APOYO
Para ayudar a 14ymedio

La televisión cubana celebra la "independencia energética" al mismo tiempo que denuncia la "asfixia" de EE UU

Apagones

Varias unidades de termoeléctricas entran en servicio después de meses en mantenimiento

Un trabajador repara un transformador en un taller de la Empresa Eléctrica de Pinar del Río. / Facebook/ Unión Eléctrica UNE
14ymedio

12 de septiembre 2026 - 09:29

La Habana/La “independencia energética” de Cuba parece estar cada vez más cerca, al menos si se escucha a las autoridades. Este viernes, un reportaje de Canal Caribe celebró la recuperación de varias termoeléctricas, la instalación de más de 1.000 megavatios (MW) de energía fotovoltaica y el uso del crudo y el gas nacionales como señales de que el país avanza hacia ese objetivo. Sin embargo, la televisión nacional reconoció que, a falta de combustible importado, las plantas generadoras han dejado de producir más de 1.200 MW. 

La recuperación de algunas centrales termoeléctricas (CTE) es real. Según explicó Lázaro Guerra Hernández, director general de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas, una de las unidades de Mariel aporta más de 95 MW y está prácticamente en su capacidad de diseño después de permanecer durante largo tiempo fuera de servicio. También hay dos unidades funcionando de nuevo en Santa Cruz del Norte, otras que fueron reconectadas en las CTE de Nuevitas y Renté, y la Antonio Guiteras ha vuelto a alimentar el sistema eléctrico nacional (SEN).

El oficialismo atribuye a esas incorporaciones una reducción de los apagones. Los números, no obstante, siguen mostrando un sistema muy lejos de cualquier normalidad. El jueves, la afectación máxima alcanzó los 2.267 MW a las 20:40, muy por encima de lo previsto por la propia UNE. La mejoría, por tanto, depende de que las viejas termoeléctricas permanezcan en servicio, algo que en los últimos años ha sido imposible de manera prolongada. 

El petróleo nacional es pesado y tiene un elevado contenido de azufre, características que aceleran la corrosión y aumentan las necesidades de mantenimiento

La otra gran apuesta del Gobierno son los parques solares. Cuba supera ya, según las autoridades, los 1.000 MW de potencia fotovoltaica instalada, a los que se incorporó recientemente el parque El Algarrobo, en Guantánamo, a pesar de la “salida imprevista” de los chinos. El programa continuará durante este año con nuevas instalaciones que, sostiene el Gobierno, permitirán disminuir los cortes, aunque solo durante el horario diurno. Sin embargo, por razones técnicas, solo se puede usar la mitad de la capacidad instalada.  

Además, cuando cae el sol, también cae esa generación, mientras la demanda se acerca a su máximo. Es entonces cuando la flamante “independencia energética” depende fundamentalmente del crudo y del gas cubanos, y de que las termoeléctricas no sufran otra avería. 

Tampoco se trata de una materia prima inocua para unas plantas ya envejecidas. El petróleo nacional es pesado y tiene un elevado contenido de azufre, características que aceleran la corrosión y aumentan las necesidades de mantenimiento. La generación distribuida, la central flotante turca de La Habana y otros emplazamientos que podrían aportar más de 1.200 MW están paralizados por falta de combustible, después de que los suministros tradicionales de Venezuela, México y Rusia se desplomaran bajo la presión de Washington. 

Incluso cuando el SEN logra producir electricidad, la red de distribución presenta un deterioro creciente

“No hay combustible importado en el país”, admitió el directivo, entrevistado por el periodista Bernardo Espinosa para el Canal Caribe. Toda la producción nocturna, agregó, se sostiene actualmente con fuentes nacionales. La explicación oficial para la falta de suministros volvió a ser el embargo estadounidense, presentado en el reportaje como una “asfixia” que impide al país operar en los mercados internacionales de hidrocarburos.

Pero el problema tampoco termina en las plantas generadoras. Incluso cuando el SEN logra producir electricidad, la red de distribución presenta un deterioro creciente.

Hasta finales de agosto, el Ministerio de Energía y Minas contabilizaba 479 robos de aceite dieléctrico en transformadores. Matanzas encabeza la lista con 175 casos, seguida de Ciego de Ávila, con 67, y Santiago de Cuba, con 60. En Matanzas, 43 de las 98 subestaciones habían sufrido ataques y 12 continuaban fuera de servicio por esa causa.

La crisis genera así su propio círculo vicioso. Los prolongados apagones facilitan el robo del aceite y, cuando regresa la corriente, un transformador vaciado puede recalentarse y quedar inutilizado. Lo que comenzó como un corte por déficit de generación puede terminar convertido en una avería prolongada porque tampoco abundan los equipos de sustitución. 

No hay comentarios
Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último