Trump quiere "dar un vuelco" a Cuba, pese a las “líneas rojas” del régimen
CUBA-EE UU
Entrevistada por ‘The Hill’, la embajadora de La Habana en Washington insiste que el “sistema político y el ordenamiento interno” no están en la mesa de negociación
Redacción internacional/El presidente de EE UU, Donald Trump, se mostró convencido este viernes de que su Administración va a lograr que el Gobierno cubano se acabe poniendo del lado de Washington en un momento en el que ha endurecido la campaña de presión estadounidense sobre la Isla.
Al ser preguntado por el periodista Bret Baier en una entrevista con Fox News sobre si Cuba va a ponerse del lado de EE UU y no del de China, Trump respondió: “Creo que le vamos a dar un vuelco”.
El mandatario elogió el papel del secretario de Estado, Marco Rubio, al ser consultado sobre las acciones de su Administración sobre Cuba.
Además, Trump se mostró confiado en limitar la influencia de sus rivales globales sobre La Habana, cuando fue cuestionado sobre su postura sobre la visita del director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe, efectuada este jueves.
De acuerdo con un comunicado de la CIA, Ratcliffe viajó a la capital cubana para sostener conversaciones directas con autoridades del Ministerio del Interior y responsables de los servicios de inteligencia de la Isla.
Durante la reunión se abordaron asuntos relacionados con la cooperación en materia de inteligencia, la seguridad regional y la situación económica de Cuba, en un contexto de persistentes tensiones entre Washington y La Habana. La visita incluyó reuniones con Raúl Guillermo Rodríguez Castro –nieto del ex presidente Raúl Castro y asesor de seguridad– así como con el ministro del Interior, Lázaro Álvarez Casas.
Además, esta semana se ha reportado la posibilidad de que la justicia estadounidense presente un caso penal contra el ex presidente Raúl Castro por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
No vas a poner sobre la mesa tu sistema político ni tu orden interno, que el pueblo de nuestro país decide de manera soberana
Este viernes, Lianys Torres Rivera, embajadora de Cuba en EE UU, afirmó en una entrevista con The Hill que La Habana mantiene sus “líneas rojas” en medio de unas negociaciones estancadas que, según dijo, “no han avanzado”, y ante la amenaza latente del presidente Trump de invadir la nación.
Torres Rivera afirmó que el país mantiene una política de “discreción” respecto a las negociaciones en curso y evitó comentar los temas que se discuten. Sin embargo, reiteró que la independencia de Cuba no está sujeta a negociación.
“Un país serio que se respeta a sí mismo”, dijo Torres Rivera, no negociaría su soberanía con otro país. “No vas a poner sobre la mesa tu sistema político ni tu orden interno, que el pueblo de nuestro país decide de manera soberana”, afirmó. “Esas son las líneas rojas.”
Aunque Torres Rivera reconoció que las protestas por los apagones son comprensibles, advirtió contra una “lectura equivocada” de las mismas como señal de un debilitamiento de la determinación cubana.
“Cuando soportan 20 horas de apagón, tienen motivos de queja y lo expresan”, dijo, pero añadió que EE UU no debería interpretar eso como que “el pueblo cubano no se defenderá de una agresión estadounidense, no defenderá nuestra patria de una invasión”.
No vemos ninguna necesidad de una guerra ni de ninguna acción militar de EE UU contra Cuba, simplemente porque no somos una amenaza para EE UU de ninguna manera
La diplomática aseguró que el Gobierno cubano se prepara ante una posible escalada militar, pero insistió en que esas medidas tienen un carácter “defensivo” y no ofensivo. “No queremos cubanos muriendo en Cuba”, declaró, y recordó las palabras de Bruno Rodríguez para repetir que una intervención podría convertirse en “un baño de sangre” en la Isla.
“No vemos ninguna necesidad de una guerra ni de ninguna acción militar de EE UU contra Cuba, simplemente porque no somos una amenaza para EE UU de ninguna manera”, afirmó.
Cuestionada por la ayuda de 100 millones de dólares anunciada por Washington, que sería distribuido a través de organizaciones no gubernamentales y de la Iglesia católica, Torres Rivera afirmó que el Gobierno cubano todavía desconoce los detalles concretos de la propuesta, aunque aseguró que Cuba nunca ha rechazado ayuda extranjera “cuando se hace de buena fe y no constituye una manipulación política”.