirección directa de las entidades”.

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