La derecha colombiana se presenta dividida en las elecciones contra el candidato de la izquierda radical
Opinión
Apoyado por el presidente Gustavo Petro, Iván Cepeda lidera las intenciones de voto, pero las encuestas prevén una segunda vuelta
Bogotá/A pocas horas de las elecciones presidenciales en Colombia está claro que habrá segunda vuelta. La intención de voto en las sucesivas encuestas muestra que no hay un candidato con el respaldo suficiente para imponerse con más del 50% de los votos este domingo 31 de mayo.
El candidato que lidera los sondeos, con más del 30%, es Iván Cepeda, aspirante por el izquierdista Pacto Histórico, actualmente en el poder. Según las últimas encuestas, Cepeda lidera la intención de voto con porcentajes que oscilan entre el 33,4% y el 44,6%. El candidato que iría a segunda vuelta es Abelardo de la Espriella, outsider de derecha y líder del movimiento Defensores de la Patria, con intención de voto entre el 27,5% y el 36,3%. El tercer lugar es para Paloma Valencia, del Centro Democrático, el movimiento político del ex presidente Álvaro Uribe, con una intención de voto que en el mejor de los casos alcanza el 21,7% y en la medición donde puntúa más bajo alcanza apenas el 12,6%.
Este domingo se enfrentarán 11 candidatos, pero, la competencia real tendrá lugar entre Cepeda, De la Espriella y Valencia.
Paloma Valencia está dando la pelea, pero ha salido tarde a responder, cuestionar y marcar distancias de fondo frente al candidato Abelardo de la Espriella. Ha dicho que pueden estar en el mismo espectro político e ideológico, escorado a la derecha, pero mientras el próspero abogado vivía en Florencia (Italia) ella daba la pelea y hacía oposición en Colombia. De la Espriella, por su parte, se vende como el nuevo producto, el candidato libre de contaminación y que encarna la pureza frente a los de siempre. Sus detractores, no obstante, recuerdan que De la Espriella, como abogado, ha tenido clientes y defendido a personajes tan cuestionados como el recientemente deportado a Estados Unidos, Alex Saab, ex ministro del chavismo y presunto testaferro de Nicolás Maduro, o el político y ex ministro colombiano Alberto Santofimio Botero, condenado como determinador de la muerte del candidato presidencial Luis Carlos Galán, asesinado en agosto de 1989 por órdenes de los jefes del Cartel de Medellín Pablo Escobar y Gonzalo Rodríguez Gacha. Entre tanto, Iván Cepeda avanza con la cancha inclinada a su favor.
Este domingo se enfrentarán 11 candidatos, pero, la competencia real tendrá lugar entre los citados Cepeda, De la Espriella y Valencia. Los demás candidatos ostentan porcentajes irrisorios, aunque algunos, eventualmente, podrían decantarse por apoyar a los contendientes en segunda vuelta.
Todas las encuestadoras, menos una, indican que Cepeda perdería en segunda vuelta frente a De la Espriella por un margen de 3,6%. Según la medición de Guarumo & Ecoanalítica, Cepeda obtendría 40% frente a 43,6% de De la Espriella. Si la segunda vuelta la disputan Valencia y Cepeda, también se impondría Valencia con 44.8% frente al 39.9% de Cepeda.
Invamer es la única firma que da como ganador a Cepeda en todos los escenarios. No solo obtendría la mayor votación en primera vuelta, sino que sería quien triunfe en segunda vuelta ya sea contra Abelardo de la Espriella como ante Paloma Valencia. En el primer caso, lograría un 52,4% mientras que De La Espriella quedaría atrás con 45,3%. En caso de competir frente a Valencia, Cepeda obtendría un 52,8% de intención de voto frente al 44,3% de la candidata de centro derecha.
La campaña presidencial en Colombia ha transcurrido entre la banalización y los ataques del outsider a sus contendientes
La campaña presidencial en Colombia ha transcurrido entre la banalización y los ataques del outsider a sus contendientes, muchas veces encaminados a desmerecer a Valencia. Desde la campaña del Centro Democrático han instado a De la Espriella a cesar los comentarios destemplados, toda vez que tendrán que hacer alianzas de cara a la segunda vuelta. Cepeda, por su parte, se ha negado a debatir con los demás candidatos y ha reivindicado su presencia en la plaza pública. La táctica del mutismo en realidad tiene más de estrategia política y electoral que de compromiso con la ciudadanía. Su actitud no le ha restado apoyos, tampoco los escándalos de corrupción del Gobierno que se suceden día a día.
Iván Cepeda, como indica el portal colombiano La Silla Vacía, “ha abrazado las medidas populares y populistas del Gobierno de Gustavo Petro, entre ellas, el aumento del salario mínimo y la mejora del sueldo de soldados y policías. Petro, además, ha sido fundamental en la consulta del Pacto [Histórico] y desde su despacho ha jugado como estratega de la campaña de su partido, que logró la bancada más grande del Congreso y tiene a su candidato presidencial puntero en las encuestas”.
Por su parte, el mandatario colombiano ha difundido en redes una encuesta publicada por el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag), un grupo de reflexión de izquierda, cercano al chavismo y que genera escepticismo entre los observadores de la política nacional: "Le agradezco al pueblo colombiano, a punto de alcanzar el final de mi mandato, que la gestión de mi Gobierno sea evaluada favorablemente por el 55 % de la población. Solo López Obrador ha superado ese porcentaje al final de su Gobierno. Me retiro agradecido y reconocido. Hay que profundizar y continuar el proyecto humano y progresista que hemos desarrollado". Cepeda ha prometido la continuidad del proyecto y profundizarlo. La amenaza constituyente campea ante su eventual triunfo.
El Pacto Histórico ha polarizado al país agitando durante cuatro años la lucha de clases
¿Cómo explicar que el oficialismo haya obtenido mayoría en el Legislativo en las elecciones de marzo y que los cuestionamientos y escándalos del Gobierno Petro no afecten a Cepeda? “La simbología de inclusión utilizada por Petro funciona, el alza del salario mínimo ha funcionado”, indicaba, semanas atrás, Gustavo Duncan, profesor de la Universidad EAFIT de Medellín. El Pacto Histórico ha polarizado al país agitando durante cuatro años la lucha de clases, ha sido muy hábil al instrumentalizar a los sectores populares bajo la lógica de la inclusión y Petro ha visto repuntar su imagen positiva por medidas como el aumento del gasto público, el anuncio de la reducción del precio de la gasolina y el alza del salario mínimo. “El Pacto Histórico tiene muchos votos cautivos”, resume Duncan.
Hay quienes no cambiarán su voto pese a los escándalos de corrupción del Gobierno. Entre tanto, el candidato del oficialismo evita cometer errores. Negarse a participar en los debates ha sido una cuestión de estrategia. “Sigue siendo un radical, menos carismático que Petro y con una orientación e ideología que generan resistencias. Pero, así como el populismo es capaz de todo para llegar al poder y luego traicionar sus promesas y palabras, la clase política colombiana también ha mostrado enorme capacidad transaccional y de acomodo si recibe prebendas que le satisfagan”, puntualiza Duncan.
La carrera presidencial en Colombia se definirá entre la izquierda populista y radicalizada con Iván Cepeda, y la derecha, populista con el outsider Abelardo de la Espriella, o moderada con Paloma Valencia.