Anna Bensi y su madre, condenadas a dos años de "limitación de libertad"
La Habana
"No estamos de acuerdo con el sistema político de nuestro país, y eso no es delito", había clamado la 'influencer' ante la prensa extranjera antes de entrar al tribunal
La Habana/A la salida del juicio al que fueron sometidas este jueves en el Tribunal Municipal Popular La Habana del Este, en Cojímar, que duró más de cuatro horas, Anna Sofía Benítez, conocida en redes como Anna Bensi, y su madre, Caridad Silvente, volvieron a comparecer ante los medios extranjeros y los allegados que esperaban a las puertas del juzgado. La influencer contó que ambas fueron declaradas culpables en el fallo oral y sentenciadas a "dos años de limitación de libertad" a cada una.
"Vamos a esperar el fallo del juicio por escrito", explicó Benítez, que recordó que "el policía que se siente ofendido" quería "un video de disculpa pública para él recuperar su moral", pero que el abogado que lo representa pedía dos años de cárcel para ella y dos años de limitación de libertad para su madre. La multitud presente gritaba ante sus palabras: "¡Esto es una injusticia total!" y "¡Fuerza, fuerza!", antes de despedir a las dos mujeres entre aplausos.
En declaraciones a la agencia EFE, uno de los medios presentes, el abogado de ambas mujeres, Roberto Ortega, dijo que "el Tribunal cubano emitirá el fallo por escrito en unos 15 días aproximadamente" y explicó la diferencia entre la cárcel y la limitación de la libertad. "La limitación de libertad tiene sus características, una sanción principal también dentro de la nueva ley, en la cual la persona en su cumplimiento está asignado a una vida normal, pero con las disposiciones y regulaciones que establece la ley como la prohibición de salida del país", detalló.
Ortega indicó también que "la sentencia como tal del proceso debe ser notificada a las partes en su momento" y "entonces se establece el periodo para el correspondiente recurso de apelación, que son 10 días hábiles", una decisión, que reafirmó, "solo depende de Bensi y su madre".
Ambas entraron al edificio cerca de las 10 de la mañana y, en un hecho sin precedentes, la activista ofreció declaraciones a la prensa internacional en las puertas del juzgado, donde se dirime su responsabilidad por un presunto delito contra el honor de un agente de la Seguridad del Estado.
"No es justo. Ninguno de nosotros somos unos criminales, solamente estamos expresando a través de una pantalla lo que pensamos"
"No es justo. Ninguno de nosotros somos unos criminales, solamente estamos expresando a través de una pantalla lo que pensamos. No estamos de acuerdo con el sistema político de nuestro país. No estamos de acuerdo con cómo se manejan los asuntos internos de nuestro país. Y eso no es delito", ha clamado ante los micrófonos de la agencia española EFE y la cadena estadounidense NBC, que se acercaron a cubrir la noticia.
Preguntada por la reportera de EFE sobre cuál es la solución, Anna Bensi ha sido contundente: "Que Cuba sea libre". La activista ha acudido junto a su madre, también acusada, y rodeada de un grupo de personas que se solidarizaron con ella.
La Seguridad del Estado ha tenido vigilancia en los alrededores de la redacción de 14ymedio y ya el miércoles cercó la vivienda de la periodista independiente Camila Acosta, que denunció un operativo en la puerta de su casa mediante el cual se les impidió salir tanto a ella como a su esposo.
Por otra parte, el pastor Rolando, conocido como “El Pregonero de Cristo”, fue detenido de forma violenta cuando se encontraba junto a Anna Bensi y su madre. Los agentes lo tiraron al suelo y lo esposaron para montarlo en la patrulla, sin dar en ningún momento el motivo de la detención.
Desde que la influencer y activista anunció la fecha del juicio –que le comunicó este lunes su abogado–, múltiples activistas de la oposición han llamado a movilizarse para acompañar a las dos mujeres, incluso físicamente en una caminata hasta la sede judicial. Entre los apoyos más destacados en las últimas horas se encuentra el comunicado emitido por la Asociación Convención Bautista de Cuba Occidental, que hizo una defensa personal de ambas y pidió "que el ejercicio legítimo de la verdad y la transparencia no debe ser criminalizado".
La Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba Asambleas de Dios, también expresó su apoyo a Benítez y Silvente –ambas cristianas muy reconocidas – y pidió un proceso justo en el que se demuestre que se garantizan las libertades de conciencia y expresión, "sin temor a represalias injustas".
La profesora Alina Bárbara López Hernández, residente en Matanzas, también ofreció respaldo a Benítez y Silvente ante un proceso que, afirma, “busca intimidarlas por su postura cívica”. La intelectual reivindicó el apoyo de la sociedad que las dos mujeres han recibido. “Ya nunca más una persona que levante la voz en Cuba soportará la represión en soledad”, escribió.
La Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba Asambleas de Dios, también expresó su apoyo a Benítez y Silvente
Anna Sofía Benítez y Caridad Silvente están acusadas de “actos contra la intimidad personal y familiar, la propia imagen y voz, identidad de otra persona y sus datos”. Los hechos se remontan al pasado 10 de marzo, cuando un agente de la Seguridad del Estado se presentó en su domicilio para entregar una citación convocando a Anna Bensi, presuntamente para hablar de los videos que publicaba en redes sociales en los que cuestiona al régimen cubano. Las dos mujeres decidieron grabar y difundir el acto en alegando que era una medida de seguridad.
Dos semanas después, Silvente fue acusada por el agente, que consideraba vulnerado su honor, y la imputación acabó extendiéndose a Anna Bensi cuando acudió a declarar a favor de su madre. Aunque la Fiscalía Provincial archivó inicialmente el caso después de que el agente retirase la querella, el caso volvió a abrirse el pasado 6 de julio, cuando él mismo se retractó y volvió a presentar la denuncia, por motivos que se desconocen.
El juicio tenía que haberse celebrado el pasado 17 de septiembre, pero fue aplazado inicialmente sin fecha a la vista. La acusación se basa en el artículo 393, que castiga con hasta dos años de prisión a quien “con el propósito de conocer (...) o de afectar la intimidad o la imagen, voz, datos o identidad de otra persona, sin su consentimiento, obtenga, facilite, reproduzca, divulgue, transmita o mantenga en su poder grabación o reproducción de sonido, foto o vídeo, mensajes, datos o cualquier otra información”.
El agente que presentó la querella ha pedido como condición para retirarla que las denunciadas hagan un video pidiendo disculpas por su acción, pero su defensa insiste en que no es suficiente y pide prisión para las dos mujeres. Anna Bensi ha afirmado en las últimas horas que no guarda rencor al agente que ha presentado la querella, puesto que lo considera una pieza en manos del régimen, pero defiende su acción y no se arrepiente.