El régimen amenaza con prisión a un periodista independiente por difundir una publicación en La Habana
Represión
“Si distribuyes el boletín, la próxima llamada mía dale un beso a tu mujer en la barriga, que vas preso”
La Habana/Austin Llerandi, director del medio comunitario Amanecer Habanero, fue amenazado con ser encarcelado por un agente de la Seguridad del Estado durante un interrogatorio este martes en una estación policial de Marianao, en La Habana. El Observatorio Cubano de Libertad de Expresión (Ocle), del Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (Iclep), denunció que el oficial, identificado como Rodrigo, advirtió al periodista de que lo llevaría preso si continuaba compartiendo la publicación.
“Si distribuyes el boletín, la próxima llamada mía dale un beso a tu mujer en la barriga, que vas preso”, amenazó el agente al concluir el interrogatorio, que se prolongó durante más de una hora, de acuerdo con el testimonio de Llerandi.
El periodista aseguró que, durante la citación, el oficial le mostró un expediente de instrucción penal abierto a su nombre por presuntos delitos contra la Seguridad del Estado, así como la última edición de Amanecer Habanero almacenada en su teléfono móvil.
Según el Ocle, la amenaza también se cierne sobre el resto del equipo, pues el agente aseguró que las autoridades “conocen las direcciones y los movimientos de los periodistas del medio”, y advirtió que podrían enfrentar consecuencias si continuaban participando en la distribución de la publicación.
El lunes, el mismo oficial se presentó en la vivienda del padre de Austin Llerandi para localizarlo
De acuerdo con el observatorio, el acoso comenzó un día antes del interrogatorio. El lunes, el mismo oficial se presentó en la vivienda del padre de Austin Llerandi para localizarlo. Según el relato recogido por la organización, el agente, pese a que conocía el domicilio del periodista, no había actuado contra él debido al embarazo de su esposa. En ese encuentro con el padre, afirmó conocer la frecuencia con que la pareja acude al hospital para los controles médicos.
Para el Iclep, la referencia explícita al embarazo de la esposa del periodista y la vigilancia sobre su entorno familiar constituyen una forma de presión psicológica destinada a disuadirlo de continuar su labor informativa.
La organización calificó estos hechos como un intento de impedir el ejercicio del periodismo independiente en la Isla y sostuvo que constituyen violaciones a la libertad de prensa, la libertad de expresión y el derecho a la privacidad.
Por ello, informó que el caso fue incorporado a su sistema de monitoreo de violaciones a la libertad de expresión y consideró que el uso de amenazas de prisión, la exhibición de un expediente penal y la vigilancia del entorno familiar forman parte de un patrón de intimidación contra periodistas independientes en Cuba.
El Ocle exigió al Gobierno cubano el “cese inmediato de las amenazas y del hostigamiento contra Austin Llerandi
El Ocle exigió al Gobierno cubano el “cese inmediato de las amenazas y del hostigamiento contra Austin Llerandi y el equipo de Amanecer Habanero”, así como garantías para que puedan ejercer su labor periodística sin represalias. También instó a los mecanismos de derechos humanos de Naciones Unidas, a las relatorías internacionales, a gobiernos democráticos y a organizaciones de defensa de la libertad de expresión a dar seguimiento al caso y exigir responsabilidades al régimen.
Además, pidió “el fin de la instrumentalización del aparato penal y policial contra el director del medio, incluida la citación y la exhibición de expedientes de instrucción penal como forma de coacción”, y el cese de la vigilancia sobre el entorno familiar del director, incluidos su padre y su esposa embarazada.
El acoso del régimen contra comunicadores independientes y activistas ha ido en aumento en los últimos meses. El mismo ICLEP documentó 1.188 violaciones a la libertad de expresión y de prensa en Cuba durante 2025, una cifra que convierte al año en uno de los períodos más represivos contabilizados por la organización.
De acuerdo con el informe anual de la organización publicado en junio pasado, el total representa un alza del 54,7% respecto a 2024, cuando se registraron 768 violaciones. En promedio, el régimen cubano cometió 99 agresiones mensuales contra el ejercicio de la libertad de expresión, con un máximo de 184 casos en julio, el mes más represivo de los últimos tres años.