APOYO
Para ayudar a 14ymedio

Rumores de enero: Venezuela como detonante y Cuba en modo sobresalto

Informe

Colapso inminente del régimen, traición de mandos militares, hackeo masivo en Etecsa y Ramiro Valdés con un pie en la tumba

Homenaje a los militares cubanos fallecidos en la captura de Maduro. / 14ymedio
14ymedio

09 de febrero 2026 - 06:57

La Habana/Enero de 2026 cerró en Cuba con el volumen del rumor subido al máximo. A la ya conocida escasez de certezas se sumó, esta vez, un detonante externo de alto voltaje: la captura de Nicolás Maduro por tropas estadounidenses en Venezuela. El suceso funcionó como chispa para una cadena de conjeturas, miedos, bolas y filtraciones que recorrieron barrios, colas, chats familiares y redes sociales a toda velocidad.  

Uno de los comentarios más persistentes fue la supuesta salida de militares cubanos de Venezuela. La historia variaba según el narrador: algunos hablaban de una retirada ordenada; otros, de una evacuación de emergencia tras la caída del aliado principal. Según estas versiones, el número de nacionales caídos en la operación contra Maduro habría superado los 80, en lugar de los 32 confirmados por La Habana.

A la par, circuló la versión de que el personal médico cubano estaría siendo sacado discretamente del país sudamericano, "antes de que la cosa se ponga peor". En grupos de Telegram y Facebook se aseguraba que los vuelos desde Caracas hacia La Habana no eran casuales, sino parte de una operación mayor que el Gobierno prefería no explicar.

En grupos de Telegram y Facebook se aseguraba que los vuelos desde Caracas hacia La Habana no eran casuales, sino parte de una operación mayor que el Gobierno prefería no explicar

En esa misma línea apareció uno de los rumores más repetidos del mes: la presunta existencia de una delegación cubana negociando en México la capitulación del régimen ante Donald Trump. La frase, repetida como un mantra en redes, oscila entre la ironía y la esperanza. Para algunos, se trata de conversaciones secretas con Washington; para otros, de un simple globo sonda lanzado para testear los deseos populares. En cualquier caso, la idea de negociaciones discretas, con mediación mexicana y participación indirecta de Estados Unidos, se instaló con fuerza en el imaginario colectivo.

El temor a un colapso inmediato también se expresó en rumores vinculados al combustible. A finales de mes comenzó a hablarse de una supuesta circular que anunciaba la cancelación del transporte de pasajeros a partir del 1 de febrero, dejando operativos solo los medios "indispensables". El mensaje, reenviado miles de veces, coincidió con la experiencia cotidiana de paradas vacías y guaguas que no llegan, lo que le dio una pátina de verosimilitud difícil de desmontar.

A ese clima se sumaron historias de presunta insubordinación policial. En Playa, La Habana, se comentaba que varios agentes estaban detenidos dentro de su propia unidad por negarse a prestar servicio. Nadie aportaba nombres ni documentos, pero el relato calzaba con un malestar creciente dentro de los cuerpos uniformados que, además de reprimir, también hacen colas y sufren apagones.

Las especulaciones militares alcanzaron un pico con los rumores sobre movimientos navales de Estados Unidos en la zona. La mención de portaaviones, incluido el Gerald R. Ford, navegando "rumbo a las costas de Cuba", disparó fantasías de intervención inminente. En paralelo, se decía que aviones militares estadounidenses sobrevolaron el país. La vieja narrativa del cerco volvió a circular, esta vez alimentada por imágenes reales de despliegues en el Caribe, pero reinterpretadas con una buena dosis de fantasía.

El sistema bancario tampoco escapó al rumor. Según versiones a pie de calle, los directivos de los bancos estatales habrían sido reunidos para anunciarles una situación de emergencia por falta de combustible. El resultado: sucursales cerradas, Trasval sin trasladar efectivo y la recomendación tácita de tener el dinero "en casa". En un país donde la confianza en las instituciones financieras es frágil, bastó el comentario para que muchos temieran el impago de sus salarios y sus pensiones.

Enero también trajo su dosis de conspiraciones mayores. Se habló de militares cubanos que habrían traicionado al régimen, entregando a Estados Unidos una supuesta máquina utilizada en los llamados "ataques sónicos". Videos antiguos resucitaron como pruebas irrefutables y volvieron a circular con nuevos titulares. En la misma línea oscura, se rumoreó que Raúl Castro habría ordenado eliminar a un general conocedor de "los secretos más oscuros" de la cúpula.

Uno de los nombres que más apareció en las bolas fue el de Ramiro Valdés. Su prolongada ausencia pública alimentó versiones sobre un cáncer terminal

Uno de los nombres que más apareció en las bolas fue el de Ramiro Valdés. Su prolongada ausencia pública alimentó versiones sobre un cáncer terminal, ingresos de urgencia y pronósticos de horas contadas. Los mensajes se repetían con mínimas variaciones, cada vez más dramáticos, mientras el silencio oficial funcionaba como combustible adicional para la especulación.

No faltaron, además, rumores tecnológicos: un supuesto hackeo masivo de la base de datos de Etecsa, del que nunca se vieron consecuencias concretas, pero que encajó perfectamente en la sensación de vulnerabilidad general y en el mal servicio de la conexión a internet del monopolio estatal. En el extremo más inquietante aparecieron versiones sobre reclutamiento forzoso de estudiantes de secundaria para las Fuerzas Armadas, con multas y cárcel para quienes se negaran, y la reiterada advertencia de una acción militar estadounidense "en cualquier momento".

El mes cerró con chismes de purga interna: la caída en desgracia del presentador oficialista Humberto López y una supuesta traición de Raúl Castro a Miguel Díaz-Canel, con su hijo Alejandro dialogando directamente con enviados de Donald Trump en México. Nada comprobado, todo comentado.

Como suele ocurrir en Cuba, enero no ofreció certezas, pero sí un mapa bastante preciso de los miedos, expectativas y deseos que atraviesan a la sociedad. Cuando la información oficial escasea, el rumor no solo llena el vacío: lo gobierna.

2 Comentarios
Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último