China elige un perfil bajo en la crisis de Irán pese a sus intereses en juego en la región
Análisis
Irán amenaza con bombardear bases de EE UU en la región si es atacado
Pekín/ Teherán/China, el mayor socio comercial y el principal comprador de petróleo de Irán, mantiene un perfil bajo ante la ola de protestas que vive el país, no ha revelado si está en contacto con Teherán y de momento se ha limitado a pedir a Washington que no interfiera.
El bajo perfil de Pekín ante este escenario contrasta con su cercanía política con el régimen persa, con el que en 2021 firmó un acuerdo de asociación estratégica que establece un marco integral de cooperación en ámbitos económicos, tecnológicos, energéticos y de seguridad.
Las inversiones directas chinas al amparo de esta asociación bilateral serían de 280.000 a 400.000 millones de dólares, con énfasis en los sectores energético y petroquímico, según estimaciones del Consejo de Desarrollo de Hong Kong.
Esa alianza es uno de los pilares de la presencia de China en Oriente Medio, donde el gigante asiático lleva años tratando de afianzar su influencia aprovechando además los pasos atrás de Estados Unidos y Rusia en la zona.
Esa alianza es uno de los pilares de la presencia de China en Oriente Medio, donde el gigante asiático lleva años tratando de afianzar su influencia aprovechando además los pasos atrás de Estados Unidos y Rusia
Por ello, una eventual intervención de Estados Unidos en Irán no solo supondría un golpe para los intereses económicos chinos, sino que también potencialmente erosionaría los avances de Pekín en la región.
Aun así, los analistas coinciden en que a pesar de lo que tiene en juego, no es de esperar que China intervenga en la crisis iraní más allá de pronunciamientos diplomáticos, en línea con su política de no intervención en asuntos internos de otros países.
Desde que comenzaron las protestas en Irán, seguidas por amenazas de sanciones e intervención por parte del presidente de EE UU, Donald Trump, el Ministerio chino de Exteriores ha pedido reiteradamente que se respete la integridad territorial del país y que sean el Gobierno y el pueblo iraníes quienes diriman el conflicto.
Este martes la portavoz jefa del departamento, Mao Ning, llamó a "preservar la estabilidad" de Irán y rechazó "cualquier injerencia externa o uso de la fuerza" en las relaciones internacionales, un guion que se ha repetido desde el inicio de la crisis.
"Pekín va a mantener una postura de observación desde la calma, y no se va a ver envuelto bajo ninguna circunstancia", consideró Wen Shaobiao, experto en Oriente Medio de la Universidad de Estudios Internacionales de Shanghái.
Según Wen, citado por el diario South China Morning Post, la mayor preocupación de China es que el incendio iraní se propague –por ejemplo, con una crisis de refugiados– y desestabilice más aún una región en la que Pekín tiene intereses económicos y comerciales clave.
"Pekín va a mantener una postura de observación desde la calma, y no se va a ver envuelto bajo ninguna circunstancia", consideró Wen Shaobiao, experto en Oriente Medio
China ya ha dejado clara en el pasado la importancia que da a Oriente Medio: en 2023 medió para que Irán y Arabia Saudí restablecieran sus relaciones diplomáticas y un año después acogió en Pekín unas conversaciones entre las largamente enfrentadas facciones políticas palestinas que derivó en un acuerdo de unidad entre el grupo islamista Hamás, el partido secular Fatah y otra decena de grupos.
La estabilidad de la región es también importante para la Nueva Ruta de la Seda, uno de los proyectos estrella de la geopolítica del presidente Xi Jinping, y fundamental para sus intereses energéticos al ser China el mayor importador de petróleo del mundo.
Las compras de crudo iraní supusieron en torno al 13% de las importaciones totales de petróleo del país asiático el año pasado, con alrededor de 1,3 millones de barriles por día, según datos de la consultora Kpler.
El comercio bilateral hasta noviembre de 2025 se elevó a más de 9.000 millones de dólares, con la balanza fuertemente inclinada hacia el lado chino, con exportaciones por valor de 6.200 millones de dólares que sin embargo solo supusieron el 0,18% de las ventas exteriores totales de China, de acuerdo a las Aduanas del país.
Irán se integró además en 2023 en la Organización para la Cooperación de Shanghái (OCS) y fue uno de los seis nuevos países que en 2024 se unieron a los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), extensión promovida por Pekín.
Este miércoles, tras una nueva jornada de manifestaciones, el ministro de Defensa iraní, el general de brigada Aziz Nafizardeh, advirtió de que su país atacará bases estadounidenses en la región si Estados Unidos lanza una ofensiva contra la nación persa.
Este miércoles, tras una nueva jornada de manifestaciones, el ministro de Defensa iraní, el general de brigada Aziz Nafizardeh, advirtió de que su país atacará bases estadounidenses en la región
"Irán atacará bases estadounidenses si es atacado", dijo el responsable de Defensa, de acuerdo con la agencia local Mehr.
El militar aseguró que "todas las bases de Estados Unidos y las bases militares de otros países de la región que ayuden a EE UU en ataques contra suelo iraní serán considerados objetivos legítimos".
"La respuesta iraní será dolorosa para los enemigos" si Irán es atacado, precisó el militar.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha amenazado en varias ocasiones al régimen iraní con lanzar un ataque contra el país para defender a los miles de manifestantes que salen a las calles desde hace dos semanas en protestas por toda la república islámica en las que han muerto miles de civiles.
Trump atacó el pasado mes de junio instalaciones nucleares en Irán en una ofensiva que, según los iraníes, mató a más de mil personas, la mayoría de ellos civiles, una acción que Teherán contestó con un ataque sobre una base de EE UU en la vecina Catar, sin muchas consecuencias.
En medio de la escalada de tensión, Irán celebra este miércoles los funerales por los más de cien miembros de las fuerzas de seguridad que según el régimen han muerto durante las protestas.
Los cuerpos serán trasladados en una procesión desde la Universidad de Teherán hasta el cementerio de la capital persa, informó la agencia Mehr.
Este medio oficial llamó a la participación masiva de los ciudadanos en un nuevo intento de proyectar unidad ante las mayores protestas celebradas en el país en años y de las que el Gobierno iraní culpa a Estados Unidos e Israel.
Este martes, Irán acusó a Trump de fomentar la desestabilización política, incitar a la violencia y amenazar la soberanía, la integridad territorial y la seguridad nacional del país, en una carta enviada al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU).
Irán acusó a Trump de fomentar la desestabilización política, incitar a la violencia y amenazar la soberanía, la integridad territorial y la seguridad nacional del país
La misiva, publicada por la Misión Permanente de Irán ante la ONU en X, responde a unas declaraciones previas de Trump que aseguró que enviará ayuda económica a los opositores de Irán y que volvió a amenazar con un posible ataque militar contra la república islámica por la represión de las protestas civiles de las últimas semanas.
En la misiva, el embajador iraní ante Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, sostuvo que “Estados Unidos y el régimen israelí tienen una responsabilidad legal directa e innegable por la consiguiente pérdida de vidas civiles inocentes, en particular entre los jóvenes”.
La carta fue remitida también al secretario general de la ONU, António Guterres, y se produce en respuesta a una publicación en redes sociales realizada por Trump más temprano ese mismo martes.
Teherán considera que ese mensaje del mandatario estadounidense contribuye a escalar las tensiones y vulnera principios fundamentales del derecho internacional, al alentar acciones que ponen en riesgo la estabilidad y la seguridad del país.
El medio de comunicación Axios contó este martes que Steve Witkoff, emisario del presidente estadounidense, Donald Trump, se reunió el fin de semana pasado con Reza Pahlaví, hijo del último sha de Irán, depuesto en 1979, para abordar la ola de protestas.
La reunión, confirmada al portal por un alto funcionario estadounidense, sugiere un intento de Pahlaví de posicionarse como líder de una transición en caso de la eventual caída del régimen.
El medio de comunicación Axios contó este martes que Steve Witkoff, emisario del presidente estadounidense, Donald Trump, se reunió el fin de semana pasado con Reza Pahlaví
El hijo mayor de Mohammad Reza Pahlaví, que reinó Irán hasta la revolución islámica de 1979, dijo este martes que es "esencial escuchar al pueblo iraní, que desea poner fin al régimen".
El equipo de seguridad nacional de la Casa Blanca celebró una reunión para analizar las opciones de respuesta a las protestas, a la que el presidente no asistió. Según una fuente consultada por Axios, las deliberaciones dentro de la Administración se encuentran en una etapa "relativamente temprana".
Las protestas que comenzaron el día 28 llegaron a su momento álgido el pasado jueves con una explosión de manifestaciones en prácticamente todo el país. Human Rights Activists (HRA) dijo este martes haber confirmado la muerte de un total de 1.850 personas, incluidos 9 menores, en los 17 días de protestas antigubernamentales en Irán y también más de 16.700 detenciones, según publicó en su agencia de noticias HRANA.
Además, un funcionario afirmó a Reuters que los muertos ascendían a 2.000 entre civiles y agentes, aunque acusó a los manifestantes de actuar como "terroristas".