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Ni los teléfonos obedecen al Gobierno cubano: el ‘no-cambio’ de hora desata el caos

Hora

La decisión de prolongar el horario de verano para aliviar la crisis eléctrica choca con la programación de los dispositivos y complica aún más la vida cotidiana

Varios usuarios reprochan a las instituciones no haber informado con suficiente antelación a la población, especialmente a las personas mayores. / 14ymedio
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01 de noviembre 2026 - 11:20

La Habana/Hasta saber qué hora es se ha convertido en un problema en Cuba. Este domingo, numerosos teléfonos inteligentes y computadoras amanecieron con una hora menos de la oficial, después de aplicar automáticamente el cambio al horario de invierno. El Gobierno había decidido, sin embargo, mantener los relojes adelantados para intentar aliviar la crisis eléctrica. El resultado ha sido un tremendo enredo tecnológico, con usuarios buscando instrucciones, modificando configuraciones y pidiendo ayuda para conseguir que sus dispositivos obedezcan a las autoridades.

En Luyanó, un barrio de La Habana, una vecina asegura que las personas mayores están entre las más afectadas. “Los ancianos del barrio que no saben manipular el teléfono están como locos con lo del cambio de hora”, cuenta a 14ymedio. Ella misma ha tenido que convertirse en técnica improvisada: “Ya yo arreglé los míos y el de mi madre”.

Ante la avalancha de quejas, Etecsa salió este domingo a dar explicaciones. En un comunicado publicado en Facebook, la empresa asegura que sus técnicos trabajaron durante los últimos días para adaptar los sistemas de telecomunicaciones y que el proceso se completó “de manera satisfactoria”. No obstante, reconoce que numerosos teléfonos sí cambiaron automáticamente la hora porque sus sistemas operativos conservaban la programación anterior. Su recomendación consiste en desactivar el ajuste automático y adelantar manualmente el reloj sesenta minutos.

"De los ocho dispositivos que tengo en casa, ¡a los ocho tuve que cambiarles la hora manualmente!”

Pero las dificultades no terminan con encontrar la configuración adecuada. “¡Houston, tenemos un problema!”, ironiza otro usuario. “Eso de que el cambio de horario se realizó ‘satisfactoriamente’ creo que necesita una revisión urgente, porque de los ocho dispositivos que tengo en casa, ¡a los ocho tuve que cambiarles la hora manualmente!”.

Desde Sancti Spíritus, una residente explica que dejó configurado su teléfono Xiaomi la noche anterior, siguiendo las instrucciones, pero el aparato amaneció igualmente con la hora equivocada. “Le tuve que meter el pie”, resume.

Las explicaciones no han conseguido aplacar las protestas. Bajo el propio comunicado de Etecsa se acumulan denuncias de usuarios que aseguran haberse quedado sin conexión de datos móviles, especialmente mediante la red 4G. “Llamé a Atención al Cliente y me comentaron que debía reconfigurar el APN Nauta y reiniciar el teléfono. Lo hice y sigo con problemas”, relata Sergio David Roche Díaz.

Otro internauta aporta un detalle llamativo: “Tengo dos líneas en el mismo móvil, y por una sí, todo bien, por la otra no”. También aparecen quejas sobre determinadas numeraciones de Cubacel y modelos Samsung, que no logran acceder al servicio de navegación web este domingo. Algunos recomiendan pasar temporalmente a la red 3G, mientras otros aseguran que tampoco consiguen conectarse mediante esa tecnología.

En un aviso específico para Cuba, Google reconoce que la decisión se anunció demasiado tarde para actualizar Android antes del 1 de noviembre

“He hecho miles de pruebas y mi teléfono no logra conectarse. Solo por anclaje”, escribe Yulieta Hernández Díaz. Por su parte, Elaine de Cárdenas Riol afirma que tampoco puede utilizar Transfermóvil. 

La situación había sido advertida por este diario el viernes. Incluso Google había alertado del problema. En un aviso específico para Cuba, la compañía reconoce que la decisión se anunció demasiado tarde para actualizar Android antes del 1 de noviembre. Como solución provisional, recomienda seleccionar una zona horaria que permanezca en UTC-4, como República Dominicana o Puerto Rico.

El problema llegó hasta los responsables internacionales de los sistemas horarios. El 24 de octubre, un usuario identificado como Tuenvio envió una solicitud urgente a la lista pública de IANA para advertir de la decisión cubana. Dos días después, el especialista Tim Parenti confirmó que había localizado el anuncio oficial, pero advirtió de las dificultades para distribuir la actualización a tiempo. La nueva versión de la base de datos se publicó el 27 de octubre. Microsoft también ha anunciado una corrección para Windows durante noviembre.

El Gobierno calcula que mantener el horario de verano permitirá evitar un incremento de 126 megavatios en la demanda eléctrica durante el pico vespertino. La medida se prolongará hasta noviembre de 2027 y obliga a retrasar media hora la entrada a escuelas y centros laborales durante el invierno. Durante varias semanas, además, el sol no saldrá en La Habana hasta después de las ocho de la mañana.

La experiencia de Marruecos ofrece una advertencia

La decisión tiene antecedentes. En 2004, durante otra grave crisis energética, el Gobierno de Fidel Castro prolongó el horario de verano y modificó las jornadas escolares y laborales. 

La experiencia de Marruecos ofrece una advertencia. En 2018, el país norteafricano decidió mantener permanentemente el horario de verano, también con el argumento de ahorrar electricidad. Sin embargo, después de casi ocho años de controversias por las mañanas oscuras y las alteraciones del sueño, el Gobierno dio marcha atrás el pasado 20 de septiembre. Un análisis publicado en abril de 2026 estimó que el ahorro eléctrico apenas representaba entre el 0,3% y el 0,5% del consumo nacional. La propia ministra de Transición Energética había reconocido que durante el invierno no se observaba una reducción significativa de la demanda atribuible a la medida.

En Holguín, un residente interpreta lo ocurrido como otro ejemplo de decisiones oficiales que terminan complicando la vida cotidiana. “Lo de ellos es fingir que trabajan. Se pasan el año inventando medidas para que uno crea que hacen algo, pero las medidas resultan traer más problemas, como la dichosa Tarea Ordenamiento”, dice a este diario. “Después vienen las rectificaciones, y más medidas. Esto es para nunca acabar”.

Yanet Durán García, por su parte, reprocha a las instituciones no haber informado con suficiente antelación a la población, especialmente a las personas mayores. “No sigan dejando al pueblo que se resuelva como pueda, cuando son sus obligaciones”, protesta después de dedicar la mañana a ayudar a varios vecinos.

Pero quizás sea Mercedes Fundora Carrasco quien mejor resuma el estado de ánimo de muchos cubanos. “Por mi parte me da igual cualquier horario si ya no tenemos ni horario y si hay alguno es a la mitad”, escribe en Facebook. “Mi teléfono que cambie cuando quiera”, añade, antes de recordar que muchas jornadas laborales ya ni siquiera llegan a las ocho horas. Para muchos, el verdadero problema no es que el teléfono se atrase una hora, sino que la vida cotidiana hace tiempo que dejó de funcionar con normalidad.

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