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Los latinos impulsan el crecimiento de hogares en Estados Unidos, pero cada vez les cuesta más comprar vivienda

La diáspora colombiana es uno de los casos donde esa tendencia se puede medir con claridad

27 de octubre 2026 - 06:54

Armenia, Colombia/Los hogares latinos se han convertido en uno de los mayores motores del crecimiento demográfico de Estados Unidos. Según el reporte State of Hispanic Homeownership de NAHREP, representaron el 92,6% del crecimiento neto de hogares del país en 2025.

Son una de las comunidades que más crece, que más hogares nuevos forma y cuyo peso económico sigue aumentando en el país. Sin embargo, el proyecto de tener casa propia, una de las principales metas de tantas familias, les resulta cada vez más difícil de concretar.

La tasa hipotecaria promedio se mantuvo en 7,40% en la semana del 15 de octubre, de acuerdo con el sondeo semanal de Freddie Mac, su nivel más alto desde noviembre de 2023. Y el precio típico de una vivienda a nivel nacional se ubicó en US$417.500 en septiembre, según la Asociación Nacional de Realtors, que además advierte que cada vez menos compradores logran calificar para un crédito. Así, quienes impulsan el crecimiento del mercado también enfrentan grandes barreras para acceder a él.

Este panorama está llevando a muchas familias a reconsiderar dónde construir patrimonio. Y para millones de latinos, esa búsqueda tiene una salida natural, que es invertir en su país de origen.

La diáspora colombiana es uno de los casos donde esa tendencia se puede medir con claridad. Entre enero y agosto de 2026, Colombia recibió US$8.897 millones en remesas, una cifra que, según el Banco de la República, superó a la inversión extranjera directa. Además, un tercio de quienes las envían lo hace, en parte, para comprar o mejorar vivienda, según Asobancaria.

Ese interés ya se refleja en el mercado. Una de cada diez viviendas nuevas vendidas en el país la compran colombianos que viven en el exterior, según Camacol, una señal de que para la diáspora las remesas están pasando del gasto corriente a la construcción de patrimonio.

Y el Quindío lidera ese fenómeno, al ser el departamento con mayor participación de compradores colombianos en el exterior, con un 22% de las ventas. Estados Unidos es el principal origen de esos compradores, con el 57,9%, según Asobancaria.

El Quindío no encabeza esa lista por casualidad. A la valorización sostenida de los últimos años se suman la calidad de vida, el peso del Paisaje Cultural Cafetero, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y una conectividad aérea que no deja de crecer. Es una región que durante años se asoció sobre todo al turismo y que hoy se consolida como uno de los destinos de inversión más atractivos del país.

Quienes trabajan en el terreno confirman el cambio. En CAMU, una constructora con más de cuatro décadas de operación en el eje cafetero, cerca de la mitad de las ventas de los últimos años fueron a compradores que viven fuera del país, y la mayoría no compra para volver sino para invertir, ya que siete de cada diez ya tienen vivienda, según los registros de la compañía.

“Hace unos años, un comprador desde el exterior era la excepción, y hoy es casi la mitad de lo que vendemos”, cuenta Clarena Mejía Giraldo, gerente general.

Esa demanda se ha concentrado en desarrollos como Ciudad Origen, el proyecto que la constructora adelanta en las afueras de Armenia, cerca del aeropuerto internacional El Edén, donde levanta Brassia Campestre, un conjunto de casas rodeado de zonas verdes, y Armóniko Living, un desarrollo de apartamentos en preventa orientado a la vivienda permanente y a las rentas tradicionales y de corta estancia.

Para ella, buena parte del cambio está en que la distancia dejó de ser un obstáculo. “Recibimos llamadas de familias en Nueva York, Nueva Jersey o Florida que deciden la compra sin haber pisado el proyecto. No deciden a la ligera, revisan la trayectoria de la constructora, que haya una fiducia que proteja su dinero y que el acompañamiento sea real. Cuando hay respaldo, la distancia deja de pesar”, explica. Hoy la compra puede hacerse de forma remota, con poderes legales y en las mismas condiciones que tendría cualquier comprador dentro del país.

Detrás de cada decisión individual hay un mismo movimiento de fondo. Mientras el acceso a la casa propia siga alejándose para los latinos en Estados Unidos, la diáspora seguirá buscando la manera de construir su patrimonio y de hacer realidad el sueño de tener casa propia, y cada vez más lo está logrando en su país de origen. Si la tendencia se mantiene, el Eje Cafetero, con el Quindío a la cabeza, seguirá ganando terreno como el destino donde ese sueño se concreta.

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