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La libertad de prensa sigue coartada en la Birmania democrática de Suu Kyi

Aun San Suu Kyi en la recogida del premio Sajarov en octubre de 2013. (CC)
Noel Caballero

05 de julio 2017 - 10:05

Bangkok/(EFE).- Organizaciones de periodistas y garantes de los derechos humanos denuncian el "clima de represalias" contra los medios bajo el Gobierno democrático de Birmania (Myanmar), encabezado de facto por la Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi.

El último episodio de la falta de libertad de prensa ha sido la detención, a finales de junio, de tres reporteros que regresaban de una cobertura en una zona de conflicto en el noreste del país.

Lawi Weng, del diario The Irrawaddy, y Aye Nai y Pyae Phone Naing, del portal de noticias Democratic Voice of Burma, fueron acusados bajo una ley de la época colonial, de asociación indebida con un grupo armado y podrían afrontar una condena máxima de tres años de prisión.

Los reporteros fueron acusados bajo una ley de la época colonial, de asociación indebida con un grupo armado y podrían afrontar una condena máxima de tres años de prisión

Los informadores había viajado al estado Shan para cubrir una quema de incautaciones de drogas realizada por el Ejército de Liberación Nacional Ta'ang, uno de los grupos étnicos que mantiene enfrentamientos con las Fuerzas Armadas del país. A su regreso fueron detenidos por el Ejército junto con otros cuatro civiles y enviados a una prisión provincial.

En mayo, los periodistas pudieron hablar sin problemas con los representantes del brazo político de la guerrilla que se reunieron, junto a otras facción étnicas en armas, con el Gobierno durante la segunda conferencia de paz auspiciada por Suu Kyi.

"Las autoridades deben asegurar la protección y libertad de los periodistas (...) Condenamos la detención y las acciones legales contra los reporteros que contradicen la esencia de la reconciliación nacional defendida por el Gobierno y la libertad de expresión", exigió, en un comunicado, el club de corresponsales extranjeros en Rangún.

Las sucesivas junta militares que gobernaron Birmania durante casi medio siglo ejercieron un férreo control en los medios y centenares de profesionales acabaron en la cárcel considerados presos políticos.

El Ejecutivo de transición, copado por generales retirados, inició en 2011 un proceso para suavizar la censura y permitió la creación de nuevos medios de comunicación, una apertura que se daba por cimentada cuando el partido Liga Nacional para la Democracia (LND), liderado por Suu Kyi, arrasó en las elecciones parlamentarias de 2015.

No obstante, la Constitución birmana reserva a los militares un tercio de los asientos del Legislativo, que en la práctica concede derecho a veto a las reformas claves, y los ministerios de Interior, Frontera y Defensa.

"Si la LND no utiliza su abrumadora mayoría en el Parlamento para arreglar estas leyes problemáticas, los birmanos deberían preguntarse qué es exactamente lo que han votado", opinó Human Rights Watch

"Si la LND no utiliza su abrumadora mayoría en el Parlamento para arreglar estas leyes problemáticas, los birmanos deberían preguntarse qué es exactamente lo que han votado", opinó Phil Robertson, subdirector para Asia de Human Rights Watch, en Voice Democratic of Burma, al pedir la "inmediata liberación" de los detenidos.

Aung Zaw, editor de The Irrawaddy, diario que durante la dictadura tuvo que exiliarse a Tailandia, destacó, en un artículo de opinión, el "inquietante clima de miedo" que viven los medios desde el ascenso del partido de Suu Kyi.

"Los arrestos son un tosco intento de intimidar a los periodistas", dijo, por su parte, el director para el Sudeste Asiático de Amnistía Internacional, James Gomez, en un comunicado.

Win Htein, un veterano político de LND y próximo al círculo de Suu Kyi, defendió públicamente la actuación de las autoridades al conminar a los reporteros a pedir permiso antes de viajar a los ministerios de Interior y Defensa, controlados por los militares.

Suu Kyi ha sufrido numerosas críticas desde que llegó al poder por su silencio ante los abusos de derechos humanos que continúan en Birmania

Las protestas por el arresto de los tres reporteros no tardaron en llegar desde la comunidad internacional, entre ellos las embajadas en Rangún de Estados Unidos y la Unión Europea (UE).

"En los últimos meses, ha habido un número preocupante de casos de periodistas y representantes de medios de comunicación detenidos o procesados en relación con su trabajo en Myanmar", señaló el lunes en un comunicado la oficina en Birmania de la UE, donde llama a la libertad de expresión para garantizar la democracia y progreso.

Según datos de las organizaciones locales, al menos 71 personas han sido detenidas desde que llegara al poder la Nobel de la Paz, entre ellas una decena de periodistas, por casos relacionados con el delito de difamación, "vagamente redactado y utilizado para sofocar las críticas al Gobierno civil y militares", según HRW.

Suu Kyi, quien alberga en el Ejecutivo actual la cartera de Exteriores y el puesto de Consejera de Estado, ha sufrido numerosas críticas desde que llegó al poder por su silencio ante los abusos de derechos humanos que continúan en Birmania.

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