APOYO
Para ayudar a 14ymedio

Las Tunas responde al aumento de robos en su sistema eléctrico con “trampas químicas”

Delitos

Tras más de 11 delitos en lo que va de año y miles de vecinos afectados en la provincia, las autoridades intensifican las medidas de seguridad

Funcionarios en el taller de transformadores de Yariguá, en Las Tunas. / Facebook/Empresa Eléctrica de Las Tunas
14ymedio

18 de mayo 2026 - 10:26

La Habana/En Las Tunas, las autoridades han decidido reforzar las medidas de seguridad para evitar el robo de aceite dieléctrico y piezas de transformadores, ante el aumento de hechos delictivos en la provincia. Solo en el municipio Jesús Menéndez se han registrado 11 casos en lo que va de año, según declaró al medio oficial Periódico 26 Anisley Santiesteban Velázquez, director técnico de la Empresa Eléctrica de la provincia. 

El paquete de medidas consiste en reforzar la seguridad en las 44 subestaciones de la región consideradas “vulnerables”. Incluye desde decisiones técnicas –como la reparación de cercas perimetrales y la instalación de alumbrado nocturno con paneles solares– hasta el aumento de la vigilancia, asignando cuatro oficiales de guardia en cada una de las subestaciones. 

La medida más llamativa –y que las mismas autoridades se han encargado de difundir como advertencia– es la instalación de las llamadas “trampas químicas”. Esta medida no fue explicada con detalles “por razones de seguridad”, aunque sí se señaló que se realiza con la cooperación del Ministerio del Interior.

Las advertencias publicadas por la Empresa Eléctrica de Las Tunas describen estas trampas como “la presencia de sustancias peligrosas o mecanismos de protección que puedan causar daño a quienes intenten acceder de forma indebida”.

Las advertencias oficiales describen estas trampas como “sustancias peligrosas o mecanismos de protección que puedan causar daño a quienes intenten acceder de forma indebida”

Según la literatura técnica internacional de Strategic Directions, el principio de estas trampas consiste en introducir trazadores únicos en cantidades microscópicas dentro de los fluidos. Estos marcadores permiten, mediante análisis químicos o pruebas forenses sencillas, determinar la procedencia ilícita de los lubricantes y aportar evidencia judicial contra las redes de robo y comercialización ilegal.

Advertencia publicada por la Empresa Eléctrica de Las Tunas. / Facebook/Empresa Eléctrica de Las Tunas

La reparación de las cercas perimetrales en las 44 subestaciones responde al deterioro y los daños que presentaban estas estructuras, lo que facilitaba el acceso ilegal. La instalación de alumbrado nocturno busca impedir que los responsables actúen amparados por la oscuridad.

Sobre los oficiales de guardia, Santiesteban Velázquez dijo a la prensa: “Tenemos la posibilidad de contratar agentes de seguridad y protección en las subestaciones. Estamos aprovechando este espacio para hacer una convocatoria a todo aquel que desee participar”, aunque el director técnico no detalló las condiciones de la oferta.

La escasez, la necesidad y las oportunidades de un mercado negro que paga lo que el Estado no puede garantizar, han multiplicado en los últimos años los robos de combustible y aceite dieléctrico. Estos actos afectan directamente a la población pero también ponen en riesgo a los propios perpetradores, que en ocasiones han resultado heridos o han muerto durante la sustracción.

Nos están dejando varias comunidades, varios poblados sin electricidad

En la nota de Periódico 26 se pone como ejemplo el caso de 4.000 vecinos de la localidad tunera de Yariguá, que permanecen sin electricidad desde hace cuatro días debido a estos robos, sumados al déficit de generación eléctrica nacional. El director técnico señaló estos delitos como una de las principales causas de las afectaciones: “Nos están dejando varias comunidades, varios poblados sin electricidad”, afirmó y exhortó a los vecinos a organizarse. “Llamo a la convocatoria colectiva y popular a proteger nuestras subestaciones”.

Desde el pasado abril, el Gobierno cubano ha endurecido la persecución penal ante cualquier afectación relacionada con el sistema eléctrico nacional, cuando el primer ministro de Cuba, Manuel Marrero Cruz, exigió “mano dura” contra estos delitos y un aumento en el enfrentamiento contra el robo de combustible y aceite dieléctrico de transformadores.

En ese contexto, la prensa oficial recalcó –como lo recuerda hoy también Periódico 26– que estos delitos contra el sistema electroenergético nacional son considerados como “sabotaje”, tipificado en el Código Penal cubano con sanciones que pueden llegar, según la gravedad del hecho y sus consecuencias, hasta 30 años de privación de libertad, cadena perpetua, o incluso la pena de muerte.

Este mismo lunes, en el municipio habanero de Guanabacoa, fue reportada la detención del jefe de turno del parque fotovoltaico de la localidad de Barreras, tras haber robado más de 40 metros de cables eléctricos. La sustracción paralizó el servicio de 24 paneles solares que durante varias horas dejaron de generar electricidad para el sistema eléctrico nacional.

1 Comentario
Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último