Prisoners Defenders eleva a 23 los presos políticos excarcelados en Cuba tras el acuerdo con el Vaticano
Excarcelaciones
La ONG denuncia que el régimen vuelve a mezclar reos comunes con opositores
La Habana/La organización Prisoners Defenders (PD) elevó este viernes a 23 la cifra de presos políticos excarcelados en Cuba desde que el régimen anunció, hace dos semanas, un proceso pactado con el Vaticano para sacar de prisión a 51 reclusos.
Según la ONG, la mayoría de los beneficiados hasta ahora son manifestantes del 11 de julio de 2021, la protesta antigubernamental de mayor magnitud en la Isla. Muchos de ellos cumplían condenas de entre seis y 18 años por cargos habituales en la maquinaria represiva cubana: desórdenes públicos, desacato, atentado y sedición.
PD cuestionó además el alcance real de la medida. La víspera, la organización denunció en redes sociales que no todos los 51 excarcelados son presos políticos, un comportamiento que, subrayó, ya se repitió en enero de 2025. Entonces, de los 553 reos sacados de prisión, “solo el 40%” –219 personas– correspondía a encarcelados por razones políticas, mientras el resto eran presos comunes.
La ONG fue más allá y aseguró que entre esos reos comunes excarcelados había al menos una persona condenada por asesinato, además de otros sancionados por robo con fuerza y delitos comunes. La denuncia apunta a una práctica que La Habana ha usado antes: inflar las cifras de gestos humanitarios incluyendo casos ajenos a la represión política.
Cuba cerró febrero con 1.214 personas detenidas por motivos políticos
Las primeras salidas de prisión coincidieron con el anuncio del Gobierno cubano de que había iniciado conversaciones con representantes de la Administración estadounidense, aunque las autoridades no han vinculado públicamente ambos movimientos.
En cualquier caso, no se trata de indultos. Los excarcelados reciben un beneficio penitenciario que les permite abandonar la cárcel sin que la condena quede extinguida. Es decir, continúan bajo sanción y condicionados al cumplimiento de determinados requisitos durante el tiempo que les resta de pena.
El dato llega en un momento de agravamiento de la represión en la Isla. Cuba cerró febrero con 1.214 personas detenidas por motivos políticos, de acuerdo con el último informe mensual de Prisoners Defenders. Es la cifra más alta registrada por la organización desde que comenzó a documentar la situación de los presos políticos cubanos.
Ese número vuelve a retratar el tamaño de la ola represiva desatada tras el 11J, cuando cientos de cubanos fueron condenados en juicios cuestionados por organizaciones internacionales y marcados por la falta de garantías procesales. Mientras el régimen presenta las excarcelaciones como una señal de apertura, los datos sugieren otra cosa: la cárcel sigue siendo una de sus principales herramientas de control.
La mayoría de los beneficiados hasta ahora son manifestantes del 11 de julio de 2021
La relación de excarcelados incluye a Ibrahín Ariel González Hodelin, de 26 años, condenado a nueve años en la prisión Mar Verde, en Santiago de Cuba; Ariel Pérez Montesino, 52 años, sancionado a 10 años en Guanajay, Artemisa; Juan Pablo Martínez Monterrey, 32 años, con 11 años en Ceiba 5, Artemisa; Ronald García Sánchez, 33 años, condenado a 14 años en Toledo 2, Marianao; Adael Jesús Leyva Díaz, 29 años, con 13 años en Zona 0 del Combinado del Este; Oscar Bárbaro Bravo Cruzata, 27 años, sancionado a 13 años en La Lima, Guanabacoa; José Luis Sánchez Tito, 34 años, con 16 años en el Combinado del Este; Roberto Ferrer Gener, 52 años, condenado a 15 años en esa misma prisión; Deyvis Javier Torres Acosta, 33 años, con 10 años en Valle Grande, y Yussuan Villalba Sierra, 35 años, también sancionado a 10 años en un destacamento de trabajo forzoso del Combinado del Este; Eduardo Álvarez Rigal, 36 años, condenado a 13 años en La Lima, y Wilmer Moreno Suárez, 37 años, con una de las penas más altas de la lista: 18 años en Zona 0.
También figuran Frank Aldama Rodríguez, de 33 años, condenado a 16 años en el Combinado del Este; Miguel Enrique Girón Velázquez, 29 años, con 11 años en la prisión de jóvenes La Aguada, en Holguín; Hansel Felipe Arbolay Prim, 32 años, sancionado a 10 años en la prisión 1580, en San Miguel del Padrón; Jorge Vallejo Venegas, 39 años, con 15 años en La Lima; Luis Esteffani Hernández Valdés, 34 años, condenado a seis años en Ho Chi Minh, Bainoa, Jaruco; Franklin Reymundo Fernández Rodríguez, 25 años, con nueve años en la prisión provincial de Holguín; Yunier Sánchez Rodríguez, 39 años, sancionado a 11 años en Valle Grande; Carlos Pérez Cosme, 38 años, con 10 años en Toledo 2; Felipe Almirall, 65 años, condenado a nueve años en La Lima; Lester Ayala Alarcón, 40 años, con 10 años en Kilo 9, Camagüey, y Liván Hernández Lago, 51 años, sancionado a siete años en Ceiba 5. La lista confirma, además, el peso de La Habana y Artemisa en la represión posterior al 11J, con varias de las cárceles y campamentos de trabajo forzoso más duros del país concentrando buena parte de estos casos.