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Indignación entre los trabajadores estatales por las ofertas de “reubicación” del Gobierno cubano

Interruptos

Entre las pocas opciones aparecen hacer guardia y asumir la recogida de basura

“¿Cómo nos vamos a reubicar, si la mayoría de nuestras empresas están afectadas por la falta de combustible, electricidad y transporte?” / 14ymedio
Darío Hernández

04 de abril 2026 - 08:07

La Habana/“Que tú me digas a mí que luego de cinco años de universidad tengo que botar basura, es increíble”. Quien habla es Miguel, un trabajador cubano indignado por la propuesta del Gobierno de reutilizar a empleados en labores como la recogida de desechos antes que quedar “interruptos”. “A sembrar, a producir y a recoger basura pueden ir ellos, que están fuertes, saludables y en óptimas condiciones”, sentencia.

Apenas dos semanas de que el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Jesús Otamendiz Campos, dijera que la “reubicación” laboral era la “prioridad número uno”, las quejas se han multiplicado, y los despidos, especialmente en el turismo, han sido masivos. “Esa posibilidad no es para todos los territorios”, dice Yudith, natural de Melilla, en la provincia de Holguín, una comunidad que depende en gran medida de un sector que en los últimos cinco años se ha ido desplomando sin parar hasta la estocada final, que llegó con la suspensión de la inmensa mayoría de vuelos internacionales el pasado 11 de febrero ante la falta de queroseno para repostar. 

A la mayoría de empleados de ese ámbito, asegura la mujer, “los enviaron interruptos para sus casas sin garantía salarial luego de ese primer mes”. A Ángel, antes bartender en un hotel en el epicentro del turismo holguinero, la situación actual recuerda a lo peor de la pandemia de coronavirus. “De trabajar rodeado de gente, preparando cocteles hasta las dos o tres de la mañana, a pasar a ver reels en el móvil, porque todo aquí, en Cayo Coco y Cayo Guillermo, está cerrado”, detalla. 

“Así dijeron cuando el covid-19 y en las empresas y organismos hicieron lo que les dio la gana. Dejaron a medio pueblo sin empleo”. / 14ymedio

“Esta película ya la vi”, dice Alfredo, también trabajador del sector. “Así dijeron cuando el covid-19 y en las empresas y organismos hicieron lo que les dio la gana. Dejaron a medio pueblo sin empleo”, afirma. “¡Cuántas personas se quedaron sin su trabajo de años por la implementación del mal llamado pluriempleo, dejando desamparados a muchos! Prepárense para la segunda temporada”.

Las buenas intenciones exhibidas por el ministro de Trabajo, que prometió “garantizar la protección laboral y salarial” para proteger el “derecho laboral de los trabajadores y sus familias” y reubicar a tantos empleados del sector estatal como fuera posible para evitar despidos, han quedado en eso, tan solo intenciones. En aquella intervención en la Mesa Redonda, Otamendiz abordó la posibilidad de aplicar alternativas como el trabajo a distancia, el teletrabajo, ajustes en las jornadas y reubicación en labores como producción de alimentos, servicios comunales y apoyos educativos ante el déficit de personal docente.

La prensa oficial, sin embargo, pretende pintar un panorama a todo color. Este mismo viernes, Escambray se ufana de que en Sancti Spíritus más de 11.000 trabajadores “se han acogido a nuevas formas de empleo recogidas en la legislación laboral vigente”. La mayoría de ellos, detalló Yaiselín Quesada López, subdirectora general de la Dirección Provincial de Trabajo, son “obreros incorporados al trabajo a distancia” (más de 2.600), a los que siguen los empleados “con ajustes en el horario laboral se encuentran” (más de 1.440), en “teletrabajo” (casi 870) y tan solo 460 “en otras labores dentro de la propia entidad”, es decir, reubicados. 

"A mi hija ni tan siquiera la han llamado del hotel para saber qué puede hacer”. / 14ymedio

Revelando cuáles son los sectores más golpeados por la crisis, Escambray indica también que los principales rubros en los que los trabajadores han sido “reempleados” son turismo, transporte, industria alimentaria y construcción.

“¿Cómo nos vamos a reubicar, si la mayoría de nuestras empresas están afectadas por la falta de combustible, electricidad y transporte?”, dice escéptico a 14ymedio Iván, quien apunta que en el contexto actual es imposible el teletrabajo y el trabajo a distancia, pues la mayoría de esas “reubicaciones” son para ser serenos y custodios. “Nadie las acepta por los bajos salarios y el riesgo de ese tipo de empleo para los trabajadores, la mayoría en edad de jubilación”. Muy pocos jóvenes, asevera, están dispuestos a hacer guardia. Iván tampoco ve “a un ingeniero o cualquier profesional trabajando en la recogida de desechos sólidos. Eso es un castigo”.

Arlenis, madre de una mujer que estaba haciendo el servicio social en el sector del turismo, sugiere que los directivos tampoco operan con transparencia cuando asignan una reubicación. Su hija, madre de un menor de tres años, aún carece de destino. “Muchos directivos están aplicando las normas a su antojo. Algunos priorizan los años de servicio, dejando a personas cercanas a su jubilación, mientras que los más afectados son los jóvenes. A mi hija ni tan siquiera la han llamado del hotel para saber qué puede hacer”. 

La actual crisis ha llevado también a los privados a reducir sus jornadas o cerrar varios días a la semana

Los años de servicio, por otra parte, tampoco son garantía de nada, cuenta Lisandra. “A mi esposo lo declararon interrupto de palabra, porque no media ningún documento. El primer mes, el 100% del salario, y nada más. Un trabajador con 42 años de trabajo y faltándole cuatro meses para su edad de jubilación”.

Los trabajadores, en suma, se sienten decepcionados, y advierten de la engañifa de las autoridades, pues los obligan a asumir una oferta que no tiene que ver con su perfil profesional y que no son apetecibles. “Si no acepta, el Estado quedó bien, y el obrero tiene que buscar cómo sobrevivir”, concluye Lisandra. “Es triste que los pocos trabajadores que siguen apostando por el trabajo con el Estado queden fuera, desde profesionales hasta simples obreros”

La situación, no obstante, no es exclusiva del sector estatal. La actual crisis ha llevado a los privados a reducir sus jornadas o cerrar varios días a la semana. Es el caso de la propia Fábrica de Arte Cubano, que ha limitado su apertura solo a viernes y sábado, frente a los cuatro días de antaño. Restaurantes como El Cocinero han reducido su plantilla, mientras que las imágenes en redes de otros, como El Sibarita, se han hecho virales por la manifiesta falta de público.

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