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Trump se olvida de la guerra comercial para hacer negocios con su "amigo" Xi

EE UU-China

El presidente estadounidense califica su visita oficial de "muy exitosa e inolvidable", según Pekín

El presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, durante el encuentro que celebraron en Zhongnanhai. / EFE/Ministerio de Asuntos Exteriores de China
Jairo Mejía (EFE)

15 de mayo 2026 - 08:29

Pekín/El presidente estadounidense, Donald Trump, cerró este viernes una visita histórica a Pekín en la que pasó de puntillas por el contencioso de Taiwán y centró sus conversaciones en obtener intercambios económicos que levantan suspicacias en su propio círculo. “China va a invertir cientos de miles de millones con las personas que estaban en la sala. A eso vinimos”, resumió Trump en una entrevista con el presentador de Fox News, Sean Hannity.

Trump, que fue acompañado por más de una quincena de consejeros delegados de las mayores empresas financieras, tecnológicas o de ingeniería de Estados Unidos, no quiso airear el contenido de temas de índole diplomática, en defensa o ciberseguridad.

Tim Cook, consejero delegado de Apple, Elon Musk (Tesla) y Jensen Huang (Nvidia) tuvieron un papel equivalente al del secretario de Estado, Marco Rubio; el del Tesoro, Scott Bessent, y el jefe del Pentágono, Pete Hegseth.

“No sé si las cosas cambiarán tras este viaje, pero lo dudo”, explica a EFE un ejecutivo chino de una empresa tecnológica, que recuerda un chiste que se cuenta en los corrillos: “Nvidia es la única empresa que lidia con sanciones de los dos países”.

En el banquete de gala de anoche los líderes empresariales estadounidense acumulaban una capitalización bursátil equivalente a la tercera economía mundial

En el banquete de gala de anoche los líderes empresariales estadounidense acumulaban una capitalización bursátil equivalente a la tercera economía mundial, sin contar con la que habrían añadido los más altos ejecutivos de empresas chinas como ByteDance, Lenovo, Xiaomi o Hisense, también presentes.

Incluso el punto de la agenda referido al conflicto con Irán, transitó, a ojos de los estadounidenses, por esos derroteros. La Casa Blanca y posteriormente Trump destacaron que el presidente Xi se ha comprometido a comprar petróleo estadounidense para reducir la dependencia del crudo de Oriente Medio.

Laura Ingraham, líder de opinión del movimiento MAGA (Make America Great Again), dijo que permitir inversión china en EE UU es una “trampa masiva” y no son pocos los legisladores republicanos que temen que este acercamiento a China acabe siendo un caballo de Troya en sectores en el que los asiáticos son dominantes, como automoción eléctrica o energía renovable.

Trump quiso quitar importancia a puntos que Xi muy hábilmente deslizó en sus discursos como el hecho de que China es un poder emergente y Estados Unidos uno en declive. Según Trump, esa reflexión se refería a su predecesor Joe Biden y no a su mandato.

En cuanto al robo de propiedad intelectual y la ciberseguridad, Trump, que no ha llevado celular en todo el viaje por motivos de seguridad, dijo que China les espía, pero ellos también y “ellos roban esto y nosotros robamos lo otro”.

El presidente estadounidense despegó sin que se hicieran concretas las promesas de multimillonarias compras chinas

La ofensiva del encanto de Xi, que agasajó a Trump con una recepción de honor militar e hizo de guía del estadounidense durante casi dos días enteros, encantó a Trump, que llamó “amigo” a Xi en varias ocasiones.

El propio presidente estadounidense afirmó este viernes que su visita de Estado a China ha sido "muy exitosa" e "inolvidable", durante una reunión en formato reducido con su homólogo chino, Xi Jinping, en Zhongnanhai, residencia de la cúpula dirigente del Partido Comunista Chino.

Trump aseguró que ambas partes alcanzaron "una serie de consensos importantes", lograron "múltiples acuerdos" y resolvieron "no pocos problemas", algo que consideró beneficioso para los dos países y para el mundo, de acuerdo con la agencia estatal Xinhua. El mandatario estadounidense, citado por Xinhua, definió a Xi como un "viejo amigo", dijo que le tiene "mucho respeto" y afirmó que ambos han establecido una "buena relación".

"Las relaciones entre Estados Unidos y China son muy importantes y sin duda serán cada vez mejores", agregó el líder republicano, quien subrayó que desea mantener una comunicación "sincera y profunda" con Xi y que espera recibirlo en Washington. Xi, por su parte, calificó la visita de "histórica" y "emblemática" y sostuvo que ambos fijaron una nueva orientación para los lazos bilaterales basada en una "relación constructiva de estabilidad estratégica entre China y EE UU".

La reunión puso fin a la visita de Estado de Trump a China, la segunda que realiza al país asiático tras la de 2017 durante su primer mandato (2017-2021) y la primera desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025.

Al final, el estadounidense despegó sin que se hicieran concretas las promesas de multimillonarias compras chinas

El viaje, de menos de 48 horas, estuvo marcado por la tregua comercial pactada el pasado octubre en Busan, las tensiones sobre Taiwán, las conversaciones sobre Irán y el estrecho de Ormuz, y la presencia de los grandes empresarios estadounidenses en el entorno de la cumbre.

Al final, el estadounidense despegó sin que se hicieran concretas las promesas de multimillonarias compras chinas y sin que el chiste de Nvidia se haga algo menos cierto: el levantamiento de controles a la exportación de chips avanzados para el desarrollo de inteligencia artificial para tecnológicas chinas sigue en el aire.

Xi dijo que ambos ambos países deben evitar la confrontación y cooperar y le aseguró a Trump que su visión para hacer EE UU grande de nuevo y sus planes de renacimiento de la nación china son similares.

En septiembre, cuando Xi, visite la Casa Blanca, ambos podrán volver a escenificar la amistad de estos días. Todo dependerá de si la relación no se rompe entre tanto.

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