El transporte estatal de pasajeros en Camagüey se desplomó de 350.000 a 15.000 usuarios diarios
Transporte
La caída, de casi el 96%, ha dejado paralizadas las conexiones con los municipios y ha disparado la dependencia de los transportistas privados
La Habana/El transporte estatal de pasajeros prácticamente ha desaparecido en Camagüey. De los cerca de 350.000 usuarios que movía cada día, el sistema solo traslada ahora a unos 15.000, una caída de casi el 96%, según reconoció Miguel Arias Vázquez, delegado provincial del Ministerio de Transporte.
La cifra resume un colapso que las autoridades atribuyen principalmente a la falta de combustible, pero también a la escasez de neumáticos, baterías, piezas de repuesto y otros recursos imprescindibles para mantener operativa la flota. El resultado es un servicio incapaz de garantizar siquiera una movilidad mínima para miles de personas.
Los pocos ómnibus disponibles realizan, en el mejor de los casos, un recorrido por la mañana y otro por la tarde, y ni siquiera todas las rutas cuentan con esas dos salidas. La precariedad ha obligado a los pasajeros a depender cada vez más de medios privados, cuyos precios quedan fuera del alcance de buena parte de la población.
Para aliviar la situación, la provincia recibió en los últimos meses 15 triciclos eléctricos y diez microbuses chinos de la marca Foton. Los 25 vehículos fueron destinados a los principales corredores de la ciudad, con prioridad para el horario de la mañana, cuando la demanda es mayor.
El transporte de enfermos también depende de promesas todavía sin cumplir
La incorporación, sin embargo, resulta insignificante frente a la magnitud del derrumbe. Los nuevos medios apenas permiten descongestionar algunas paradas, mientras la mayor parte de la población continúa expuesta a largas esperas, vehículos abarrotados y tarifas privadas cada vez más elevadas. Los diez microbuses Foton tampoco funcionan como transporte urbano convencional, sino bajo la modalidad de taxi.
La crisis es aún más grave fuera de la capital provincial. Arias Vázquez admitió que las conexiones con el resto de los municipios están completamente paralizadas. Solo se mantienen los martes y jueves algunos vehículos conocidos como Medibus, destinados a trasladar a pacientes con consultas en los principales hospitales de la ciudad.
El transporte de enfermos también depende de promesas todavía sin cumplir. El Gobierno prevé incorporar vehículos eléctricos para garantizar el traslado de más de 250 pacientes sometidos a tratamiento de hemodiálisis. Según el funcionario, los primeros diez medios deben llegar “en una fecha próxima”, aunque no ofreció un calendario concreto.
En ausencia de un servicio estatal suficiente, los transportistas privados han ganado protagonismo. Las autoridades los acusan de imponer tarifas “extremadamente lesivas” y recuerdan que el precio aprobado sigue siendo de 50 pesos por cada tramo oficial. Cualquier cobro por encima de esa cantidad es considerado una violación.
El discurso oficial, sin embargo, omite que son esos mismos particulares quienes cubren buena parte de los trayectos abandonados por el Estado. El combustible apenas aparece en los servicentros y, cuando se consigue en el mercado informal, alcanza precios prohibitivos.
De las 16 piqueras que funcionan en Camagüey, solo cuatro cuentan con la aprobación de Ingeniería del Tránsito
El delegado provincial también reconoció numerosas irregularidades entre los conductores de triciclos. La más grave es que algunos circulan sin licencia de conducción. Las autoridades aseguran haber ocupado entre 20 y 30 vehículos por distintas causas. Arias Vázquez pidió una mayor colaboración de la población para “denunciar” los sobreprecios y otras violaciones. Según explicó, se han realizado operaciones de control en varios puntos de la ciudad, pero las quejas de los pasajeros no siempre se traducen en denuncias formales que permitan “sancionar a los conductores”.
La legalización de las piqueras es otro de los asuntos pendientes. De las 16 que funcionan en Camagüey, solo cuatro cuentan con la aprobación de Ingeniería del Tránsito. Las otras doce operan sin todos los permisos, otro indicio del grado de informalidad que domina el sector.
Tampoco está previsto que el Estado instale estaciones solares para recargar vehículos eléctricos destinados al servicio público. Las autoridades dejan abierta esa posibilidad a proyectos privados, una fórmula cada vez más habitual para trasladar al sector no estatal inversiones que el Gobierno no puede asumir.
Las dificultades alcanzan igualmente a los viajes interprovinciales. Ante la escasez de capacidades en los trenes y los ómnibus nacionales, la Dirección Provincial de Transporte habilitó una oficina para recibir las solicitudes de pasajeros interesados en obtener un boleto.
El Ministerio de Transporte anunció este jueves varios trenes extraordinarios hacia el oriente del país durante la primera quincena de julio, destinados principalmente al regreso de estudiantes y profesores al término del curso escolar. La medida, de alcance temporal, intenta aliviar una red en la que los trenes regulares con destino a Camagüey, Santiago de Cuba, Holguín y Guantánamo han quedado reducidos a solo tres frecuencias semanales. La incorporación de esos viajes adicionales no modifica, sin embargo, el deterioro estructural del servicio.