El Gobernador de Texas ordena investigar y sancionar el ‘turismo de nacimiento’ de embarazadas
EE UU
Inmigración alcanzó en junio 43.000 detenidos, la cifra más alta de un mes en la era Trump
Los Ángeles/El gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, emitió este martes una orden ejecutiva que instruye a las agencias estatales a investigar y sancionar las prácticas ilegales que promuevan el "turismo de nacimiento", mediante el cual las embarazadas viajan a EE UU para dar a luz y que sus hijos obtengan la ciudadanía.
La medida también ordena responsabilizar a cualquier proveedor de servicios de salud con licencia que facilite dichas prácticas.
"Texas no tolerará que se abusen de nuestras leyes de inmigración por parte de personas que viajan a Estados Unidos ilegalmente o bajo falsos pretextos para dar a luz y obtener la ciudadanía para sus hijos", declaró el gobernador Abbott en una comunidad.
La medida también ordena responsabilizar a cualquier proveedor de servicios de salud con licencia que facilite dichas prácticas
El gobernador, que ha respaldado la dura política migratoria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló que la ciudadanía estadounidense no está a la venta, y Texas "pondrá fin" a las practicas de quienes buscan lucrarse con el turismo de nacimiento.
La orden ejecutiva instruye a al menos cinco departamentos y agencias de salud de Texas a investigar las denuncias sobre prácticas de turismo de nacimiento dentro del estado y tomar medidas de castigo, que incluyen la revocación o suspensión de licencias, la prohibición de participar en contratos estatales, la denegación de beneficios estatales, entre otras acciones legales.
Además, ordena a las agencias texanas a colaborar con las autoridades federales para combatir esta práctica.
La orden se da después que el gobernador instruyó a la Comisión de Salud y Servicios Humanos de Texas (HHSC), a iniciar una investigación inmediata sobre los hospitales de Texas que anunciaban paquetes de turismo de nacimiento en México. Abbott ha dedicado parte del presupuesto estatal para ayudar a controlar la inmigración indocumentada.
El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) ha arrestado en junio a más de 43.000 extranjeros, la cifra más alta bajo la Administración de Trump, una marca que va en camino de ser superada en julio, si se sostiene el ritmo de detenciones diarias.
El mes pasado, el ICE detuvo a 39.563 personas y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) arrestó a 3.575 extranjeros para un total de 43.138 detenidos bajo custodia de las autoridades migratorias, el mayor número en el año fiscal 2026, que comenzó en octubre pasado.
El récord de detenciones, revelado en un informe del ICE este lunes, responde a las nuevas metas impuestas por la Casa Blanca, que busca elevar las cifras de deportaciones para cumplir la promesa hecha por Trump en la campaña presidencial.
Los arrestos en julio siguen la tendencia del mes pasado, con un promedio diario de 1.593 extranjeros puestos bajo custodia por agentes del ICE y CBP
Los arrestos en julio siguen la tendencia del mes pasado, con un promedio diario de 1.593 extranjeros puestos bajo custodia por agentes del ICE y CBP, de acuerdo a los datos hasta el 11 de julio, cuando se registraron 16.213 detenciones.
Si el promedio de arrestos continúa el mes de julio, el número de detenciones se acercaría a los 50.000 inmigrantes arrestados en un mes.
No obstante, los agentes aún estarían lejos de lograr las 2.000 detenciones diarias que ha puesto como meta la Casa Blanca, según tres funcionarios conocedores citados por The New York Times.
Una de las fuentes, que pidió el anonimato, señaló al rotativo que no estaba claro cuánto tiempo podría mantenerse ese ritmo.
Los operativos se han incrementado nuevamente en las grandes urbes, pero han desatado una ola de protestas, tras la muerte de dos inmigrantes baleados por los agentes: Lorenzo Salgado Araujo, un mexicano de 52 años, que murió el 7 de julio en Houston (Texas), mientras que el colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero, de 26, falleció seis días después en Biddeford, Maine.
Un tercer inmigrante, un mexicano que había llegado al país con una visa, falleció el pasado 14 de julio al ser atropellado por un camión en una autopista de Florida, cuando huía de un operativo migratorio.