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Desconcierto en Cuba ante el efecto yoyo en la cotización del dólar

Divisas

La divisa entró en una carrera loca en junio, pasando de 600 a 700 pesos, antes de retroceder a 660 este viernes

Largas filas en la sede del Banco Metropolitano, en la calle Galiano, en La Habana. / 14ymedio
14ymedio

26 de junio 2026 - 14:45

Madrid/El mercado de compraventa informal de divisas vive tiempos turbulentos. Hace tan solo tres días, el dólar alcanzó los 700, cruzando una nueva barrera psicológica y derivando en un aumento inmediato de los precios de los productos en moneda nacional. La alegría de los vendedores de divisas duró muy poco, ya que unas horas después se registraba un brusco descenso, seguido de varios otros, que rebajaron la cotización a 660 CUP este viernes.

No es la primera vez que el mercado de divisas actúa como un yoyó en reacción a la gran volatilidad de la oferta y la demanda en una economía devastada por la crisis y que no produce casi nada. La crisis energética y la ausencia de cualquier perspectiva de mejora han contribuido a acelerar la caída de la moneda nacional y, al mismo tiempo, a crear movimientos bruscos de recuperación ante el comportamiento prudente de los compradores de divisas.

“Hace unos días, cuando estaba subiendo rápidamente, me costó mucho trabajo cambiar, porque las mipymes tenían la compra aguantada”, cuenta un vendedor en La Habana a 14ymedio. “Junto con la subida del dólar en días pasados, los alimentos y otros productos subieron también. Ahora veo que dicen que ha bajado, espero que bajen también algo los productos de primera necesidad”, añade, tratando de sacar el lado bueno a lo malo de su negocio.

“Lo malo de esto es que ahora el dólar baja y los precios se quedan como cuando estaba a 700”

La mayoría lo pone en duda. “Lo malo de esto es que ahora el dólar baja y los precios se quedan como cuando estaba a 700”, comentaba un usuario en redes sociales. Las especulaciones mantienen la conversación muy viva. Hay quienes argumentan que la velocidad de bajada se debe a las 176 medidas de reformas económicas anunciadas por el Gobierno. Otros se burlan de la mera idea de que las propuestas del régimen tengan efecto alguno. “Nadie invierte su dinero si no tiene garantías. Puede haber 15.000 medidas de cambio, pero si no cambias la ley donde tienes que cambiarla nadie viene. Nadie va a poner su dinero donde el juez es parte también”, responde otro.

Hace apenas 24 días, el dólar alcanzó lo que entonces se veía como un récord imposible: 600 pesos. Si la vista se echa aún más atrás, pero no tanto, es fácil comprobar la imparable depreciación de la moneda nacional. El 2 de mayo un dólar se cambiaba por 535 CUP.

El economista estadounidense Steve Hanke, que actualiza con frecuencia la inflación informal en varios países, así como la depreciación de las divisas, colocó hace tres días el peso cubano como la tercera moneda más devaluada en estos momentos, al perder un 45% de su valor en el último año. Aunque la lista es volátil y solo el pasado 16 de junio el CUP ocupaba el cuarto puesto, la presencia en el top cinco es persistente desde hace tiempo. El mismo día, el experto señaló que la inflación alcanzó la tasa interanual del 84,5%, tercer país en cuanto al aumento de los precios. “El socialismo y las sanciones del Tío Sam han resultado ser un cóctel mortal”, señaló el experto.

“El socialismo y las sanciones del Tío Sam han resultado ser un cóctel mortal”

El mercado oficial, mientras tanto, sigue estando en su mundo paralelo y hoy compra el dólar en 585, nuevamente un precio por el que pocos o nadie está dispuesto a entregar una moneda demasiado preciada.

En diciembre de 2025, el Gobierno lanzó una tasa flotante para tratar de competir con la del mercado informal, que se había impuesto a golpe de realidad entre la población. Después de años de guerra abierta con El Toque por publicar una tasa de cambio mucho más elevada que la del Estado, el precio de compraventa oficial se situó en 410 pesos por un dólar –además de las otras existentes de 24, para empresas estatales, y 120, para entidades con capacidad de generar divisas–. Además de ser un intento de recapturar el perdido mercado de divisas, el régimen intentaba contener una inflación que sigue escalando, aunque más contenida que en 2023 y 2024 no por la mejora de la economía, sino por la pobreza generalizada y la escasez de los productos a precios asequibles.

En el momento de aprobar el precio de salida, las autoridades apuntaron que esa tasa no iba a gustar a nadie y aunque así fue, la divisa estadounidense se cambiaba en el mercado informal por unos 440 pesos, una relación más aproximada que la actual. Los esfuerzos del régimen por contener la inestabilidad monetaria han resultado inútiles, como ya advertían los economistas. Para conseguirlo, señalaban, tendrían que darse cinco factores difíciles de conseguir en la Isla, empezando por un mejor escenario macroeconómico que, a día de hoy, está mucho más lejos que hace apenas un año y medio. 

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