"Javier está vivo gracias a las redes sociales"
Cuba
La hermana del campeón de artes marciales secuestrado por la Seguridad del Estado desmiente las supuestas denuncias de los vecinos
Madrid/“Tildan a uno de loco por gritarle las verdades al mundo, por no tener miedo”. Yuny, hermana del campeón de artes marciales mixtas Javier Ernesto Martín Gutiérrez, conocido como Spiderman, ha salido al paso de la justificación oficialista para el violento arresto de su hermano, el pasado 17 de mayo, luego de ocho días de protesta solitaria desde su casa, en Marianao (La Habana).
La joven rechaza por completo la versión que difundió la web Razones de Cubapara desprestigiarlo, esto es, que el atleta está encerrado en Villa Marista, el centro paralegal de operaciones de la Seguridad del Estado, “para un estudio que determine si padece algún trastorno y poder ayudarlo”. En la misma publicación, se delataba el hostigamiento recibido por la familia de Spiderman durante los días de protesta, pero describiéndolo como un gesto de ayuda: “Funcionarios del municipio se acercaron a la madre antes del show mediático, preocupados por el comportamiento anormal de su hijo”.
Además, se retrataba a los vecinos del luchador como víctimas “agobiadas” por las protestas del deportista. “Mientras tanto, en Marianao los vecinos duermen sin gritos. En Villa Marista, un hombre recibe evaluación clínica, no tortura”, concluía Razones de Cuba.
“Todos los vecinos que tiene Javier lo conocen y saben como él es, y más bien me atrevo a decir que los vecinos están súper orgullosos”
“Eso de los vecinos es mentira”, asevera Yuny Martín. Su hermano, para empezar, según explica, vive en un lugar con pocos vecinos, en la avenida 31 frente a la terminal de El Lido, “frente a un antiguo Rápido [una cafetería], de los tantos que había en Cuba, y abajo lo que le queda es una panadería”. Por el contrario, afirma, “todos los vecinos que tiene Javier lo conocen y saben como él es, y más bien me atrevo a decir que los vecinos están súper orgullosos”.
Martín Gutiérrez, prosigue, “siempre ha sido un muchacho muy querido y respetado por todo el mundo, porque él se ganó el cariño de todo el mundo desde chiquito, así que dudo muchísimo, muchísimo, de todo ese escrito que hizo la Seguridad del Estado”. La mujer es consciente de cómo funciona el sistema. “Ellos van a tratar de minimizar la imagen de Javier todo lo más que puedan”.
Al joven, cuenta, “lo que más le afectó a él en toda esta situación es precisamente ver que tiene tantos amigos y tantas personas queridas y que todo el mundo le haya dado la espalda”. El argumento del “trastorno”, argumenta, es más fácil “con una persona que normalmente no es así de estar gritando, de estar con esas alteraciones, porque no era común en él hacer esas cosas”.
“Lo que más le afectó a él en toda esta situación es precisamente ver que tiene tantos amigos y tantas personas queridas y que todo el mundo le haya dado la espalda”
Nadie imaginaba, concede, que Javier fuera capaz de protestar de esa manera, pero todos han de entender que “todo el mundo se cansa”: “Fue como yo expuse en un video: todo en la vida tiene límite y el cubano lo que está pasando es lo nunca visto”.
Antes de su detención, el luchador pasó días gritando desde la soledad de su balcón “¡Libertad!”, sin más compañía que su teléfono móvil y una audiencia mayoritariamente digital. “¡El sistema comunista está muerto! ¿Vieron a la Seguridad del Estado? ¡Son ustedes mismos! ¡Mírense las caras! ¡No va a venir nadie!”, gritaba hacia la calle, al tiempo que retaba a la Policía: "¡Vengan por mí! ¡Tiren con lo que quieran!”.
Lo que sí esperaba la familia, empezando por él mismo, son las consecuencias que tendría una manifestación así: “Ya se sabía, desde el primer momento que Javier se hizo viral en las redes, lo que iba a pasar, y más por quién es, porque es un luchador de MMA [artes marciales mixtas], porque es campeón nacional”. Yuny refiere: “Mi única función como hermana, porque es lo mío, porque es mi dolor, fue ayudarlo. Y decirle miles de veces que estaba súper orgullosa de él por lo que estaba haciendo”. Sin embargo, reconoce que en los últimos días le pedía que detuviera la protesta: “Tienes que parar, porque al final estás viendo que estás solo, nadie se te une, lo que no queríamos era que llegara a este punto”.
Yuny pide, ahora, que no se deje de hablar de su hermano: “No nos podemos cansar, porque Javier está vivo gracias a las redes sociales, y yo no me voy a cansar de ayudarlo. Voy a ir hasta donde tenga que ir”.