Salud Pública admite un deterioro de la situación epidemiológica en Cuba

Enfermedades

La viceministra vincula el aumento de los contagios a los problemas con el saneamiento, el tratamiento del agua y la recogida de residuos

Mientras persisten las dificultades para garantizar el agua, el saneamiento y la recogida de residuos, el deterioro de los servicios sanitarios tampoco ayuda a contener las enfermedades.
Mientras continúan las dificultades para garantizar el agua, el saneamiento y la recogida de residuos, el deterioro de los servicios sanitarios tampoco ayuda a contener las enfermedades. / 14ymedio
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27 de septiembre 2026 - 11:30

Madrid/El Ministerio de Salud Pública reconoció preocupaciones en torno a la situación epidemiológica en Cuba y señaló un incremento de casos de distintas enfermedades, que atribuyó a las deficiencias en el saneamiento, el tratamiento del agua y la recogida de residuos, en medio de la grave crisis hídrica y sanitaria que atraviesa la Isla.

La viceministra de Salud Pública, Carilda Peña García, admitió este viernes en la televisión cubana que se observa un alza de las infecciones respiratorias agudas, las enfermedades diarreicas y las hepatitis, así como un notable incremento de las arbovirosis, entre ellas el dengue y el chikunguña. Admitió, además, la relación entre el deterioro de las condiciones sanitarias y el aumento de enfermedades, vinculándolo a las malas condiciones higiénicas y a los problemas de abastecimiento y tratamiento del agua.

Sobre las enfermedades respiratorias, la funcionaria explicó que en el país circulan coronavirus endémicos, además del SARS-CoV-2 –con predominio de subvariantes de ómicron–, así como el virus de la influenza y otros agentes. La viceministra señaló, sin embargo, que no se percibe una gravedad comparable con la de la pandemia de covid-19, aunque tampoco ofreció cifras precisas.

En el país circulan coronavirus endémicos, además del SARS-CoV-2 –con predominio de subvariantes de ómicron–, así como el virus de la influenza y otros agentes

El mayor motivo de alarma, no obstante, son las arbovirosis. Peña García confirmó la circulación del chikunguña, aunque rechazó que exista un incremento "desmedido" de la enfermedad y negó específicamente los reportes no oficiales que circulan en redes sociales, sin ofrecer tampoco datos precisos que los contradigan. Según la viceministra, los casos se concentran fundamentalmente en los territorios donde la incidencia de la enfermedad fue menor durante el periodo anterior, mientras que quienes enfermaron entonces presentan ahora menor susceptibilidad.

Sobre el dengue, la viceministra confirmó que circulan los cuatro serotipos del virus, con predominio del serotipo 2. Atribuyó el aumento de la población del vector a “las altas temperaturas, las lluvias y la humedad”, pero reconoció que a estos factores se suman “otros evitables y controlables, vinculados fundamentalmente con las condiciones existentes dentro y alrededor de las viviendas”.

Peña García dijo que el incremento de casos de dengue “corresponde al alza estacional que también se registra en otros países de la región”, pero el Ministerio de Salud no ha actualizado públicamente sus datos de esta enfermedad desde junio. Para entonces había reportado 298 casos, mientras que el Observatorio Global del Dengue estimó 2.173 contagios en julio y 3.214 en agosto.

El organismo, que reúne información de fuentes gubernamentales y organizaciones internacionales de salud, calculaba hasta el 18 de septiembre 7.133 casos acumulados en Cuba, unas 7,4 veces más de lo esperado para esta fecha, situando así a la Isla entre los países de la región con mayor incidencia relativa. El dato resulta preocupante porque octubre suele ser el mes de mayor incidencia del dengue en Cuba.

La situación se produce en un "contexto marcado por limitaciones en los sistemas de saneamiento ambiental, tratamiento de las aguas y recogida de residuales"

Otro motivo de preocupación reconocido por el Ministerio de Salud es el aumento de las enfermedades diarreicas agudas y las hepatitis. "Circulan diversos microorganismos asociados a estas afecciones, entre ellos virus y bacterias", dijo la viceministra, quien añadió que la situación se produce en un "contexto marcado por limitaciones en los sistemas de saneamiento ambiental, tratamiento de las aguas y recogida de residuales".

A comienzos de septiembre, la Embajada de EE UU en La Habana emitió una alerta sanitaria por el aumento de enfermedades diarreicas y recomendó extremar las precauciones con el agua, los alimentos y el hielo.

El Gobierno español también mantiene actualmente una advertencia sanitaria para Cuba y señala que en la Isla se registran brotes de hepatitis A.

Un informe publicado esta semana por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE UU añadió otra señal de alerta: entre junio de 2024 y febrero de 2026 se registraron en Florida 249 casos de hepatitis A, de los cuales 76 estuvieron relacionados con viajes recientes a Cuba. Entre los casos estudiados genéticamente, 15 de 18 compartían una misma cepa, compatible con un origen común.

En mayo, el Ministerio de Salud Pública había descartado que existiera una epidemia de esta enfermedad, pero reconoció una situación sanitaria "muy compleja" y casos en varias provincias. 

Mientras persisten las dificultades para garantizar el agua, el saneamiento y la recogida de residuos, el deterioro de los servicios sanitarios tampoco ayuda a contener las enfermedades. De acuerdo con testimonios recogidos por 14ymedio, algunos habaneros con síntomas sospechosos han optado por no acudir a los centros de salud y automedicarse con fármacos adquiridos en el mercado informal, lo cual dificulta aún más el registro de cifras oficiales.

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