Se acabó el combustible, reconoce el ministro de Energía para justificar apagones de 22 horas seguidas
Cuba
De la O Levy dice que están "abiertos a comprar" petróleo, aunque el Gobierno clama que no tiene divisas y atribuye la situación al "bloqueo energético" de EE UU
Madrid/El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, fue directo este miércoles: "No tenemos absolutamente nada de fuel, no tenemos absolutamente nada de diésel". Y esta situación se debe al "férreo bloqueo energético” impuesto desde finales de enero por Estados Unidos, ha insistido varias veces en su intervención.
La rueda de prensa que dio para hablar de la “compleja situación electroenergética nacional” fue extensa, técnica en varios momentos y a la vez que las protestas –que siguieron a lo largo de la tarde y noche tras largas horas sin corriente y un aumento de las temperaturas que convierten cada apagón en un castigo insoportable– salpicaban distintos puntos de La Habana. Pero el mensaje era simple: el crudo ruso se acabó y no hay más envíos en el horizonte.
"Estamos abiertos a comprar combustible, no nos negamos a que nadie que nos venda combustible, podamos comprarlo, siempre se ha dicho”, recalcó casi al final de su intervención. El alto funcionario recordó que los costos del producto han subido por la caída de la producción mundial y la guerra en Irán, pero insistió –pese a la crítica falta de divisas– que hay capacidad de compra.
El ministro reivindicó el “derecho soberano” del país a comerciar con otros sin que un tercero –EE UU– lo impida.
"Estamos abiertos a comprar combustible, no nos negamos a que nadie que nos venda combustible, podamos comprarlo, siempre se ha dicho”
De la O Levy destacó la “excelente calidad” de las 100.000 toneladas de crudo ruso que llegó a la Isla el último día de marzo en el Anatoly Kolodkin y cómo eso permitió pasar unas semanas en las que, aunque no dejó de haber problemas, “las horas de afectación bajaron considerablemente”, e, incluso, en La Habana se alcanzaron “varios días de cero apagón”. Sin embargo, ese momento se acabó, admitió el ministro, que ya siente el calor del verano. “Hoy estamos con más temperatura y solamente el sistema electroenergético está trabajando con las termoeléctricas, con Energás y con los parques solares fotovoltaicos”, admitió. Comienzan así los meses más cálidos “sin ninguna reserva”, remarcó.
"Si apareciera algún combustible, en seguida se vería el efecto, como se vio", dijo en línea con el post que había escrito poco antes Miguel Díaz-Canel, en el que reivindicaba que Cuba no es un estado fallido, sino que se le niegan los recursos. “Lo que los voceros del régimen estadounidense tratan de mostrar al mundo como consecuencia directa de una mala gestión del Gobierno cubano es en realidad el resultado de un perverso plan que pretende llevar a niveles extremos las carencias y dificultades del pueblo”, adujo.
De la O Levy no dejó pasar la oportunidad de abordar la espinosa situación del combustible que los privados compran en EE UU en tanques cisterna de poco más de 20.000 litros–y del que una parte está llegando al Estado–. No se refirió a ese aspecto concreto, pero sí quiso dejar claro que lo que se importa es una gota en el océano si se trata del sistema energético. "Para que se entienda –dijo–, los volúmenes de combustible que trae un isocontenedor, que se cuentan en litros, no alcanzan ni para un emplazamiento de grupo electrógeno ni medio día. Los volúmenes que se manejan de consumo de combustible para la generación de electricidad se habla en millones de toneladas".
Al margen de estas cuestiones, el titular de Energía habló del resto de fuentes de electricidad para el país, incluyendo el precario estado de las termoeléctricas y la producción de crudo, aunque lo más interesante fueron las explicaciones sobre la fotovoltáica. La esperanza de la energía solar sigue naufragando por el penoso estado del resto del sistema y la lentísima llegada de baterías de calibración y respaldo.
De la O Levy dijo que hay ya instalados 1.300 megavatios (MW) que han llegado a aportar 900 MW en algunos momentos, pero ahora se han limitado para evitar problemas y la cantidad ronda unos 580 MW que resultan escasos en ausencia de otras fuentes. “El resto del sistema está tan débil que la participación de la energía renovable se va por encima del 50%, y ese desbalance trae problemas”, dijo, ya que el sistema eléctrico nacional (SEN) es incapaz de absorber las fluctuaciones naturales de la fotovoltaica. “Estamos en la fase final de los emplazamientos grandes de batería para resolver este problema”, añadió.
De la O Levy dijo que hay ya instalados 1.300 megavatios (MW) que han llegado a aportar 900 MW en algunos momentos, pero ahora se han limitado para evitar problemas y la cantidad ronda unos 580 MW
En cuanto a las termoeléctricas, y en medio del malestar que se crea cada vez que una unidad grande sale del sistema –como la Antonio Guiteras hace una semana o Felton ahora– el ministro destacó que se trata de elegir entre el beneficio a corto o largo plazo. “Felton había que sacarla porque ya tenía salideros en la caldera que, desde hacía días, estábamos controlando para no sacarla junto con Guiteras”, explicó. “Además tenía partes y piezas dañadas (...). Si eso seguía así trabajando, se iba a dañar completa la unidad”.
De la O Levy dio varias especificaciones técnicas del daño y reparación, aunque lo esencial estaba en la sentencia de muerte anunciada para unas termoeléctricas muy pasadas de edad útil. “Hace falta repuesto, muchos recursos financieros que no tenemos, y cada vez se hace mucho más difícil poder adquirir piezas de repuesto y financiamiento para mantener esa tecnología”. Cuando una unidad se para no es por “capricho”, dijo, sino porque no hacerlo es llevarla “al sacrificio total". Y zanjó: "Es casi una condición obligatoria: en medio de esta situación hay que parar, porque la perdemos totalmente".
También hizo referencia a la controvertida comparación entre provincias. El ministro reivindicó que todos los cubanos sufren apagones y que aunque entiende las quejas, en La Habana también cuando regresa la corriente "son dos horas, hora y media, tres horas en algunos circuitos, 4 horas, y volvemos otra vez a las 20, 22 horas” de corte. El sistema, agregó, no se diseñó pensando en apagones, pero ha habido que hacerlo. De acuerdo con su explicación, cada día se calcula el déficit y se distribuye entre provincias, pero cada una es distinta.
Dijo que ya el 83% de panaderías tienen hornos de biomasa y en todos los policlínicos hay paneles de al menos 2 kW para servicios mínimos
La mayoría de los circuitos no apagables por prioridad social o económica (hospitales, empresas) están en La Habana y son grandes consumidores –más de 800 MW si se suman los 600 que hay en el país–. También, están los circuitos DAF (Disparo Automático por Frecuencia) que no se pueden apagar porque son los que abren y cierran automáticamente para regular la frecuencia, es decir, son los que protegen el sistema de la caída ante una fluctuación súbita. Por eso, expuso, la capital resulta privilegiada. En cualquier caso, hay sucesos a diario que no se pueden planificar –incluyendo la entrada de sargazo en los canales de enfriamiento de Energas y la Guiteras– “y generan los incumplimientos que tanto irritan a la población”, dijo.
De la O Levy habló largamente también de la transición energética y algunas soluciones a las que se está recurriendo, desde la biomasa forestal y los biodigestores, los molinos de viento y los “pequeños aprovechamientos hidráulicos”. Dijo que ya el 83% de panaderías tienen hornos de biomasa y en todos los policlínicos hay paneles de al menos 2 kW para servicios mínimos, la misma solución que en funerarias, hogares maternos y casas de abuelos. "Seguiremos bloqueados, pero seguiremos resistiendo", afirmó.
Pero la calle decía lo contrario. A la protesta matinal en San Miguel del Padrón se le sumaron otras en Playa, El Vedado, Marianao, Guanabacoa y La Víbora, constatables –además de en redes sociales– por casi todos los sentidos: del ya habitual ruido de calderos al cada vez más común olor de hogueras, muchas con basura quemada.