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Katapulk y Maravana desmienten la revocación de sus licencias y siguen enviando autos a Cuba

EE UU

Las dos compañías con sede en EE UU admiten que excedieron el límite autorizado de 100 vehículos al mes, pero se resolvió el asunto

La compra de vehículos se duplicó en 2025 con respecto a su valor. / 14ymedio
14ymedio

29 de enero 2026 - 13:25

Miami/Madrid/La sensación de euforia reina en numerosos grupos de cubanos en Florida desde que este lunes el recaudador de impuestos del condado de Miami-Dade, Dariel Fernández, afirmó en redes sociales haber retirado la licencia a las empresas exportadoras de autos Maravana Cargo y Katapulk. Pero la realidad es que las dos empresas continúan vendiendo vehículos con total normalidad, según ha podido comprobar 14ymedio

“Hasta ahora está funcionando normal”, afirma rotundamente una empleada de Katapulk Autos en una llamada de este diario. La trabajadora confirma que desde hace varios meses la compañía trabaja con las marcas Hyundai, Nissan y Toyota –como lo indica también su página web–, aporta sus recomendaciones y ofrece su disposición a iniciar el proceso –incluyendo una estimación del impuesto, que se paga en Cuba– en cuanto se le envíe la información necesaria.

Preguntada por la presunta retirada de la licencia, la trabajadora se sorprende de que surja ahora la noticia y cuenta una versión muy diferente a la divulgada por las autoridades. Fernández publicó el lunes las cartas en que el Bureau of Industry and Security (BIS) avisaba de la revocación de la licencia a cada una de las empresas. En el caso de Katapulk –del empresario cubanoamericano Hugo Cancio–, la fecha de la misiva es el 4 de junio de 2025

"Cuando nos dimos cuenta se notificó y no pasó absolutamente nada, tengo entendido, pero fue hace tiempo"

En ella se detalla que el 3 de diciembre de 2024, durante una inspección de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) se detectó un exceso de carga en el envío, ya que la licencia autorizaba a la empresa a exportar 100 vehículos al mes y se estaban mandando 224. Este incumplimiento motivaba la revocación de la licencia, aunque cabía presentar una apelación de acuerdo con la ley. 

“Nosotros mismos reportamos que nos habíamos excedido en la cantidad de vehículos, aunque en el valor no. Normalmente las licencias vienen con dos requisitos, por valor o por cantidad, en aquel momento, que éramos casi los únicos que hacíamos ese trámite, cuando nos dimos cuenta se notificó y no pasó absolutamente nada, tengo entendido, pero fue hace tiempo”, señala la empleada, que considera que la difusión de estas cartas en este momento solo tiene fines políticos.

A falta de una versión oficial de la empresa, los comentarios de la trabajadora apuntan a que se habría realizado una divulgación voluntaria (Voluntary Self-Disclosure), una figura legal que permite a las empresas admitir un incumplimiento antes de que se tome una medida punitiva. Si, a pesar de ello, se recibe la notificación de revocación, ese documento funciona como atenuante en la apelación –se considera buena fe y disposición a cumplir las normas– y ayuda muy frecuentemente a no perder la licencia de forma permanente. 

De hecho, la doctrina federal del “buen ciudadano corporativo” considera que no se debe penalizar con tal severidad a las empresas que colaboran con el sistema.

No existe certeza de que Katapulk haya conseguido eludir la sanción de este modo, pero lo cierto es que no solo sigue operativa, sino que el propio Fernández acompañó la difusión de las cartas de una misiva enviada por él mismo al presidente, Donald Trump, pidiéndole que revoque la licencia de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac), que depende del Departamento del Tesoro. El recaudador de impuestos esgrime ante el mandatario estos dos textos como argumento de los incumplimientos y el esfuerzo que deben realizar las autoridades locales y federales sobre estos negocios, que relaciona directamente con “la dictadura asesina comunista y socialista cubana”. 

“A la luz de estos hechos, y de acuerdo con las medidas que su administración ha tomado para fortalecer la seguridad en el hemisferio occidental, solicito respetuosamente que la Casa Blanca ordene a las agencias federales apropiadas que realicen una revisión cuidadosa y completa de las licencias generales relacionadas con Cuba y las licencias emitidas por el BIS [Bureau of Industry and Security, la Oficina de Industria y Seguridad], incluidos los usuarios finales (...) para garantizar que los envíos no lleguen a entidades controladas por el Estado”, indica Fernández, que considera que se trata de un asunto de seguridad nacional. 

En el caso de Maravana, la carta del BIS llegó a la empresa el 3 de noviembre de 2025 y se notifica también la revocación de la licencia por un exceso “drástico” en la cantidad de vehículos exportados. Aunque no se hace referencia, como en el caso de Katapulk, a una operación o tiempo concretos, se habla de 140 vehículos de gasolina e híbridos y 337 motocicletas por encima de la cantidad autorizada. 

Este diario pudo hablar también con la empresa, que confirmó estar realizando con total normalidad envíos de motocicletas a Cuba

Este diario pudo hablar también con la empresa, que confirmó estar realizando con total normalidad envíos de motocicletas a Cuba y precisó que hace más de un año que dejaron de vender autos y no tienen previsto, en principio, volver a hacerlo. La empresa está ofertando una motocicleta china de la marca Spi que cuesta 2.000 dólares, aunque la empleada indica que toda la información se envía detalladamente por WhatsApp.

La situación de ambas compañías indica que recurrieron sus sanciones y han podido continuar con su actividad, lo que explicaría también el interés de Fernández por pedir la intervención del Gobierno federal. 

En 2022, la Administración de Joe Biden autorizó por primera vez a una empresa estadounidense a exportar vehículos a Cuba, Apacargo Express. La licencia fue aprobada por la Ofac como una exención al embargo, y estaba condicionada a que la venta fuera para empresarios privados y, en ningún caso, para el Estado.

Desde entonces, son varias las empresas que se han beneficiado de licencias similares, llegando a convertirse en uno de los negocios más florecientes entre ambos lados del estrecho de Florida. De acuerdo con la información disponible en Cubatrade, en 2024 el valor total de exportaciones de vehículos completos fue de 67.241.234 dólares, frente a los 10.546.419 del año anterior y los residuales 89.848 de 2022. El salto en 2025 fue enorme, con 122.472.519 dólares solo entre enero y octubre.

En 2023 este diario entrevistó al dueño de Maravana Cargo, Alejandro Martínez, que insistió en que su servicio estaba plenamente dirigido a pequeñas y medianas empresas. “También hacemos una verificación, persona a persona, de los compradores para que no aparezcan en la lista de las personas sancionadas por Estados Unidos. Todo cliente que viene a la compañía y está interesado o ejecuta una exportación de un auto a Cuba sabe que está bajo la ley de EE UU y tiene que cumplirla. Como tal, le hacemos firmar un documento que la persona que está recibiendo el vehículo ni es miembro del Partido, ni de los CDR (Comité de Defensa de la Revolución). Es un documento oficial, que se le entrega a las autoridades”, sostuvo.

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