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Con 11 ejecuciones en 2025, Florida bate su récord, mientras Irán se apunta 841 ahorcamientos

Internacional

Este jueves le fue suministrada en EE UU la inyección letal al reo Curtis Windom, por un triple asesinato de 1992

Imagen de archivo de una manifestación en solidaridad con el pueblo iraní, en Zúrich (Suiza). / EFE/Michael Buholzer
EFE

29 de agosto 2025 - 09:32

Miami/Ginebra/El estado de Florida suministró este jueves la inyección letal al reo Curtis Windom, por un triple asesinato de 1992, lo que amplió a 11 su récord de ejecuciones en un solo año y a una treintena la cifra en todo Estados Unidos en los últimos ocho meses.

El Departamento de Correcciones de Florida ejecutó a Windom, de 59 años, a las 18:17 hora local, en la Prisión Estatal de Florida, en Raiford, en el norte del estado, informó esa agencia.

Desde que la Corte Suprema de Estados Unidos restableció la pena de muerte en 1976, el máximo anual de ejecuciones en Florida había sido de ocho en 2014.

En 2025, el estado ya ha superado esa cifra respecto a cualquier otro en el país. Le siseguido por Texas y Carolina del Sur con cuatro cada uno, en un contexto de repunte de este castigo.

Esta semana, como parte de la intervención del Gobierno federal en los asuntos de seguridad de la ciudad de Washington, el presidente Donald Trump incluso señaló que su administración buscará la pena de muerte para los asesinatos que se cometan en la capital estadounidense.

Trump dice que la pena de muerte es una "medida preventiva muy fuerte" frente al "crimen desenfrenado" de la capital

Dijo que se trata de una "medida preventiva muy fuerte" frente al "crimen desenfrenado" de la ciudad, lo cual contrasta con la legislación local del Distrito de Columbia, que abolió la pena capital en 1981, aunque la jurisdicción federal mantiene esa facultad.

Para el Southern Poverty Law Center (SPLC), se trata de una "directiva aberrante", al señalar este jueves que la pena de muerte "ha sido aplicada de forma desproporciona contra comunidades negras, latinas y pobres y no ha logrado reducir el crimen".

Esta organización defensora de los derechos civiles advirtió de que la medida no busca "hacer que las comunidades sean más seguras", sino que constituye "otra distracción de las acciones de la administración que nos hacen a todos menos seguros y nos acercan más al autoritarismo".

Windom fue condenado a la pena capital por un triple asesinato que cometió en 1992 en el área de Orlando, en el centro de Florida, armado con un revólver. De acuerdo con el testimonio en el juicio, el sentenciado mató primero a Johnnie Lee, hombre al que acusaba de deberle 2.000 dólares, a quien disparó dos veces por la espalda desde su vehículo y luego dos veces más a quemarropa.

A continuación, fue al apartamento de su pareja Valerie Davis, madre de Curtisia, una de las hijas de Windom, y la mató frente a una amiga de la víctima que presenció el crimen. Al salir de la vivienda disparó al azar a otro hombre, al que hirió, antes de terminar asesinando también a la madre de Davis, Mary Lubin, quien conducía hacia la casa de su hija y se encontraba detenida con su vehículo en una señal de stop.

Curtisia Windom había liderado una campaña pública para frenar la ejecución de su padre: "Todos hemos quedado traumatizados", dijo al Orlando Sentinel, pero añadió que "si nosotros pudimos perdonarlo, no veo por qué gente en la calle que no ha pasado por nuestro dolor tiene derecho a decir que debería morir".

En un puñado de casos, esta pena de muerte en Irán fue aplicada de manera pública

En Florida, las ejecuciones se realizan mediante inyección letal, con un protocolo de tres fármacos: un sedante, un paralizante y un medicamento que detiene el corazón. Su uso ha sido polémico por los riesgos de sufrimiento físico durante la ejecución, errores en la aplicación de los fármacos y el debate ético sobre si realmente constituye un método humano de pena de muerte.

Mientras tanto, en Irán, las autoridades han ejecutado al menos a 841 personas desde principios de año, más de una tercera parte por cargos relacionados con supuesto tráfico de drogas. En un puñado de casos, esta pena fue aplicada de manera pública, reveló este viernes la Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

El organismo ha lamentado que los responsables iraníes hayan ignorado los numerosos llamamientos en contra de esta práctica, que por el contrario ha ido en aumento.

Entre los aspectos que más preocupan (además de la crueldad inherente a la pena de muerte), el organismo mencionó que se está utilizando particularmente contra ciertas categorías de personas, como prisioneros políticos y contra personas de minorías étnicas.

"Solo en julio se ejecutaron al menos a 110 personas, incluidas mujeres, afganos y (personas de) minorías étnicas como baluches, kurdos y árabes", dijo en Ginebra la portavoz de derechos humanos, Ravina Shamdasani.

"También hay muchos casos de tortura documentados en los centros de detención"

Según las informaciones documentadas por el organismo de la ONU, esa cifra representa más del doble del número de personas ejecutadas en julio del año pasado.

"El elevado número de ejecuciones indica un patrón sistemático de uso de la pena de muerte como herramienta de intimidación por parte del Estado, que impacta de manera desproporcionada a las minorías étnicas y a los migrantes", dijo

Actualmente, once personas se enfrentan a una ejecución inminente y cinco de ellas están acusadas de haber participado en las protestas de 2022.

"La pena de muerte es incompatible con el derecho a la vida e irreconciliable con la dignidad humana. Crea el riesgo inaceptable de ejecutar a personas inocentes", recalcó Shamdasani, tras recordar que además este tipo de sentencia tan grave se impone frecuentemente "en función de leyes vagas" y sin que el acusado tenga una adecuada defensa legal.

"También hay muchos casos de tortura documentados en los centros de detención", denuncio la portavoz.

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