La Onei admite que en Cuba falta el 91,5% de los medicamentos e insumos sanitarios
Cuba
Los datos de inflación, 1,5% en abril y 14,7% interanual, registran la desaparición de los fármacos, que se adquieren ahora en su casi totalidad en el mercado negro y a precios altos
Madrid/El desabastecimiento del cuadro básico de medicamentos ha alcanzado cotas tan altas que es necesario “inventar” casi por completo el costo de los productos para calcular el índice de precios al consumidor (IPC) en Cuba. En su informe de precios del mes de abril, publicado este jueves por la Oficina Nacional de Estadística e Información (Onei), hubo que hacer una tasa de imputación del 91,5% en el apartado de Salud, el récord desde que se elabora este balance.
Las imputaciones son herramientas que se utilizan en estadística cuando los técnicos que la elaboran no encuentran un determinado producto en el mercado –ya sea por escasez o por ausencia–. Ante esta situación, los encuestadores hacen una estimación para que el IPC tenga continuidad. La práctica está estandarizada y es necesaria para no romper la cadena de datos, pero revela dónde hay carencias, si son o no muy elevadas, si se mantienen en el tiempo y su evolución, entre todo tipo de indicadores.
En el cuadro correspondiente a este mes se muestra, como es habitual, que la mayoría de las secciones se mantienen razonablemente estables –con imputaciones de entre el 0% y el 2%–, a excepción de la correspondiente al apartado de alimentación y bebidas no alcohólicas, donde ha habido que hacer una corrección del 5,25%. En los informes del IPC de la Onei es común que haya imputaciones altas en ese segmento, debido al desabastecimiento de muchos productos de alimentación. Por ejemplo, en noviembre de 2024 se registró una tasa muy elevada, del 25%.
La escasez ya era evidente en fechas tan pasadas como diciembre de 2021, cuando se le tuvo que hacer una imputación del 50%
Sin embargo, nada es comparable a la hecatombe que ha sufrido la división de Salud, un segmento en el que habitualmente los precios no crecen. La verdadera razón no es tanto si lo hacen o no, sino su mera ausencia. La escasez ya era evidente en fechas tan pasadas como diciembre de 2021, cuando se le tuvo que hacer una imputación del 50%. Si se mira la evolución, casi de forma aleatoria, se puede ir comprobando cómo la situación ha empeorado a pasos agigantados. En marzo de 2022, la tasa subió al 56,6%, en agosto de 2023 ya estaba en el 66% y en septiembre de 2024 alcanzó el 85%. Apenas dos meses más tarde (noviembre de 2024) se llegó a un pico inusitado, con el 90,9%, pero en 2025 se contuvo.
No es que la situación fuera mucho mejor, ya que todo el pasado año se rondaron imputaciones cercanas al 85%, pero este marzo hubo que añadir un 88,7% y el récord absoluto queda ahora en abril. La cifra indica que hay que “imaginar” casi todos los productos porque no hay manera de medirlos y revela que los cubanos están adquiriendo en el mercado negro básicamente la totalidad de medicamentos e insumos sanitarios. La situación está enquistada desde hace más de cinco años, pero el déficit ha llegado a límites insostenibles que, según los expertos, solo aparecen en contextos de hiperinflación y escasez radical.
Por lo demás, los niveles de inflación vuelven a repuntar después de la contención mostrada durante muchos meses en el pasado año. Este mes los precios subieron un 1,5% en términos generales, aunque hay sectores que destacan, como el transporte 2,7%. Y esto sin tomar en cuenta las brutales subidas que se ven en la calle, donde la gasolina se puede encontrar a 5.000 pesos por litro. “Ayer precisamente mi hermana tuvo que ir a una celebración familiar aquí, a unas 20 cuadras. Hubo que hacer tres viajes y el chofer nos cobró 12.000 por cada uno”, cuenta un vecino de Luyanó a este diario.
También el sector de la alimentación vuelve a subir y es un 21% más costoso que en abril de 2025, igual que restaurantes y hoteles
En abril, los transportes y taxis interurbanos tuvieron subidas de precios de entre el 10% y el 13%, y aunque en el caso de los urbanos el alza fue más moderada, los taxis, con un 8,4%, son los que menos se encarecieron. Este sector, que lleva años sufriendo las consecuencias de la falta de combustible, es un 17% más caro desde enero y un 21% si se compara con los precios de hace un año, con las consecuencias que eso supone para una población a la que es imprescindible moverse.
También el sector de la alimentación vuelve a subir y es un 21% más costoso que en abril de 2025, igual que restaurantes y hoteles –que abarcan la comida preparada para llevar–, que han subido un 24% interanual. Aunque este mes la mayoría de alimentos destacados reflejan bajadas, hay otros tantos, como la leche, la malanga o el carnero, que crecieron hasta casi el 5% en algún caso.
En términos generales, la inflación ha subido un 7,18% en lo que va de año y un 14,7% interanual, de acuerdo con los datos de la Onei, donde el precio de los privados ya supone desde hace meses el 83% de la base de datos, debido a la escasez de los mercados estatales. Mientras, el economista estadounidense Steve Hanke ha publicado este viernes su medición propia, que sitúa la inflación en un 29% en el año 2025, el puesto 40 en su ranking de países más pobres del mundo. Hace pocas semanas ubicó la inflación anual en el 44%, a la vez que el peso cubano se ha depreciado un 30% frente al dólar y es la quinta peor evolución para una moneda en el mundo.