APOYO
Para ayudar a 14ymedio

Petróleo en las arterias: el ‘Ormuz-gate’ de Trump

Opinión

Cuba podría ser el naipe que Washington se saque de la manga

Lo que mantiene paralizado el flujo marítimo en el estrecho de Ormuz es una mezcla de ajustes tarifarios y miedo. / EFE
Federico Hernández Aguilar

04 de abril 2026 - 08:34

San Salvador/Es imposible que el gabinete de guerra de Donald Trump no haya previsto, antes de atacar Irán, que el régimen chiita iba a amenazar la libre circulación de petróleo por el estrecho de Ormuz. Pero si tal contingencia obligaba, por imaginable, a planificar una respuesta adecuada, ¿qué falló en los cálculos de la Casa Blanca para exhibir tanta incapacidad al enfrentar el desastre logístico, económico y político que ha supuesto la paralización de la zona?

Aunque suele afirmarse, tal vez para ahorrar explicaciones, que Irán ha “cerrado” el estrecho, lo cierto es que los déspotas de Teherán solo han tenido que anunciar potenciales agresiones a los tanqueros que crucen la vía para elevar los precios de los seguros de cada buque, cuyas respectivas tripulaciones temen con razón aventurarse por este angosto canal que conecta el golfo Pérsico con el de Omán y lleva al océano Índico.

Aunque alrededor de veinte embarcaciones fueron atacadas por Irán desde alguna parte de los 1.500 kilómetros de costa que posee en el estrecho, ningún petrolero logró ser hundido durante todo el mes de marzo y ni siquiera se produjeron daños suficientes para impedir el avance efectivo de las naves agredidas. En consecuencia, más que la capacidad real de los chiitas para bloquear militarmente el estrecho de Ormuz, lo que mantiene paralizado el flujo marítimo allí es una mezcla de ajustes tarifarios y miedo.

Con su comprensible renuncia a enviar tropas a Irán, Donald Trump está renunciando también a controlar la región

Para todos los efectos prácticos, sin embargo, la circulación de crudo se ha detenido. En un intento de contrarrestar la situación, Estados Unidos ha prometido echar a andar un plan de reaseguro marítimo de 20.000 millones de dólares y así liberar esa quinta parte del combustible mundial que se mueve en Ormuz. Pero pasar a las concreciones no ha sido fácil, como tampoco lo fue pretender que se produjera un cambio de régimen en Irán a punta de bombas y misiles teledirigidos.

Alí Jameneí, el líder supremo, encontró la muerte durante los primeros ataques de EE UU e Israel, seguido de numerosos dirigentes cuyas cabezas fueron siendo cortadas conforme se asomaban, tal como sucedió al influyente secretario del Consejo de Seguridad Nacional, Ali Larijani, y un día después al enérgico ministro de la Inteligencia, Esmail Khatib, responsable de buena parte de la represión desatada contra civiles iraníes hace unos meses.

Pero el fanatismo musulmán chií parece renovarse como la mitológica Hidra de Lerna, ese monstruo acuático al que le crecían dos cabezas allí donde le cercenaban una. Con su comprensible renuncia a enviar tropas a Irán, Donald Trump está renunciando también a controlar la región, por mucho que afirme estar alcanzando inéditos logros militares en Medio Oriente. Mientras quede un radical del régimen con vida, ni Washington ni Tel Aviv pueden respirar tranquilos. Para Israel seguirá siendo un riesgo existencial la vecindad iraní; Estados Unidos, por su lado, podría enfrentar años de atentados en diversas partes del globo. No se puede exagerar el límite de la compulsión chií por el “martirio”.

El partido Republicano ya venía perdiendo en las encuestas frente a sus adversarios demócratas a razón de seis puntos porcentuales en promedio

Por eso el agujero negro en el que se metió el presidente norteamericano no parece tener fondo. Y a Trump le urge salir de él, a como dé lugar. Mientras más días pase revolcándose en ese pantano, el inquilino de la Casa Blanca no se estará pegando un tiro en el pie sino en ambos fémures.

El partido Republicano ya venía perdiendo en las encuestas frente a sus adversarios demócratas a razón de seis puntos porcentuales en promedio. Los abusos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el manejo sospechoso de los archivos de Jeffrey Epstein y el mal desempeño de la economía, entre otros asuntos, le venían imponiendo al mismísimo Trump un techo de 45% de aprobación, uno de los más pobres en el último cuarto de siglo para un mandatario en ejercicio. Con la guerra en Irán, esos índices se han desplomado por debajo del 40%, lo que podría ubicar al actual gobernante –considerando los promedios de ambos mandatos– como el más impopular de la historia demoscópica de EE UU.

“Ninguna encuesta de Gallup”, sostuvo en su momento el profesor emérito de politología, Dr. J. David Gillespie, “ha mostrado jamás una mayoría a favor de Trump. Su aprobación ha variado apenas 14 puntos, entre el 35% y el 49%. Este es, con diferencia, el rango de popularidad más pequeño para un solo presidente desde que comenzaron las encuestas científicas”. (Ya podemos imaginar las sentencias académicas que producirá el actual fiasco iraní).

El mandatario republicano necesita urgentemente exhibir un triunfo internacional de amplias repercusiones

Si los demócratas –que también destacan en eso del auto sabotaje– se cuidan de cometer errores garrafales de aquí a noviembre, nada parece indicar que Trump vaya a conservar las mayorías que posee en ambas cámaras del Congreso. De ahí que el mandatario republicano necesite, urgentemente, dos cosas fundamentales: primero, revertir los graves fallos cometidos en lo interno desde que volvió al poder; y segundo, exhibir un triunfo internacional de amplias repercusiones. En esto último, me parece, Cuba podría ser el naipe que Washington se saque de la manga.

Y poco más podría hacer Trump. Las destituciones de Kristi Noem y Pam Bondi, secretaria de Seguridad Nacional y Fiscal General respectivamente –producidas en menos de un mes– llegan demasiado tarde para engañar a nadie. En paralelo, a 11 mil kilómetros de Washington DC, el estrecho de Ormuz sigue siendo esa arteria que obstruye la circulación de la sangre política del presidente de Estados Unidos.

No hay comentarios
Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último