Un cubano detenido por el ICE es sometido a alimentación forzosa durante una huelga de hambre
Migración
Un juez federal autorizó una intervención quirúrgica para introducirle una sonda en el estómago mientras permanecía detenido en Texas
Madrid/Un cubano detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE UU (ICE) en Texas fue sometido a alimentación forzosa después de iniciar una huelga de hambre. Un juez federal autorizó que se le colocara, sin su consentimiento, una sonda directamente en el estómago mediante un procedimiento quirúrgico para forzar su nutrición, según una investigación publicada este sábado por The Guardian.
El cubano permanece recluido en el Montgomery ICE Processing Center, cerca de Houston, una instalación administrada por la empresa privada GEO Group. Su nombre no ha sido divulgado puesto que la mayor parte del expediente judicial está bajo sello y The Guardian, que tuvo acceso a las órdenes, no logró comunicarse con él.
Según la investigación, el cubano fue arrestado por ICE el 22 de julio y se declaró en huelga de hambre tres días después. Un funcionario de la agencia y un médico del centro solicitaron entonces autorización judicial para alimentarlo contra su voluntad. El 19 de agosto, el juez federal Andrew Hanen autorizó que ICE lo alimentara mediante una sonda nasal.
El 1 de septiembre, ICE pidió a Hanen extender la autorización. La orden fue prorrogada hasta mediados de septiembre e incluyó la posibilidad de practicarle una gastrostomía endoscópica percutánea, un procedimiento que requiere realizar una incisión en el abdomen para introducir una sonda directamente en el estómago. The Guardian señala que nunca había identificado este procedimiento en otros casos de huelguistas detenidos por ICE.
'The Guardian' señala que nunca había identificado este procedimiento en otros casos de huelguistas detenidos por ICE
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aseguró este jueves que el detenido “ha vuelto a comer y beber” y que ya no está siendo alimentado a la fuerza. No aclaró cuándo terminó la huelga de hambre ni cuántas veces se aplicó la alimentación forzosa.
Según la información proporcionada por el DHS, el cubano entró ilegalmente en EE UU en 1980, recibió una orden de deportación en 2004 y cuenta con condenas por agresión agravada con arma, agresión agravada, posesión de drogas y posesión de arma oculta. Según el DHS, el detenido permanecerá bajo custodia de ICE hasta que sea expulsado del país.
El cubano tampoco cuenta actualmente con representación legal, según los documentos revisados por The Guardian. La abogada Eunice Cho, que ha documentado los procedimientos de alimentación y tratamiento médico forzoso en centros de ICE, consideró preocupante que el Gobierno pueda solicitar una intervención médica invasiva contra una persona que no tiene abogado en el proceso.
The Guardian calcula que este sería al menos el decimonoveno caso desde enero de 2025 en que ICE ha obtenido autorización judicial para aplicar “procedimientos médicos involuntarios” a un detenido en huelga de hambre. Organizaciones de derechos humanos han denunciado estas prácticas como traumáticas y degradantes. También han advertido que el aumento de estos procedimientos puede estar relacionado con un mayor número de huelgas y con la decisión de las autoridades de recurrir con más frecuencia a intervenciones médicas involuntarias en lugar de negociar con los detenidos.
El aumento de estos procedimientos puede estar relacionado con un mayor número de huelgas y con la decisión de recurrir a intervenciones médicas en lugar de negociar con los detenidos
El caso de este cubano ha salido a la luz en un contexto en que la presión migratoria se ha disparado en EE UU. ICE realizó 49.571 arrestos en julio, la cifra mensual más alta de la actual Administración de Donald Trump, según datos de la agencia analizados por Associated Press. Más de la mitad de los detenidos no tenían condenas penales ni cargos pendientes. Texas y Florida concentraron casi 20.000 arrestos.
Los cubanos migrantes en EE UU se han visto afectados por el recrudecimiento de esta política. A mediados de agosto, dos músicos cubanos de reconocida trayectoria, Andy García Palacios y Degnis Bofill, fueron detenidos por ICE con apenas cuatro días de diferencia. Bofill, ganador de un Grammy Latino, tenía pendiente una solicitud de asilo. El percusionista fue liberado este jueves después de permanecer más de dos semanas bajo custodia, aunque deberá continuar defendiendo su permanencia en el país ante las autoridades migratorias.
Otro caso reciente es el del balsero cubano Félix Abreu Medina, detenido en enero cuando se dirigía a su trabajo pese a tener un proceso de asilo en curso. Un juez de inmigración ordenó su liberación esta semana después de que ganara su caso de asilo mientras permanecía bajo custodia de ICE.
Las deportaciones de cubanos se han vuelto más recurrentes en los últimos meses. El 21 de agosto, La Habana recibió un vuelo con 127 deportados desde EE UU. Con este grupo, ascendieron a 793 los cubanos repatriados por Washington este año.
La dificultad para devolver directamente a la Isla a muchos ciudadanos cubanos ha llevado a EE UU a enviarlos a terceros países
La dificultad para devolver directamente a la Isla a muchos ciudadanos cubanos ha llevado a EE UU a enviarlos a terceros países. Una declaración del Departamento de Seguridad Nacional citada en un proceso judicial federal señaló que ICE había deportado unos 6.000 cubanos a México durante el último año mediante un "acuerdo" no escrito entre ambos países.
Otros cubanos detenidos por las autoridades estadounidenses han terminado en países africanos con los que no tenían vínculos, como Esuatini o la República Centroafricana, en contra de su voluntad, sin ser informados previamente de su destino y bajo amenazas de las autoridades.
El endurecimiento de las políticas migratorias ha producido además casos de cubanos muertos bajo custodia. En enero, Geraldo Lunas Campos, de 55 años, murió en el centro Camp East Montana, en Texas. Un informe forense determinó que se trató de un homicidio por asfixia causada por compresión del torso y el cuello durante una inmovilización por parte de agentes. Su familia presentó una reclamación por más de un millón de dólares contra funcionarios y empresas vinculadas a la administración del centro.