La propuesta iraní para poner fin a la guerra: qué incluye el plan de 14 puntos
Guerra
Irán ejecuta a hombre condenado por asesinato de un agente durante las protestas de 2022
Teherán/Irán presentó a Estados Unidos una propuesta de 14 puntos para poner fin de forma permanente a la guerra, centrado en el levantamiento del bloqueo naval, garantías de no agresión, retirada de fuerzas estadounidenses y alivio de sanciones, según medios iraníes, que no mencionan el programa nuclear del país.
El plan, formulado en respuesta a una propuesta estadounidense de nueve puntos, busca resolver en 30 días las cuestiones vinculadas al conflicto y prioriza el “fin de la guerra” frente a una simple ampliación del alto el fuego.
La agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní, reveló algunos de los 14 puntos remitidos por Teherán a Washington a través de Pakistán, país mediador en las conversaciones.
El principal eje es cerrar formalmente el conflicto y rechazar la oferta estadounidense de prolongar durante dos meses el actual alto el fuego, en vigor desde el 8 de abril y prorrogado de manera indefinida. Teherán propone resolver en 30 días todas las cuestiones relacionadas con la guerra, iniciada el 28 de febrero y suspendida tras una tregua inicial de dos semanas.
El principal eje es cerrar el conflicto y rechazar la oferta de EE UU de prolongar durante dos meses el actual alto el fuego, en vigor desde el 8 de abril
Otro de los puntos centrales es el levantamiento del bloqueo naval estadounidense impuesto a puertos y buques iraníes desde el 13 de abril. Según el Comando Central de EE UU, desde entonces Washington ha interceptado 45 embarcaciones iraníes que intentaban sortear el cerco marítimo.
La propuesta plantea además un nuevo marco de gestión para el estrecho de Ormuz, ruta estratégica por la que transita el 20% del crudo mundial. Irán mantiene el control operativo del paso desde los primeros días de la guerra, restringiendo el tránsito de petroleros y elevando el precio del petróleo por encima de los 110 dólares por barril.
Este nuevo mecanismo podría estar vinculado a una ley que debate el Parlamento iraní y que, según el vicepresidente del hemiciclo, Hamidreza Haji Babaei, impediría el paso de buques de países enemigos salvo pago de reparaciones de guerra. Irán también ha hablado de imponer peajes al tránsito marítimo por esa vía.
Además, exige garantías verificables de que Estados Unidos e Israel no lanzarán nuevas acciones militares contra territorio iraní. No obstante, medios iraníes no han detallado el formato o alcance de esas garantías.
Irán pide también la retirada de militares estadounidenses desplegados en países del entorno regional. Durante años, Teherán ha reclamado a sus vecinos expulsar tropas de EE UU y ha criticado a gobiernos regionales por albergar bases militares estadounidenses.
Durante la guerra, Irán lanzó ataques contra instalaciones vinculadas a Washington en Arabia Saudí, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Catar y Kuwait, entre otros países.
La propuesta incluye compensaciones económicas por los daños sufridos durante 39 días de bombardeos israelíes y estadounidenses
Teherán reclama el fin de las medidas impuestas por Washington tras abandonar en 2018 el acuerdo nuclear firmado tres años antes. También exige la liberación de activos congelados, entre ellos 6.000 millones de dólares desbloqueados en 2023 como parte de un intercambio de prisioneros entre ambos países, pero posteriormente inmovilizados nuevamente en Catar tras el ataque de Hamás contra Israel del 7 de octubre de ese año.
La propuesta incluye compensaciones económicas por los daños sufridos durante 39 días de bombardeos israelíes y estadounidenses. Según cifras iraníes, la ofensiva dejó más de 3.400 muertos y destruyó viviendas, hospitales, escuelas e instalaciones industriales.
Irán insiste en abarcar todos los escenarios vinculados a la guerra, incluido Líbano, donde Hizbulá, principal aliado regional de Teherán, mantiene enfrentamientos con Israel.
Desde el inicio del conflicto, el grupo chií ha lanzado misiles contra territorio israelí y ha sido objeto de bombardeos israelíes que han causado más de 2.600 muertos en territorio libanés, según fuentes regionales.
Tasnim no menciona el programa nuclear iraní dentro del plan. Sin embargo, medios estadounidenses han informado de que Teherán busca aplazar esa negociación para una segunda fase, una vez acordado el fin definitivo de la guerra y la cuestión de Ormuz.
El programa nuclear sigue siendo el principal escollo entre ambas partes, ya que Washington exige el cese del enriquecimiento de uranio y la entrega de 440 kilos de uranio altamente enriquecido, algo que Irán rechaza.
Trump afirmó el viernes que revisará el plan, aunque reiteró que la propuesta iraní presentada anteriormente no le resultó satisfactoria. Por su parte, Teherán sostiene que ahora corresponde a Estados Unidos elegir entre diplomacia o confrontación y asegura que está preparado para ambas vías “con el fin de garantizar sus intereses y seguridad nacional”.
El programa nuclear es el principal escollo. Washington exige el cese del enriquecimiento de uranio y la entrega de 440 kilos de uranio altamente enriquecido
En medio de este contexto, las autoridades iraníes ejecutaron este domingo a un hombre condenado por su presunta implicación en el asesinato de un agente de seguridad durante las protestas de 2022, desencadenadas por la muerte bajo custodia policial de la joven Mahsa Amini.
“La sentencia de muerte contra Mehrab Abdolahzadeh, considerado uno de los principales responsables del asesinato de Abás Fatemiyeh, fue ejecutada en la madrugada de hoy tras completarse los procedimientos legales”, informó la agencia Mizan, del Poder Judicial iraní.
El poder judicial indicó que el ejecutado, junto a otras personas, atacó al agente de seguridad en la localidad de Nushin Shahr, en Urmia, y lo golpearon duramente con “una barra metálica y cables” hasta causarle la muerte.
Según Mizan, Abdolahzadeh reconoció haber participado en las protestas y haber golpeado al agente de seguridad, por lo que fue condenado a la pena de muerte por el cargo de “corrupción en la tierra”, sentencia que fue confirmada por el Tribunal Supremo iraní. Sin embargo, la ONG opositora Hrana, con sede en EE UU, citó a una fuente que afirmó que Abdolahzadeh fue sometido a torturas para obtener una confesión forzada.
El tribunal condenó también a otros dos implicados en el caso, aunque, al ser menores de edad en el momento de los hechos, recibieron penas de prisión y reclusión en un centro de rehabilitación juvenil.
Irán ha recurrido ampliamente a la pena de muerte en casos relacionados con las protestas de 2022, desatadas por la muerte de Amini tras ser arrestada por no llevar bien puesto el velo islámico. Estas manifestaciones fueron reprimidas duramente, lo que causó la muerte de unas 500 personas, mientras miles más fueron detenidas.
Irán es uno de los países con mayor número de ejecuciones del mundo y en 2025 ahorcó a 1.639 personas, un 68% más que el año anterior, lo que supone la cifra más elevada en el país desde 1989, según el informe anual de la ONG noruega Iran Human Rights (Ihrngo) y de la francesa Ensemble contre la Peine de Mort (Ecpm).
Desde el inicio de la guerra con Israel y Estados Unidos, el 28 de febrero, Irán ha acelerado las ejecuciones, especialmente por supuestos casos de espionaje o participación en las protestas antigubernamentales del año pasado. Ayer fueron ahorcados dos hombres condenados por espionaje y cooperación de inteligencia con Israel.